El Congreso de los Diputados aprobó la Ley de Empleo a inicios de 2023, una norma que quería reformular las políticas activas de empleo y transformar el actual SEPE en la Agencia Española de Empleo, un proyecto que está paralizado a pesar de que la titular de Trabajo, Yolanda Díaz, tenía intención de haberlo materializado hace tres años. Los agentes sociales, las empresas del sector de recursos humanos y la dirección del organismo de empleo urgen a ponerlo en marcha y denuncian falta de voluntad política de la cartera que encabeza Sumar.La norma impulsada por el Gobierno a lo largo de 2022 y avalada un año después por el Parlamento no fijaba ningún plazo para que el Consejo de Ministros aprobara el real decreto necesario para activar esta transformación. El Ministerio de Trabajo, por su parte, se desvinculó de la referencia del medio año, arrojada por la titular del área, tan pronto como se convocaron las elecciones generales de 2023. Desde entonces, la constitución del SEPE como una agencia independiente del ministerio ha quedado en el limbo.

Fuentes del equipo de Trabajo consultadas por elEconomista.es descartan que vaya a materializarse a corto plazo, pese a que una parte importante de las deficiencias del SEPE que señalan habitualmente las organizaciones empresariales y de trabajadores y centros de estudios persisten a la espera de esta transformación. Las fuentes conocedoras de las conversaciones en el seno del organismo descartan que la Agencia Española de Empleo vaya a concretarse en lo que queda de legislatura.