Actualizado Martes,

junio

02:51El bocado que el alquiler proporciona cada mes a los ingresos de los hogares no deja de crecer. El esfuerzo para pagar una renta es cada vez mayor y se come ya la mitad de los salarios medios en Espa�a, muy lejos del 30% o 35% que los organismos nacionales e internacionales recomiendan como el nivel m�ximo que las familias deber�an destinar de sus ingresos totales para pagar una vivienda.Se da la circunstancia de que la subida de los precios de los alquileres est� muy por encima de la mejora de los salarios y ese desequilibrio est� detr�s de buena parte de la crisis habitacional y de accesibilidad que afronta Espa�a en los �ltimos a�os. As� lo pone de manifiesto la �ltima edici�n del estudio Relaci�n de salarios y vivienda en alquiler en 2025 elaborado de forma conjunta por Infojobs y el portal inmobiliario Fotocasa, basado en los datos de los sueldos medios de las ofertas de empleo de la plataforma InfoJobs y en los precios medios de la vivienda de alquiler del �ndice Inmobiliario Fotocasa.De acuerdo con sus conclusiones, el espa�ol medio dedic� el 50% de su sueldo bruto al pago del alquiler de su vivienda en 2025, frente al 47% de 2024 o el 39% de 2019, un a�o antes del inicio de la �ltima fiebre del ladrillo. Seg�n sus datos, el precio de la vivienda en alquiler en Espa�a cerr� con un incremento anual del 6,9% y situ� el precio en diciembre en 14,21 euros por metro cuadrado al mes. "Esto significa que los espa�oles tuvieron que dedicar la mitad del sueldo al pago de una vivienda en alquiler de 80 metros cuadrados, el porcentaje m�s alto desde 2019", se�alan desde ambos portales, teniendo en cuenta el salario bruto medio de Espa�a registrado por InfoJobs, que en 2025 era de 27.336 euros (2.278 euros brutos mensuales si se divide en 12 pagas).La situaci�n es m�s ag�nica en comunidades como Madrid, donde los inquilinos destinan hasta un 71% del salario medio a pagar la renta mensual; o Catalu�a, donde supone un 70%, o Baleares, donde se sit�a en el 63%, seg�n los datos de Fotocasa e Infojobs.Los datos no son menores. El esfuerzo para pagar una vivienda es uno de los indicadores que se vigila con m�s atenci�n cuando el mercado -como ocurre ahora- est� en un punto caliente. Por un lado, permite valorar el riesgo de impago por parte de los inquilinos o los compradores, y por otro lado puede tener repercusiones y consecuencias para el consumo y las decisiones financieras que toman los hogares.Ernesto Campos, profesor del M�ster Universitario en Direcci�n y Gesti�n Financiera de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), pone el acento sobre esto �ltimo y asegura que Espa�a se enfrenta a un desaf�o estructural invisible que �l denomina la consolidaci�n de la generaci�n alquiler. "El umbral del 40% que marca Eurostat como sobreesfuerzo financiero es ya una realidad amplia entre los j�venes espa�oles, pero el problema es much�simo mayor de lo que ese porcentaje sugiere. Una persona joven que quiere emanciparse en solitario puede destinar hoy hasta el 92% de su salario al alquiler, seg�n el Observatorio de Emancipaci�n del Consejo de la Juventud. La consecuencia es matem�tica: a esos niveles no se ahorra, se sobrevive", responde a preguntas de este diario. Lo peor, asegura, es que el problema no se queda solo en la vivienda. "El consumo en sectores que tradicionalmente mov�a la poblaci�n joven -autom�vil, equipamiento del hogar, ocio- lleva a�os retrocediendo. La edad media de compra del primer coche se ha retrasado m�s de cinco a�os en una d�cada", apunta. "Los efectos estructurales, sin embargo, llegar�n con retraso, y son los que m�s me preocupan. La teor�a del ciclo de vida de Modigliani explica que las personas ahorran de j�venes para desahorrar de mayores. Si toda una generaci�n rompe esa premisa, el sistema econ�mico pierde su base de acumulaci�n de capital privado y su pr�xima generaci�n de emprendedores. Es lo que llamo una bomba macroecon�mica diferida. Hoy se ven las grietas, pero en quince a�os se ver� el derrumbe", concluye. Esto �ltimo empieza a preocupar especialmente y supervisores como el Banco de Espa�a ya han alertado sobre los posibles efectos en la econom�a si la situaci�n no se revierte. En su �ltimo Informe de Estabilidad Financiera, de hecho, advierte de que "la evoluci�n de los precios de la vivienda constituye una fuente relevante de incertidumbre para la econom�a espa�ola". Y contin�a: "Aunque la inversi�n residencial ha mantenido una trayectoria de crecimiento en los �ltimos trimestres, el desacople entre oferta y demanda de vivienda seguir� presionando al alza sus precios. Si estas presiones se intensificaran, podr�a deteriorarse adicionalmente el problema de la accesibilidad a la vivienda, con potenciales efectos adversos sobre el bienestar, la movilidad laboral y el crecimiento econ�mico a medio plazo", a�ade.Para Mar�a Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa, esos efectos son tambi�n la cara m�s preocupante del actual boom de la vivienda. "Cuando la mitad del salario se destina �nicamente a pagar el alquiler, la capacidad de ahorro desaparece y se limita el acceso a otros gastos esenciales, deteriorando gravemente la calidad de vida de los ciudadanos. Esta presi�n econ�mica est� obligando a muchas personas a retrasar decisiones vitales, como emanciparse, formar una familia o incluso cambiar de empleo".