Manuel Mart�n Mart�n SevillaActualizado Domingo,
mayo
09:46Ciclo: Andaluc�a. Flamenco / Espect�culo: 'Vengo Jondo', de Marco Flores / Baile: Marco Flores / Cante: Manuel de la Nina y Enrique Remache / Guitarra: Jos� Tom�s Jim�nez / Corograf�a vi�etas flamencas: Marina Valiente y Claudia Cruz / Dise�o de sonido: Chipi Cacheda / Dise�o de iluminaci�n: Alfredo D�ez / Producci�n ejecutiva: Miquel Sant�n / Lugar y fecha: Teatro Central. 30 de mayo de 2026.CALIFICACI�N: ***El escenario del Teatro Central se ha llenado de arte flamenco sin metaf�sica ni frusler�as con Marco Flores (Arcos de la Frontera, 1981), el bailaor y core�grafo que, con 'Vengo Jondo', ha tardado casi un lustro en llegar a Sevilla con este montaje -fue estrenado en Madrid el 22 de diciembre de 2021-, y en el que acierta de pleno a la hora de revitalizar y poner en valor el baile sin enga�os.La propuesta del arcense fluye con agilidad, es comunicativa y gana muchos enteros gracias a que arranc� muy concentrado, se impuso desde sus primeros "paseos" e hizo gala de unas consumadas dotes flamencas, evidenciando ser un bailaor virtuoso, de resoluciones ricas y variadas y con una emisi�n ortodoxa, a m�s de con chispa esc�nica, en el mejor y m�s elogioso sentido del t�rmino.Su presentaci�n desde la trillera y arriera -�sta en aires de martinete-, fue evocadora, destacando por las resoluciones en la ca�da de los tercios cantaores y dejando muestras de sus subyugantes facultades, revel�ndose m�s a�n con la seguiriya, de la que destacamos la emisi�n en los desplazamientos siempre elegante, estirada en lo vertical y de agilidad natural, con un estupendo uso del braceo y esos escorzos siempre personal�simos.Los cantaores del atr�s tienen eco, pero no melod�a, incitando a Flores a una nueva recreaci�n solvente, tal como hizo con el verdial y los posicionamientos de las sevillanas, que resultaron algo sobreactuadas y con sensaciones encontradas, por m�s que la articulara con evidente entrega, fiel trabajo al servicio de la guitarra, pero pecando a menudo de cierto, y evitable, histrionismo.Empero, Marco Flores mostr� un caudal y calidad indudables, sin carencias, confiriendo sentido y lirismo a la fluidez de su expresi�n art�stica, confirmada en la tercera entrega por farruca, en la que destac� por su seguridad y naturalidad, ratificado ahora, nuevamente, su buen hacer a muchos niveles, tal que, clavando en los tiempos musicales din�micas del mayor inter�s y destacando por su transparencia expositiva, por su entusiasmo comunicativo y sin excesos, como en la canci�n mexicana.La guitarra de Jos� Tom�s se creci� en la ronde�a, en tanto que Flores resolv�a su di�logo con el cante y el toque desde las alegr�as y canti�as, solventadas con pasmosa musicalidad, valent�a y control de la escena, lo que revalidaba su capacidad y garant�a a la hora de resolver la propuesta art�stica en un tiempo cada vez m�s marcado por la precariedad jonda.Abundando en ello, el bailaor arcense evidenci� claridad en el concepto y en la forma de desarrollar la propuesta de las alegr�as. Y me remito igualmente a la resoluci�n por canti�as y el gui�o que hizo a Garc�a Lorca con los retratos a Juan Breva y Silverio, haciendo que se lucieran los cantaores con una "pata�ta", hasta concluirla el propio Flores con unas buler�as a fin de redondear un montaje ejemplar, justamente el que necesitan los flamencos fet�n para enganchar a un p�blico a priori m�s reticente o distante.El recital transcurri�, adem�s, con fluidez, firmando el artista una transcripci�n de los palos �gil y vivaz, chispeante, generoso en variaciones din�micas, jugando con las regulaciones temporales y las intensidades, sin que la tensi�n decayese pr�cticamente en ning�n momento.Marco Flores anunci� en Sevilla 'Vengo Jondo' y a nadie enga��, pues estuvo brillante, eficaz y con contenida intensidad y jugosidad r�tmica, lo que explica que las ovaciones clamorosas del p�blico sellaran el fin de una actuaci�n que provoc� el delirio y que es, por consiguiente, un verdadero ejemplo para las j�venes generaciones que busquen preservar la esencia y calidad del baile flamenco.












