El caso Zapatero tiene derivadas más allá de lo estrictamente judicial. Las repercusiones de que un expresidente del Gobierno esté siendo formalmente investigado por la justicia obligan a revisar no solo su actividad privada, sino también la incidencia que sus intereses puedan estar teniendo en la imagen internacional de España, un hecho que preocupa en embajadas españolas y ámbitos diplomáticos. Desde que salió de La Moncloa en 2011, José Luis Rodríguez Zapatero ha tenido una importante agenda internacional con dos características. La primera son sus acercamientos a países no democráticos, como Venezuela, China, Cuba, Guinea o Marruecos. La segunda es la presencia en conjunto o individualmente de varios de sus ministros; especialmente el que fuera también presidente del Congreso, José Bono; y el que fuera jefe de la diplomacia española, Miguel Ángel Moratinos. "Nos preocupa el efecto que tiene el trío Zapatero, Bono, Moratinos en la imagen de España y en su acción exterior", aseguran a El Confidencial desde círculos diplomáticos, donde lamentan la "tendencia a visitar y blanquear" regímenes dictatoriales en América, África y Asia. En los últimos quince años ha sido habitual ver a Zapatero con los máximos mandatarios de Venezuela, Guinea y Cuba o, más recientemente, con dirigentes de China. "¿Actúa como expresidente en connivencia con Exteriores o como particular en busca de negocio?", se preguntan, preocupados porque la política exterior española se haya visto contagiada por los intereses de Zapatero. "Tienen un historial de dictaduras que no beneficia en nada a nuestro país", lamentan antes de señalar que es habitual que las embajadas apoyen contactos que tengan que ver con las relaciones bilaterales, "pero no con los negocios particulares". "Es normal que las embajadas presten apoyo logístico cuando van a ver al presidente o al ministro, incluso que acuda el embajador español, pero no cuando se trata de negocios", subrayan. Y en relación al papel de las embajadas afectadas, se preguntan: "¿En qué medida hay concesión de pasaportes diplomáticos?". El caso más evidente es Venezuela, donde la labor de Zapatero ha sido respaldada por el Ejecutivo y sus posicionamientos políticos, compartidos incluso en los momentos más controvertidos de Nicolás Maduro. Sin embargo, la trama que se investiga en la Audiencia Nacional y de la que, según el auto del juez José Luis Calama, Zapatero es el "vértice" tiene su centro en ese país. "Venezuela es paradigmático: ¿ayudar a los presos con el respaldo del Gobierno y luego hacer negocios?", denuncian. En los últimos años, el PSOE ha hecho gala de que Zapatero salió de La Moncloa sin que ninguno de sus ministros fuera imputado, y es un dato cierto. Sin embargo, recuerdan estas mismas fuentes, su embajador en Caracas, Raúl Morodo (nombrado a instancias de Bono), fue condenado por la Audiencia Nacional por participar en una trama societaria para no declarar a Hacienda los beneficios que su hijo Alejo obtuvo por prestar “servicios de asesoramiento legal y consultoría internacional” a, entre otros, la empresa pública Petróleos de Venezuela (PDVSA). "Esa fue el primer gran escándalo de corrupción entre España y Venezuela", apuntan a este periódico. Corrían los años 2013 y 2014. Doce años después, el juez Calama subraya en su auto que los compradores de petróleo de Venezuela debían pasar por Zapatero y vincula al expresidente con múltiples operaciones internacionales de alto valor económico y el cobro de mordidas por valor de 1,9 millones. Zapatero y Sebastián. (El Confidencial) Más recientemente, Zapatero ha participado con frecuencia en foros económicos y políticos relacionados con China, donde ha defendido abiertamente una cooperación más estrecha entre la Unión Europea y Pekín. Este posicionamiento ha sido asumido por el Gobierno, que en la actualidad es el país de la UE más cercano a Pekín, como revela el hecho de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya viajado cuatro veces a l gigante asiático en los últimos tres años: marzo de 2023, septiembre de 2024, abril de 2025 y abril de 2026. Además, Zapatero ha intervenido en encuentros como el Boao Forum y el China-Europe Talent Forum, y ha realizado labores de lobby a través del think tank Gate Center. Eso no es todo. Como desveló este periódico, la empresa Quick Laser, con base en la ciudad de Suzhou y dedicada a la fabricación de tecnología para la industria metalúrgica, clave en la estrategia expansionista de Pekín, asegura que el expresidente del Gobierno presta servicios de “consultoría para el desarrollo internacional” de corporaciones en territorio europeo. En este business le acompaña otro de sus exministros, el titular de Industria, Miguel Sebastián. Cuba, Guinea, Marruecos, Rusia En 2015, Zapatero y Moratinos realizaron un viaje simbólico a Cuba. Como recogió el diario oficial Granma, el expresidente y el exministro se reunieron con el entonces presidente cubano, Raúl Castro, lo que al Gobierno de Mariano Rajoy le pareció una deslealtad, pues las relaciones entre ambos países no atravesaban su mejor momento. Aunque en aquel entonces Zapatero aún era miembro del Consejo de Estado, los verdaderos motivos de la visita no eran de carácter político, sino comercial. Tal y como reveló entonces este periódico, el expresidente y, sobre todo, el exministro de Asuntos Exteriores llevaban meses actuando como asesores e intermediarios de grandes compañías españolas. Zapatero y Raúl Castro en Cuba en 2015. (Granma) Un año antes, en 2014, Zapatero, Bono y Moratinos viajaron a Malabo (Guinea), destino recurrente. La prioridad tampoco era política, sino empresarial. Aun así, fueron recibidos por el presidente, Teodoro Obiang, en el Palacio del Pueblo. Al término del encuentro, la agencia de prensa oficial guineana difundió un comunicado en el que aseguraba que el expresidente mostró su "agradable sorpresa por las transformaciones tan notables que ha podido constatar durante su visita y su deseo de que, con el desarrollo económico, se consolide la cohesión social". En 2022 se celebraron las últimas elecciones presidenciales, en las que Obiang se impuso con el 99,7% de los votos entre acusaciones de fraude de la oposición, tanto interna como en el exilio. Sin embargo, Moratinos felicitó al dictador, dijo que los comicios se habían celebrado "de manera libre y democrática" y dijo estar convencido de que el pueblo guineano "está contento". Una década después, Guinea sigue siendo una dictadura atroz y, como explican estas mismas fuentes diplomáticas, "periódicamente hay detenciones a empresarios, o empleados de empresas españolas con intereses allí" Los últimos, Javier Marañón Montero y David Rodríguez Ballesta, encarcelados desde enero de 2025. Opinión Recientemente, Moratinos ha realizado una visita a Rusia en su rol como alto representante de la Alianza de Civilizaciones de la ONU. Fue en el Kazan Forum, un encuentro sobre el diálogo interreligioso y la islamofobia. En su discurso, el exministro español no hizo ni una sola referencia a Ucrania o a cuestiones geopolíticas vinculadas a Rusia. "Es verdad que no iba con la camiseta de España, sino de la ONU, pero él estaba ahí por haber sido ministro. ¿De verdad es necesario dar ese balón de oxígeno a Putin?", explican. El caso Zapatero tiene derivadas más allá de lo estrictamente judicial. Las repercusiones de que un expresidente del Gobierno esté siendo formalmente investigado por la justicia obligan a revisar no solo su actividad privada, sino también la incidencia que sus intereses puedan estar teniendo en la imagen internacional de España, un hecho que preocupa en embajadas españolas y ámbitos diplomáticos. Desde que salió de La Moncloa en 2011, José Luis Rodríguez Zapatero ha tenido una importante agenda internacional con dos características. La primera son sus acercamientos a países no democráticos, como Venezuela, China, Cuba, Guinea o Marruecos. La segunda es la presencia en conjunto o individualmente de varios de sus ministros; especialmente el que fuera también presidente del Congreso, José Bono; y el que fuera jefe de la diplomacia española, Miguel Ángel Moratinos.