Una trabajadora del Servicio de Radiología del Hospital Sierrallana, A. D. L., ha presentado una batería de escritos ante la Consejería de Sanidad y el Servicio Cántabro de Salud (SCS) en los que denuncia un supuesto caso de acoso laboral, presuntas irregularidades en la organización del servicio y posibles riesgos para la seguridad asistencial derivados de las funciones que, según sostiene, se le pretendían asignar dentro del denominado programa extraordinario "Pereda".
La empleada, técnico especialista en Radiodiagnóstico con casi cuatro décadas de trayectoria profesional y destinada en el Hospital Sierrallana desde 2006, ha formalizado en los últimos días un recurso administrativo, una denuncia por acoso laboral, un escrito dirigido al consejero de Sanidad, una recusación contra varios responsables del hospital y una solicitud de trazabilidad informática para conocer quién tuvo acceso a la documentación registrada.
El origen del conflicto, según expone en los escritos remitidos a las distintas administraciones, se remonta al 1 de diciembre de 2025. La trabajadora asegura que recibió una instrucción para modificar sus funciones habituales y participar en la realización de pruebas diagnósticas del programa extraordinario "Pereda", una iniciativa del Gobierno de Cantabria diseñada para retribuir la actividad extraordinaria del personal sanitario para reducir las listas de espera.








