Fernanda Murillo

Ciudad de México / 31.05.2026 00:10:00

Las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) entran a una nueva etapa de mayor presión ambiental y transparencia, en la que reportar emisiones y gestionar su impacto climático dejará de ser opcional.De acuerdo con Jorge Alegría, director general de Grupo BMV, los mercados financieros están cambiando su lógica: la sostenibilidad ya no se ve como un costo, sino como un factor que puede mejorar la rentabilidad y reducir riesgos para los inversionistas.

Los créditos de carbono ganan relevancia en el mercado mexicano. Foto: Especial

El directivo explicó que las compañías con mejores prácticas ambientales, sociales y de gobierno corporativo muestran mayor atractivo en el mercado. Como ejemplo, señaló el desempeño del índice S&P/BMV IPC ESG, que registra rendimientos superiores al IPC tradicional desde su creación.A partir de este año, las emisoras listadas en la BMV deberán reportar información ambiental, incluyendo sus emisiones de gases de efecto invernadero, bajo estándares internacionales exigidos por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).Esto implica que las empresas ya no solo competirán por resultados financieros, sino también por su desempeño ambiental y su capacidad para transparentar su huella de carbono.“Participar en mercados de carbono ya no es solo una acción ambiental, también es una decisión estratégica de negocio”, afirmó Alegría.El impulso a estos mecanismos ya comienza a tener impacto en el país. Actualmente, 11 estados cuentan con impuestos al carbono, y en entidades como Querétaro, Guanajuato, Colima y Tamaulipas las empresas pueden cubrir parte de sus obligaciones mediante créditos de carbono.