Javier Cavanilles (València, 1969) es periodista y lleva más de dos décadas investigando teorías de la conspiración, sobre todo las que emanan de los Estados Unidos de América. Ha investigado y desmontado decenas de bulos, todavía vivos, sobre el asesinato de JFK y ha sido uno de los cronistas españoles que primero alertó y mejor interpretó el fenómeno QAnon. Estas teorías, que siempre funcionaron bajo el radar de los medios de comunicación y fueron alimento de minorías minoritarias, marcan ahora la línea de la administración de Donald Trump. Con su último libro El golpe. El fin de la democracia en EEUU (Akal, 2026), Cavanilles profundiza en el plan de estas élites y augura un futuro poco halagüeño a la democracia estadounidense.

Has escrito El golpe. El fin de la democracia en EEUU y plantea algo muy contundente: que en las elecciones de medio mandato en noviembre puede producirse el fin de la democracia en Estados Unidos. ¿Por qué?

Porque la democracia estadounidense ya viene deteriorándose desde hace mucho tiempo. Nosotros hemos comprado durante décadas la idea de que Estados Unidos era el gran faro democrático mundial, pero eso es bastante discutible. Es un país con muchas libertades, sí, pero también con enormes limitaciones políticas reales. Hay algo que ya debería hacernos pensar: no existe ninguna democracia consolidada en el mundo que durante más de 140 años haya estado gobernada prácticamente solo por dos partidos. Eso no es normal. Es una anomalía del sistema. Un sistema muy antiguo que beneficia a un statu quo muy concreto. Al final, como decía Gore Vidal, Estados Unidos es “un país de partido único con dos alas”: una más progresista y otra más conservadora, sobre todo en cuestiones sociales, porque económicamente las diferencias entre demócratas y republicanos tampoco son tan grandes.