Hablar de una economía andaluza responde a una realidad administrativa: en cifras y territorio es similar a Portugal y es muy diversa. Tanto que uno de los retos es conseguir un crecimiento armónico, y que no se construya una Andalucía a dos o más velocidades con notables desigualdades que ya de hecho se producen. En cualquier caso, cada provincia tiene sólidos argumentos para crecer y para creer.Almería: agricultura bajo plástico
El "Milagro Almeriense". La agricultura bajo plástico en Almería es el sistema de producción hortofrutícola más avanzado de Europa, ocupando más de 33.000 hectáreas. Optimiza el uso del suelo y del agua para generar más de 110.000 empleos directos, transformando lo que era un desierto en una gran infraestructura de seguridad alimentaria de la Unión Europea.
Con un liderazgo en mercados internacionales, la producción se centra en hortalizas de alta calidad como tomate, pimiento y pepino, alcanzando una facturación global cercana a 3.800 millones anuales. Las exportaciones superan los 3.500 millones, con Alemania, Francia y Reino Unido como principales destinos, garantizando el suministro a cientos de millones de consumidores europeos. Además, el ecosistema de innovación —como la transición al control biológico de plagas, reduciendo fitosanitarios químicos— y la industria auxiliar elevan el impacto económico total por encima de los 5.000 millones, consolidando a la provincia como laboratorio agroecológico de referencia mundial.







