“Resuelvo conceder a Camila Herrera la autorización de residencia temporal por circunstancias excepcionales…”. Por fin, una de las primeras resoluciones favorables para una mujer migrante en el proceso de regularización de extranjeros en curso que se sigue en España en estos días. Lo firma Santiago Yerga, director general de Gestión Migratoria del Gobierno. Camila, una enfermera venezolana radicada en Cataluña, salió en la portada de este periódico el pasado 30 de abril porque fue la primera persona de la que se conoció públicamente que había recibido una admisión a trámite de su solicitud. Era el inicio de las buenas noticias. Este viernes se cierra su proceso con éxito: Camila ya puede vivir y trabajar en España con todos los derechos y libertades. “¡Superfeliz!”, dice la muchacha de 23 años desde su trabajo. “He sido la primerita, la primerita en todo”, se escucha por teléfono su sonrisa. Se refiere a aquella admisión a trámite que la hizo famosa por unas horas. “En el trabajo están también felices por mí”, asegura desde la Clínica Sagrada Familia de la capital catalana, donde se desempeña como enfermera, porque ella tenía un asilo provisional. “Ya estaba preocupada por esto del asilo y no dejaba de mirar si llegaba la admisión de mi trámite de regularización. Anoche mismo miré en la computadora y nada. Ahora mismo me lo acaban de comunicar del despacho de abogados”, explica.Su solicitud se recibió el 17 de abril y un mes y 12 días después el trámite ha concluido. Camila, acabó en España en la particular diáspora que en los últimos tiempos emprendieron muchos de sus compatriotas por la terrible situación de carencias y violencia que se vive en aquel país americano. Vive en Barcelona con su madre y su hermana, que también esperan papeles con buenas noticias, pero ellas aún no han recibido siquiera su admisión a trámite, explica Camila. Cursaron la solicitud una semana después. Una vez que Camila recibió su admisión a trámite, el Gobierno tenía hasta tres meses para completar el proceso, que podría haber sido a favor o en contra. Ha sido más rápido y ha caído como un regalo en su vida. “Hoy ya tenía pensado salir con mi hermana y una amiga, pero después de eso, pues la celebración será más grande”, afirma. “Por supuesto que las invitaré”, vuelve a sonreír. Este periódico ha seguido con el despacho de abogados Legalteam, ubicado en Barcelona, el curso seguido por los solicitantes de regularización, el proceso emprendido por el Gobierno para sacar a la legalidad el trabajo y las vidas de alrededor de medio millón de migrantes que estaban en situación irregular o con una protección internacional humanitaria. De ese modo se espera acabar con el trabajo clandestino, sin derechos y sin cotizaciones a la Seguridad Social de cientos de miles de personas, algunos de los cuales tienen muy mermada su vida social por el miedo a ser encontrados por la policía y ser retornados a sus países cuando ya llevan en España varios años, en no pocos casos. El director general de Legalteam, Guillermo Morales Catá, recibió con alborozo aquella primera admisión a trámite que llevaba el nombre de Camila. Sus desvelos por tramitar cada caso con toda la premura posible empezaban a dar resultados. Después de varios escollos administrativos, Morales Catá, que también fue migrante un día en España, se alegra de su primera resolución definitiva, que ha resultado favorable. Antes de que acabe la tarde del viernes, el bufete ha recibido otra resolución favorable. Ellos también van a celebrar. ¿Y qué se plantea ahora Camila? “Pues quiero apuntarme a un máster de quirófano”, dice. “Ya lo he mirado y podría compatibilizar con el trabajo, máster por la mañana y clínica por la tarde”. Su idea es seguir haciendo camino en el ámbito sanitario, formarse con un máster o cuantos hagan falta y avanzar en su carrera. “Eso quiero, trabajar un día en un buen puesto aquí en España”. Si Camila no deja de dar noticias, quién sabe si andando el tiempo se contará que la jefa de Enfermería de un gran hospital de Cataluña es una mujer venezolana que un día llegó de migrante y tuvo la suerte de toparse con una regularización que enfiló su vida.
Camila ya tiene papeles: la venezolana ha completado con éxito su regularización en España
La joven enfermera es una de las primeras en recibir el permiso extraordinario de trabajo y residencia para extranjeros en España







