Para conducir la economía de Colombia después del 7 de agosto, los analistas coinciden en que se necesitará un Gobierno dispuesto a jugarse el todo por el todo. El abanico de prioridades es amplio: pagar deuda, reducir el gasto, cerrar el déficit fiscal, recaudar más impuestos. Cualquiera de las alternativas tendrá un costo, ya sea en popularidad o porque se tendrán las manos atadas para hacer inversiones prontamente. De las decisiones inmediatas dependerá el futuro, porque lo que se siembra hoy, en términos de desarrollo, solo se puede cosechar mañana.Por ahora, el país crece poco: 2,6 por ciento es la cifra proyectada para 2026, con la expectativa de llegar al 3 por ciento en el próximo año, lo que sigue estando por debajo del potencial.El recaudo tributario en los últimos años ha estado por debajo de la meta de la Dian Foto: El PaísLa consecuencia inmediata de esa debilidad en la producción de la economía es que el recaudo tributario promedio se mantiene bajo: en 16 por ciento del producto interno bruto (PIB), mientras que los países de la Ocde lo tienen por encima del 34 por ciento y los de América Latina, en 22 por ciento. Acá, en cambio, ya van tres años consecutivos sin cumplir la meta de ingresos por impuestos. En esta vigencia, el panorama no ha cambiado mucho. Según el seguimiento periódico del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf), el recaudo neto acumulado a marzo fue de 73,4 billones de pesos. Aunque muestra un mayor dinamismo frente al año anterior, en parte por la declaratoria de emergencia económica por invierno, aún está 55.000 millones de pesos por debajo de la meta del Plan Financiero 2026.Las reformas tributarias de los 3 candidatos más opcionados a ganar la Presidencia de ColombiaPromesas de políticosCon pocos recursos y promesas cada vez más costosas, el gasto público alcanzó niveles históricos. En 2025 llegó a 22,1 por ciento del PIB, uno de los registros más altos en dos décadas, mientras que los ingresos se mantuvieron estables o por debajo del promedio. Ese gasto, además, está impulsando la economía, algo difícil de sostener y, según explicó Luis Fernando Mejía, fundador de Lumen Economic Intelligence, empujó el 63 por ciento del crecimiento del primer trimestre de este año.La inversión, que podría abrir la esperanza de un futuro más promisorio, sigue rezagada, anclada en los alrededores del 17 por ciento, lo que implica unos 10 puntos porcentuales por debajo de lo que se tenía antes de la pandemia. Con esa tendencia no parece posible llegar a buen puerto.Elecciones presidenciales: más de 41 millones de colombianos están habilitados para votar, según censo de la Registraduría. Foto: Liliana RincónLa presión fiscal que recibirá el Gobierno se refleja en la deuda pública, que a marzo llegó a 58,8 por ciento del PIB, por encima del ancla prudencial de 55 por ciento, pese a las operaciones de manejo de deuda del Ministerio de Hacienda. Anif advierte que estos niveles solo son comparables con los de finales del siglo XIX, cuando el país enfrentó problemas de deuda externa e hiperinflación tras la Guerra de los Mil Días. El problema se agrava por los altos intereses, con tasas cercanas al 14 por ciento, en un contexto en el que el gasto desbordado no logra financiarse con impuestos suficientes y depende cada vez más de deuda.Qué descuadreCon ese descuadre entre ingresos y gastos, el déficit fiscal, que ya en 2025 alcanzó el 6,4 por ciento del PIB, se proyecta en 5,1 por ciento para este año, lo que la Contraloría, que ha encendido varias alertas por la situación fiscal, ve poco probable de alcanzar si se mantienen las tasas de interés actuales.Colombia vive al debe: la deuda externa alcanza su máximo y vuelve al país más vulnerableEl nuevo Gobierno tendrá poco margen de maniobra con los recursos. Estimaciones del Carf y otros analistas señalan que, para cumplir la regla fiscal en 2028, suspendida en junio de 2025, se requeriría un ajuste del gasto de entre 3 y 4 puntos del PIB. Un apretón de esa magnitud sería el mayor de la historia reciente y dejaría al próximo mandatario con escaso espacio para cumplir sus promesas de campaña. La deuda externa del país sigue siendo alta Foto: Getty Images/iStockphoto