Eva Ruiz Verde | Sevilla (EFE).- Cansancio crónico, una pierna que se arrastra o una mano que deja caer las cosas son algunos de los síntomas con los que conviven diariamente los más de 60.000 diagnosticados de esclerosis múltiple en España -9.000 en Andalucía-, una enfermedad del sistema nervioso que les obliga a «adaptarse a lo que surge en cada momento» y que celebra este sábado su Día Mundial.

Así lo explica a EFE Ana Isabel, de 56 años, mientras recibe su sesión de rehabilitación en la Asociación Sevillana de esta patología, que ofrece servicios de fisioterapia, logopedia, atención social, orientación jurídica o neuropsicología, entre otros, que ayudan a que los síntomas sean más llevaderos.

Su diagnóstico llegó hace 18 años, cuando era supervisora de una empresa de perfumería y cosmética, un trabajo que le encantaba y con el que recorría Andalucía hasta que comenzó a tener «brotes». «Me caía y no sabía por qué, de repente estaba andando normal, al momento estaba en el suelo, no entendía nada», relata.

Ahora, después de perder algo más de movilidad en cada brote, lo que peor lleva es levantarse cada día «agotada». «El neurólogo me lo ha dicho: usted tiene gasolina para el día y tiene que diversificarla», explica sentada en una camilla después de caminar en la cinta eléctrica.