Actualizado Domingo,

mayo

02:15"Zapatero era duro", recuerda Carlos Slim a sus 86 a�os en conversaci�n con este diario. El due�o del imperio mexicano Carso, valorado en 125.000 millones de euros, acababa de dirigirse a grandes fortunas empresariales de ambos lados del Atl�ntico en el Museo Soumaya de la capital azteca y demostr� a Actualidad Econ�mica que recuerda sus charlas con Zapatero cuando era presidente del Gobierno. No por nada que ver con el actual esc�ndalo, sino por sus discrepancias con su pol�tica econ�mica.Espa�a, la cuarta econom�a del euro, sigue siendo una referencia para el poder econ�mico empresarial iberoamericano y Felipe VI es una personalidad diferencial para esta poderosa �lite. Todo ello colocar�a al Gobierno te�ricamente en gran posici�n ante la colosal oportunidad que se presenta y que ha sido debatida a fondo esta semana en la edici�n anual del Consejo Empresarial Alianza por Iberoam�rica(Ceapi) celebrado en M�xico. En un mundo repleto de pa�ses que no quieren depender ni de EEUU ni de China, hay una regi�n que tiene los recursos para ser "el pulm�n, el granero y la mina del mundo", seg�n un informe de Ceapi para sus socios. El conjunto de pa�ses que formaron parte de los viejos imperios espa�ol y luso constituyen la mejor reserva de todo lo que necesita el mundo: agua, energ�a y materias primas. Los datos son elocuentes: "Es la poseedora de un tercio de las reservas de agua dulce del mundo (...) Posee 935.5 millones de hect�reas de bosques y selvas, el 57% del bosque primario mundial y el 16% de las tierras agr�colas del mundo". Y en cuanto a la energ�a y miner�a, "la regi�n representa el 20% de las reservas probadas de petr�leo del mundo y al respecto del litio, posee el 60% de las reservas mundiales. Adem�s, es el l�der mundial en la producci�n y reservas de cobre y uno de los principales productores mundiales de plata y de mineral de hierro (...) Terceras reservas del mundo en tierras raras".Es una posici�n privilegiada para abastecer al mundo con el castellano y el portugu�s como lenguas vehiculares en una regi�n que, adem�s, est� virando a la derecha y apunta al crecimiento hacia pol�ticas m�s proempresa. "La mayor�a es business friendly y eso es una novedad en el continente", subraya el presidente del banco brasile�o BTG Pactual, Andr� Esteves. Incluso dos pa�ses con gobiernos de izquierda est�n frenando iniciativas que pudieran ahuyentar la inversi�n exterior como es el caso de la presidenta de M�xico, Claudia Sheinbaum, o del brasile�o Lula da Silva. Slim se felicita de que la presidenta mexicana haya creado un consejo de empresarios notables para impulsar la colaboraci�n p�blico-privada. Sheinbaum da se�ales de querer salir tambi�n de jardines surrealistas. Ha sido capaz de criticar a Felipe VI por los abusos de sus antepasados contra pueblos ind�genas y, a la vez, presumir como este lunes de que la inversi�n espa�ola sigue creciendo en M�xico y es el segundo inversor despu�s de EEUU. "Los ataques a Espa�a de Sheinbaum no los compartimos, es una locura", afirma una gran empresaria mexicana. "Estas cosas se las dejamos a los pol�ticos", se�ala el presidente de OHLA, Luis Amodio, nada entusiasta por la presi�n sobre el jefe del Estado de un pa�s como Espa�a, el pa�s europeo que grandes capitales iberoamericanos, como el de �l mismo, eligen como plataforma sobre otros de la UE.La presidenta de Ceapi, Nuria Vilanova, defiende que es momento de las "multiberoamericanas", multinacionales que operan en los distintos pa�ses de la regi�n, incluida Espa�a, y que aprovechan el gigantesco mercado y sus recursos.Sin embargo, se acumulan s�ntomas de que Espa�a no est� aprovechando la oportunidad de intentar, si no liderar, al menos influir en este gran bloque mundial. Con m�ltiples primeras fortunas de Iberoam�rica en el congreso de Ceapi, ni un ministro espa�ol se acerc� a participar. Adem�s, Pedro S�nchez, con su pol�tica exterior divisiva, tiene dif�cil un pleno de l�deres iberoamericanos, como era el caso anta�o, en la cumbre de noviembre. Fue tambi�n llamativo que entre los europeos que suscribieron el pasado viernes una gran ampliaci�n del acuerdo comercial con M�xico no hab�a altos cargos espa�oles. Desde la alemana Ursula Von der Leyen y la estonia Kaja Kallas a incluso el embajador de la UE en M�xico, que es el portugu�s, Francisco Andr�. S�nchez no est� en estos grandes temas de Estado, y menos con su insostenible situaci�n pol�tica. Como dice Slim, Zapatero es duro, pero, para S�nchez, duro de tapar como tantos otros esc�ndalos.