La Dirección General de Tráfico (DGT) y la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) libran una batalla abierta. El motivo: las largas listas de espera para examinarse del carnet de conducir y el polémico Plan PRO, una medida que el sector califica de "trampa institucional". Las autoescuelas, al límite tras el cierre de 1.400 centros, exigen soluciones estructurales y denuncian que se está jugando con la seguridad vial.El colapso en el sistema de exámenes de conducir no es nuevo. Sin embargo, este verano la tensión ha saltado por los aires. El detonante ha sido el Plan de Refuerzo Operativo (PRO), una medida excepcional lanzada por la DGT para aliviar el tapón de alumnos en las provincias más críticas mediante exámenes en sábados.Este se centra en intentar reducir la lista de espera para los exámenes de conducir mediante varias medidas concretas: aumento temporal de examinadores, ampliación de jornadas de examen (incluyendo turnos extra y algunos fines de semana), refuerzo de personal en las provincias con más retraso y uso más intensivo de los recursos disponibles para agilizar las pruebas, con el objetivo de que los alumnos preparados puedan examinarse sin demoras excesivas.Sin embargo, lo que la Administración vendió como un salvavidas, las autoescuelas lo han recibido como un ataque directo. Tras las primeras jornadas del Plan, la DGT emitió un comunicado en el que decían que la presentación de alumnos no llegó al 10% de la "lista de espera" denunciada por el sector. En Navarra, de 6.000 supuestos alumnos preparados, solo acudieron 275. En Baleares, 407 de 8.000. Para Tráfico, los datos supuestamente desmontaban el argumento de la patronal y demostraban que la demanda real está muy por debajo de las cifras alarmantes que se habían publicitado.La reacción de la CNAE no se hizo esperar. Acusaron a la DGT de "profunda deslealtad", de maquillar las cifras y de demostrar un "desconocimiento absoluto" del proceso formativo. La crisis institucional ha escalado hasta el punto de exigir la dimisión del director de la DGT, tras una asamblea de los presidentes de asociaciones provinciales. "Hemos acordado pedir la dimisión del presidente de la DGT", confirma de forma contundente Enrique Lorca, presidente de la CNAE, en declaraciones a 20minutos. Según Europa Press, CNAE ha convocado a las asociaciones provinciales a una reunión el próximo viernes para poner sobre la mesa acciones de protesta conjuntas.El sector denuncia una "foto fija" para culparlesLas autoescuelas denuncian que se avisó con apenas 15 días de antelación, un margen tildan de inasumible. "Los alumnos no son barras congeladas", explica Lorca, "necesitan una formación continua porque el proceso formativo es complejo".El sector acusa a Tráfico de preparar el escenario a su favor. Al limitar las pruebas a las capitales de provincia, restringirlas únicamente al permiso B (dejando fuera motos y vehículos pesados, donde faltan 35.000 conductores profesionales) y avisar sin tiempo, el fracaso de convocatoria, dicen, estaba asegurado."Parece una trampa. Les interesaba tener el menor número de alumnos porque querían esa foto fija para tener la razón", denuncia el presidente de la CNAE.Sobre las cifras que usa la DGT para atacar y señalar al sector de las autoescuelas, la patronal aclara qué es la "bolsa de alumnos". "No se trata de estudiantes listos para subirse al coche de examen mañana mismo", sino de personas que ya han aprobado el teórico. Extrapolar ese dato para criticar al sector es, según la CNAE, una maniobra desleal.Examinadores de la España de los 40 millonesMás allá del cruce de acusaciones, parece que el problema es simple: faltan manos. "Desde hace muchos años hay una gran falta de examinadores en muchas provincias y esto se agudiza mucho más en verano", señala Lorca.La falta de reposición de jubilaciones y las bajas prolongadas han diezmado las jefaturas. La productividad también ha caído: "Antes se hacían 16 exámenes por examinador, ahora son 12", apunta el presidente. "El propio director asegura que tienen un tejido de examinadores para una España de 40 millones, no de casi 50 como somos, y que ahora será peor la situación por la regularización", afirma.Las consecuencias de este embudo trascienden las aulas. "Que se tarde tanto en sacarse el carnet de conducir hace un flaco favor al tejido empresarial del país", advierten desde la Confederación."Nos están llevando a la ruina"El impacto económico para los centros de formación parece demoledor. En los últimos años, según la CNAE, más de 1.400 autoescuelas han tenido que echar el cierre. La falta de capacidad de examen estable impide a los centros planificar sus clases. "Nos están llevando a la ruina", lamenta Lorca. "No queremos dar clases constantemente, queremos dar las necesarias".Para el sector, el Plan PRO es un gasto desmesurado en dietas y desplazamientos que aporta poco valor real. "Esto es un parche, no una solución definitiva". Exigen medidas continuadas: horas extra para los funcionarios no solo los sábados, sino en las tardes de entre semana, y una ampliación de plantilla urgente. Señalan que harían falta unas 300 plazas más de examinadores, además de las que están pensando en ampliar. Actualmente, hay esperas de hasta tres meses, incluso para el examen teórico, en comunidades como Navarra.Las soluciones del sectorDesde la CNAE ponen sobre la mesa alternativas. Apuntan a modelos concertados como el de Portugal, o incluso a cambiar la propia estructura de la evaluación para dar más peso al trabajo continuado. "Hay más modelos, por ejemplo, el profesor sabe de la evolución del alumno y podría tener un peso en el examen enviar un informe o algo similar, que tenga un 40/50% de peso en la evaluación", sugiere Lorca.Todo ello con el objetivo, según Lorca, de "salvar vidas". Explica que España se encuentra en el top 10 de países con mayor seguridad vial, pero hay lagunas incomprensibles en el sistema de exámenes. "Tres de cada 4 víctimas son en carreteras convencionales, pero ahí nunca se examina ni se practica porque ningún examen pasa por ahí", revela el presidente. "Nosotros queremos formar ahí, porque estamos hablando de vidas humanas y no se reclama. Es superimportante nuestra formación, la formación vial".Frente a un problema estructural, las autoescuelas exigen respeto, rigor y visión de futuro. "Si hay más examinadores, hay más trabajo y más riqueza, se paga más y se recauda más. Es una apuesta ganadora", concluyen
Las autoescuelas se plantan y exigen la dimisión del director de la DGT por la falta de examinadores: "Nos llevan a la ruina"
Según 'Europa Press', CNAE ha convocado a las asociaciones provinciales a una reunión este viernes para poner sobre la mesa acciones de protesta.








