Madrid (EFE).- Más de 300.000 estudiantes entran esta semana en su recta final de estudio ante los exámenes de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), que comenzarán a partir del lunes y el martes en la mayoría de las comunidades y a la que este año acuden con la expectación de tener que ser sometidos a detectores de radiofrecuencia.

La mayoría de los chicos y chicas afrontan días de nervios pero acuden con más confianza tras las novedades de la PAU que empezaron a aplicarse el curso pasado y que han practicado más durante este año: «El alumnado está más habituado al nuevo modelo», señala a EFE el rector de la Universidad de Almería, también presidente de la comisión de asuntos estudiantiles de la CRUE, José Joaquín Céspedes.

Nueve de cada diez alumnos supera los exámenes

Expertos, rectores y profesorado recuerdan que nueve de cada diez alumnos supera los exámenes y ante la novedad de que por primera vez las pruebas puedan ser controladas con detectores de radiofrecuencia en algunas aulas, señalan que se intentará no distorsionar el ambiente e intervenir lo menos posible en el alumno.

«Lo tienen que ver con absoluta tranquilidad y con normalidad», indica a EFE el rector de la Universidad Politécnica de Valencia, y presidente de la comisión sectorial TIC-Crue, José Capilla, que apuesta por buscar «el equilibrio para respetar la intimidad del estudiante».