La artista salta los márgenes de la imagen con las obras expuestas en la Galería de las Colecciones Reales, en un trabajo en el que se ha inspirado en las estancias y obras del complejo monumental que mandó levantar Felipe II

La fotógrafa Isabel Muñoz ha sentido en los últimos tres meses que el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial era como su segunda casa. Ha fotografiado sus estancias, sus obras de arte, la biblioteca y el circundante bosque de La Herrería. A la vez, ha investigado las vidas de los personajes que fueron responsables de que se levantara este complejo monumental —Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1984—, especialmente el rey Felipe II. Muñoz se ha movido por todo el conjunto para contarlo en su nuevo trabajo, Las piedras del cielo, 35 piezas en las que ha rizado el rizo con las técnicas y materiales empleados para convertirse casi en una alquimista.

El resultado, presentado el pasado miércoles, puede verse hasta el 6 de septiembre en los rellanos de las plantas de la Galería de las Colecciones Reales, un espacio quizás discutible para mostrar una exposición, y en los jardines del Campo del Moro. Muñoz (Barcelona, 75 años), premio Nacional de Fotografía en 2016, ha saltado una vez más, como sucede en su obra desde hace años, de la fotografía a otra forma de expresión artística, “un híbrido”, dice, “entre la imagen y el grabado”.