Rubén S. Lesmas |
Móstoles (EFE).- Las autoescuelas madrileñas están molestas con la Dirección General de Tráfico (DGT) por la “carencia estructural de examinadores”, un problema que el organismo pretende resolver con un nuevo plan para examinar los sábados en los centros de Móstoles y Alcalá de Henares, pero que el sector considera “otro parche que no soluciona el problema de fondo”.
El origen de este conflicto está en el llamado Plan PRO, una iniciativa puesta en marcha por la DGT que consiste en realizar exámenes extraordinarios los sábados en las provincias con mayores retrasos para intentar reducir las listas de espera.
Tanto la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) como asociaciones regionales, como APAMAD en la Comunidad de Madrid, insisten en que la situación actual es consecuencia de un “cúmulo de factores” arrastrados desde hace más de diez años y que solo se soluciona “con más examinadores o, en todo caso, con más exámenes”.
“Ahora mismo la situación, ya no solo en Madrid sino a nivel nacional, es que faltan exámenes prácticos. No hay examinadores suficientes para abarcar toda la demanda”, explica a EFE Javier Lara, propietario de Autoescuela Lara, que cuenta con 65 centros en la Comunidad de Madrid.












