En los archivos más profundos de la biblioteca vaticana, un manuscrito de 408 páginas permaneció inaccesible para los historiadores durante más de 400 años. El documento, conocido como el cifrado Borg, resultaba completamente incomprensible debido a una estructura compuesta por 34 símbolos oscuros, algunos caracteres latinos y una portada redactada en idioma árabe. Aunque una inscripción en su contraportada sugería que el texto contenía tratamientos para distintas dolencias del cuerpo, las claves para su lectura se habían perdido en el tiempo, en una época donde los saberes de curación se ocultaban por temor a acusaciones de brujería. El misterio pudo resolverse gracias al uso del aprendizaje automático, una vertiente de la inteligencia artificial que analizó los patrones del texto. Los investigadores descubrieron que el documento empleaba un cifrado de sustitución simple y que albergaba miles de recetas médicas de la antigüedad. Entre los hallazgos llamativos se recuperaron tratamientos que indicaban el consumo de varias copas de vino tinto de alta calidad o la fermentación de nuez moscada en masa para combatir afecciones como la disentería. YouTube anuncia que marcará automáticamente el contenido generado por inteligencia artificial
La inteligencia artificial descifró cartas de amor, complots y remedios medievales ocultos por siglos
A través del aprendizaje automático y plataformas avanzadas, un equipo de lingüistas y criptólogos logra decodificar manuscritos misteriosos que guardaban secretos de sociedades secretas, reyes y el Vaticano.













