La periodista Carolina Pons ha conversado con el dueño del cuadro desparecido de Joaquín Sorolla y ha explicado en Y ahora Sonsoles las circunstancias que rodean la desconcertante desaparición del lienzo en Sevilla, donde la familia lo perdió mientras preparaba sus sus vacaciones.Todo ocurrió mientras los miembros del clan cargaban el coche para marcharse. Entre maletas, bolsas y el ajetreo habitual de última hora, dejaron apoyado junto a la puerta del garaje el lienzo, que formaba parte de su equipaje. Una pintura con dos barcos sobre la arena y una dedicatoria del artista."Se les olvidó, me imagino que por las prisas", ha explicado la colaboradora, que ha añadido que, cuando regresaron para recogerlo, la obra ya no estaba y que por el momento se desconoce si todo responde a una confusión fortuita o a un acto intencionado.Aquella pieza no era solo un adorno de salón condenado a acumular polvo, pues para quien la guardaba era una pieza inseparable. Según ha contado la comunicadora, el custodio de la creación le confesó que "tenía un gran valor sentimental", hasta el punto de que "se lo llevaba en todas sus vacaciones. Siempre quería tenerlo consigo".De modo que no es de extrañar que Pons haya asegurado que el poseedor se encuentre "bastante afectado" por lo ocurrido. "Estaba hasta firmado por el propio Sorolla", ha recordado.
El dueño del Sorolla perdido en Sevilla está muy afectado: "Siempre quería tenerlo consigo por eso se lo llevaba de vacaciones"
Así lo ha asegurado la periodista Carolina Pons, que ha podido hablar con el propietario en 'Y ahora Sonsoles'.








