En marzo de este mismo año, la Agrupación de Trabajadores Independientes (ATI) denunció lo que entonces consideraba un “fallo grave” al detectar en Valdecilla vertidos de sangre y pus que podían poner en riesgo a trabajadores y pacientes. Tres meses después, esta misma organización sindical ha criticado lo que considera un “auténtico ejercicio de cinismo político” por parte del consejero de Salud, César Pascual, quien ha anunciado la instalación de nuevas compactadoras de “alta estanqueidad” en el Hospital Universitario con el “supuesto objetivo de mejorar la eficiencia en la gestión de residuos”, “reforzar las condiciones de seguridad” y “hacer más sostenible el entorno hospitalario”.
Sin embargo, lejos de eso, ATI denuncia una “situación tercermundista y absolutamente intolerable”, pues mientras Pascual habla en “discursos institucionales” sobre “máxima seguridad”, “higiene” y “protocolos avanzados” –algo que califican de “insultante”-, en estos tres meses el sindicato ha estado realizando un seguimiento “paso a paso de una situación absolutamente escandalosa y fuera de cualquier lógica sanitaria en la gestión real de residuos procedentes de quirófano”.
Vertido de residuos biológicos y sangre de una compactadora | Foto: ATI








