Allí donde no se atreven a aparecer Fratelli d'Italia, Alianza Nacional o Chega, Santiago Abascal envía a una de sus portavoces nacionales. Rocío de Meer ha participado este sábado en el Remigration Summit 26, un encuentro de líderes e influencers supremacistas, algunos de ellos investigados por la Justicia de sus países, en el que se defendió echar del continente a decenas de millones de personas por su origen (o el de sus familias) para “evitar la desaparición” de la “Europa blanca y cristiana”. Incluso a aquellos que tengan un pasaporte de la UE: “Ciudadanía no quiere decir que pertenezcas a un país, es solo un pedazo de papel”.
De Meer, diputada en las Cortes, fue presentada como una de las políticas más destacadas del movimiento, en un evento en el que no faltaron activistas de grupos xenófobos e invitados especiales como Gregory Bovino, comandante en jefe del ICE en Estados Unidos que dirigió la represión migratoria hasta los asesinatos de Renee Good y Alex Pretti.
La primera edición de Remigration Summit fue hace un año cerca de Milán, y provocó incluso manifestaciones contra el racismo y la xenofobia. La segunda llevaba anunciándose semanas en Oporto, pero aun con los tickets agotados –las entradas iban desde los 45 hasta los 325 euros con una noche de hotel– la organización mantuvo el secreto sobre el lugar exacto del encuentro hasta pocas horas antes de que comenzara. Lo justificó como “medida de seguridad” frente a la supuesta “persecución” que sufren grupos como el Movimiento Identitario de Austria (Identitäre Bewegung Österreich) de Martin Sellner, uno de los organizadores.












