El equipo científico comprobó que el estrés psicológico previo al embarazo puede influir en la salud a largo plazo de los hijos sin alterar el ADN (Imagen Ilustrativa Infobae)El estrés psicológico del padre antes de la concepción puede alterar el crecimiento del embrión y aumentar el tamaño corporal de la descendencia masculina sin modificar el ADN, según un estudio de la University of Colorado Anschutz publicado en iScience. La investigación identifica a la molécula let-7f-5p, presente en el esperma, como una señal epigenética capaz de cambiar las trayectorias tempranas del desarrollo y de influir después del nacimiento en la longitud de los huesos y el peso corporal, de acuerdo con el estudio.PUBLICIDADEsta molécula aumenta cuando una persona está bajo estrés. Los investigadores descubrieron que podría influir en el desarrollo embrionario durante sus primeras etapas, lo que posteriormente puede afectar su crecimiento tras el nacimiento.Los resultados sugieren que el estrés previo a la concepción puede influir en el desarrollo temprano a través de señales biológicas en los espermatozoides, y no mediante cambios en el ADN, señalaron en un comunicado de la universidad.PUBLICIDADLa conclusión central del estudio es directa: el esperma no transporta solo información genética. También lleva señales moleculares moldeadas por experiencias de vida, incluido el estrés, que pueden modificar cómo se lee el programa biológico durante las primeras etapas del desarrollo, según el equipo de CU Anschutz.Investigadores analizaron esperma de ratones para identificar señales epigenéticas asociadas al estrés sostenido previo a la concepción (Imagen Ilustrativa Infobae)En ratones, los científicos aumentaron los niveles de let 7f 5p en óvulos fertilizados para imitar los efectos biológicos del estrés paterno. Descubrieron que las crías macho expuestas a niveles más altos de esta molécula crecieron más y desarrollaron huesos más largos. Estos cambios se produjeron incluso cuando se alimentaban con normalidad.PUBLICIDADLa investigación sostiene que la secuencia física del ADN permanece intacta. Lo que cambia es la presencia de pequeñas señales químicas y moleculares que se superponen a ese material genético y ajustan la forma en que el embrión interpreta esas instrucciones, según la descripción difundida por la University of Colorado.Tracy Bale, autora principal del estudio y titular de cátedra en el Ludeman Center de CU Anschutz, afirmó: “Este estudio muestra que los espermatozoides transportan más que ADN. Llevan información sobre las experiencias de un padre que puede dar forma al desarrollo temprano y a la salud a largo plazo”.PUBLICIDADTracy Bale, autora principal del estudio, sostiene que el esperma transmite información sobre experiencias de vida, además del material genético (Imagen Ilustrativa Infobae)El estudio se apoya en trabajos previos del mismo grupo que ya habían vinculado el estrés con cambios en moléculas del esperma y con variaciones en el desarrollo cerebral, el comportamiento y el metabolismo de la descendencia. La nueva evidencia extiende ese mismo sistema biológico al crecimiento físico, incluido el tamaño corporal y el desarrollo óseo.C. Neill Epperson, coautor del trabajo, profesor y director del Department of Psychiatry de CU Anschutz, aseguró: “Tomados junto con nuestro trabajo previo, estos hallazgos refuerzan la prueba de que la biología del estrés en la línea germinal no es fija”. Y agregó que ”puede modificarse en función de las experiencias de vida y tener impacto en el desarrollo temprano”.PUBLICIDADSegún los investigadores, el cambio biológico observado puede asociarse con estrés continuo o repetido antes de la concepción. Bale citó como ejemplos el cuidado prolongado de un familiar gravemente enfermo, el trabajo bajo presión constante o las dificultades financieras, situaciones que podrían elevar esta molécula en el esperma.Adoptar hábitos saludables y controlar el estrés antes de la concepción puede favorecer el desarrollo físico y la salud futura de los hijos, según recientes hallazgos científicos (Imagen Ilustrativa Infobae)La investigadora explicó: “Es como si el estrés de un padre ajustara en silencio la configuración del crecimiento del cuerpo, con efectos que aparecen más tarde en la vida”. Esa formulación resume el mecanismo que describe el estudio: una señal molecular muy pequeña entra en el óvulo fecundado y modifica parámetros del desarrollo desde el inicio.PUBLICIDADLos autores sostienen que estos resultados amplían la comprensión de cómo las experiencias previas al embarazo pueden influir en el desarrollo a través de cambios moleculares en el esperma y, con ello, afectar la plasticidad del desarrollo de la descendencia, según el resumen del estudio.Bale dijo que estos hallazgos también tienen una implicación práctica para quienes planean tener hijos: “Cuidarnos antes de la concepción es una parte importante de la planificación de hijos sanos”. El equipo agregó que controlar el estrés, dormir lo suficiente, alimentarse bien y buscar apoyo en momentos difíciles puede favorecer condiciones biológicas más saludables antes del embarazo.PUBLICIDAD