El Museo Sorolla tiene su origen en la voluntad de Clotilde García del Castillo, viuda del pintor, que en 1925 legó al Estado español la casa familiar y las colecciones que le pertenecían para crear un museo dedicado a la memoria de Joaquín Sorolla. El legado fue aceptado en 1931 y un año después abrió sus puertas al público.

El Ministerio de Cultura, en su página sobre el Museo Sorolla, en el apartado Misión, afirma: “Clotilde García del Castillo, en su testamento de 1925, legó al Estado español la casa y las colecciones que le pertenecían para que se creara un museo en memoria de su marido”. Desde entonces, la institución ha mantenido la misión de conservar, investigar y difundir el legado del artista valenciano.

La vivienda que hoy alberga el museo fue concebida por el propio Sorolla como un proyecto muy personal. Tras residir en distintos puntos de Madrid durante décadas, el pintor tenía una idea clara del espacio que necesitaba para combinar la vida familiar y el trabajo artístico.

Una casa diseñada para vivir y pintar

Según se narra en la sección Historia de la misma web, en 1905 adquirió un solar en el entonces Paseo del Obelisco, actual General Martínez Campos. Allí comenzó a proyectar una vivienda que reuniera dos de sus grandes aspiraciones: tener sus estudios cerca de la familia y disponer de un jardín donde poder pintar y descansar.