DNIs adheridos a estampitas religiosas, abrazos y risas para calmar los nervios y muchos vistazos de última hora a resúmenes y esquemas con letra diminuta. Este lunes han arrancado las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) para los alrededor de 300.000 estudiantes que se presentan este año. Los primeros en pasar por estos exámenes que marcarán su futuro son los 42.000 alumnos de Madrid. La mayoría de las autonomías celebra la selectividad entre este martes y jueves. Este año, como novedad, la mayoría de universidades han anunciado el uso de detectores de frecuencia para evitar el uso de dispositivos electrónicos para copiar. Así ha ocurrido en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), donde antes de comenzar la primera prueba, de Lengua y Literatura a las 9.30 horas, todos los estudiantes se han desprendido apresuradamente de auriculares y cualquier dispositivo que pudiera activar la vibración de un detector que le pudiera meter en apuros, tal y como les ha indicado una vocal del aula.María repasa a las puertas de la Facultad de Ciencias de la Información, aprovechando que el calor aún no aprieta. Su primer examen es a las 12.00 horas. Se muestra tranquila porque, según cuenta a 20minutos, tiene una plaza reservada en una universidad privada en la que quiere estudiar Bellas Artes. Confía en su trabajo y considera que no se quiere "jugar un examen tan importante por unos pinganillos, es jugarte tu futuro, vamos lo suficientemente preparados para no tener que usarlos".Lo mismo piensa Guille, que sí reconoce estar "un poco" nervioso porque "es el examen final y nos jugamos todo". Este aspirante a estudiante de Filosofía asegura que "copiar en el examen más importante de tu vida es jugártela mucho". En su instituto, asegura, "nadie va a copiar" ni hacer uso de pinganillos. A pocos metros se encuentran cuatro amigos que se ríen al ser preguntados por el uso de los pinganillos, pero aseguran que no los van a usar. "Yo soy más de chuletas clásicas de papel, es más fácil", bromea Lucas. Su amigo César afirma que "hay gente que nos ha dicho que lo va a usar, pero creemos que les van a pillar y que no es una buena decisión. Ellos verán, es su futuro y si quieren jugar con él...".Sentadas en un banco frentre al aula en la que en breve tienen que entrar para enfrentarse a su primer examen, Irene y Paula afirman que han estudiado "todo el año" y van 'limpias'. Entienden que las universidades hayan recurrido a detectores de frencuencia para controlar dispositivos cada vez más avanzados para copiar. "Las medidas se han adaptado a los tiempos, es normal que se quieran asegurar de que no hay ningún tipo de trampas", asegura Irene.La vicerrectora de Estudiantes de la UCM, Rosa de la Fuente, ha declarado a los medios de comunicación que ante la "proliferación" de formas de fraude académico que están utilizando los entornos digitales, los centros universitarios, asesorados también por los centros de Secundaria, han desarrollado medidas especiales, como pasar aleatoriamente dispositivos de detección de radiofrecuencias para evitar que "haya comunicaciones y que se puedan utilizar para copiar" medios imperceptibles como los micropinganillos o las gafas de Inteligencia Artificial (IA) generativa. "Nos preocupa todo lo que pueda servir para cometer fraude", ha apuntado.De la Fuente ha considerado que "el que se esté jugando la prueba de hoy no va a hacer uso de estas tecnologías. Yo creo que va a ser muy minoritario, pero sí que es disuasorio y que iremos adaptando la tecnología hasta que encontremos las medidas suficientes", ha subrayado.A punto de entrar al primer examen, Marcos se muestra "muy nervioso" porque solo se ha estudiado "un tema". "Voy un poco mal", reconoce. Aunque es más partidario de las "chuletas de papel" porque no las detectan los dispositivos de control estrenados este año, reconoce que no lleva ninguna. Su amigo Diego, en cambio, está "tranquilo" y defiende que "hay gente que estudia y se juega entrar en la carrera y otros que se copian y no se lo merecen como los que de verdad se esfuerzan, usar los detectores para pillarlos está muy bien".Como ellos piensan la mayoría de estudiantes preguntados por este periódico. El uso de detectores "es más justo" y promueve "la igualdad", afirma otra joven. "Si alguien tiene, no es justo respecto a la gente que ha estudiado", añade su compañera. "Está bien porque si no la gente es muy tramposa", tercia otra de ellas. "Se ha hecho lo que se ha podido, esperemos que salga bien", comenta Celines con risa nerviosa. Su amiga Lucía asegura que no llevan pinganillo ni plantean comenter ningún fraude: "Lógicamente, no nos la vamos a jugar", espeta. A Celines, por su parte, también le parece "muy bien" que se empleen detectores: "Así es más justo para todos y se evitan cualquier tipo de trampas".Los detectores empleados este año detectan que hay un móvil encendido o aquellos objetos que no se detectan a primera vista. Para no perturbar el desarrollo de la prueba en el aula, el dispositivo vibra y, si el vocal no sabe exactamente a quién pertenece el dispositivo o tiene dudas, lo recoloca en el aula en otro sitio. Según ha expuesto la vicerrectora de Estudiantes de la Complutense, el protocolo contempla marcar el examen y dejar al estudiante que continúe la prueba para velar por la presunción de inocencia del estudiante. "El tribunal de sede determinará la tipología de la falta. Si es grave, va a conllevar probablemente un suspenso y una no calificación de ese examen. Si hay reiteración o lo que encontramos es una conversación con un pinganillo, será falta muy grave y podrá incluso no solamente suspender ese examen, sino toda la prueba. Tenemos que garantizar la igualdad de mérito entre todos los que participan en la prueba", ha defendido De la Fuente.Recogida de auricularesEntre los estudiantes también hay profesores de Secundaria y algún familiar emocionado que acompaña a los jóvenes estudiantes. José, profesor de Educación Física en el IES Juana de Castilla, es uno de ellos: "Mi labor es estar aquí toda la semana cuando haya examen para ayudarle a encontrar el aula, para resolver dudas con el tribunal, que se pongan menos nerviosos". Jose ha tenido que guardar todos los auriculares de sus estudiantes: "Les han comentado que no pueden llevar ni siquiera en las mochilas los dispositivos bluetooth. La universidad mandó una nota a los centros indicando que habría sensores y sí va a ser así. Sabíamos que los móviles y los relojes inteligentes no estaban permitidos, pero no contábamos con lo del bluetooth. Parece que se van a poner serios". El reto al terminar el examen será que cada uno reconozca sus auriculares: "Tengo entre 15 y 20 en la mochila y habrá como mucho dos modelos diferentes. Luego entre ellos tendrán que apañarse para ver cómo lo solventan", agrega.La Regenta y la literatura hispanoamericanaComo si de una premonición se tratara, otro grupo de estudiantes cuenta a 20minutos qué les gustaría que cayera en el examen de Lengua y Literatura para poder lucirse. Ellos apuestan por un "comentario de texto de un artículo de opinión", "sinonimia de definición" o "la generación del 14". Una hora y media después, los primeros alumnos que han terminado la prueba cuentan a la salida del aula que este año ha entrado "La Regenta", "el realismo", la "novela de hispanoamericana", una columna publicada en el diario El Mundo, un fragmento de El Español es un mundo, de Lola Pons, y "sinonimia" en cuando a la semántica."Ha caído la Regenta de Clarín, justo lo que me había estudiado. Dos textos periodísticos, uno muy largo y otro muy corto, una oración fácil y de definición, la sinonimia", relata Miguel Ángel. Según este estudiante, en su aula no se ha registrado ningún incidente relacionado por con los detectores de frecuencia y dispositivos no permitidos: "Estaba centrado en mi examen y quizá han pasado con el detector, pero no me he dado cuenta". Lo mismo corrobora Cristofer, que sí se ha percatado de que han realizado un barrido con detector de frecuencias en su aula, pero asegura que "no ha habido ningún problema".Alba celebra a la salida que le salido "bastante bien" porque le ha resultado "fácil". "Ha caído La Regenta, que era uno de los más fáciles, así que perfecto". En su caso, tampoco se ha dado cuenta del barrido antidispositivos para copiar y también asegura que no se ha dado ningún indicente. Por su parte, Alejandra, ha optado por el análisis de texto, en el que han preguntado por "el realismo y el naturalismo" con un texto "fácil". Espera "un ocho o un nueve". La joven cuenta que "al principio nos hemos pegado un susto porque todos llevamos cascos, los hemos sacado y se los hemos dado a los profesores acompañantes, pero no ha habido ningún problema".
Arranca la PAU marcada por los detectores de frecuencia contra copiones: "Hay quien lo va a hacer, pero se juegan su futuro"
La PAU, que se celebra en la mayoría de autonomías entre este martes y jueves, han arrancado este lunes en Madrid. En la UCM, a los nervios del momento se ha sumado la tensión por no llevar ningún dispositivo que hiciera vibrar los detectores de frecuencia que este año se han estrenado para evitar fraudes. 'Copiar en el examen más importante de tu vida es jugártela mucho' es la idea que han trasmitido varios estudiantes a '20minutos'.











