El problema de acceso a la vivienda se ha convertido en la principal presión para los salarios, que pese haber crecido por encima de 3% en los últimos años, ven recortado su poder adquisitivo porque los precios de la vivienda, tanto para alquiler como para compra, crecen más rápido. El gabinete económico de CCOO ha puesto datos a esta coyuntura en un informe publicado este viernes en el que refleja que los inquilinos han perdido varios puntos de poder adquisitivo desde 2020, puesto que el precio de los nuevos contratos de alquiler (23%) ha subido más que el salario medio (17%).El sindicato usa las estadísticas elaboradas por el INE, la Encuesta de Población Activa para extraer el dato de salarios y el Índice de Precios de Vivienda en Alquiler para seguir la evolución de la vivienda, y concluye que el problema se concreta en los nuevos contratos de arrendamiento (de inmuebles que salen por primera vez al mercado del alquiler, cambian de inquilino o se vuelven a firmar tras agotar el periodo de vigencia del primer contrato). En promedio, en el periodo posterior a la pandemia los salarios crecieron seis puntos porcentuales menos que los precios de estos contratos de alquiler.
No obstante, el problema se concentra especialmente en el último año para el que hay datos (2024), ejercicio en el que los nuevos acuerdos de arrendamiento recogieron subidas del 8,8% frente al 2,8% que se elevaron los contratos ya existentes por la renovación anual. Según los datos compartidos por el INE este jueves, el salario medio bruto creció ese año un 5,3% y las subidas salariales recogidas en los convenios colectivos superaron la referencia del 4% pactada por los sindicatos y la patronal en el último Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC).









