“Te amarás a ti misma sobre todas las cosas. 'Me cago en Dios' estará en tu vocabulario de forma mandatoria. Santificarás 'La Fiesta'. La culpa siempre será de tu padre y de tu madre. No matarás (o sí). Te creerás invencible a pesar de que no te aguanta ni Dios. Robarás a las multinacionales y apoyarás el comercio local. Mentirás siempre que sea necesario. No querrás follar o solo querrás follar y te querrás ir. Dirás que no lo volverás hacer (pero lo harás otra vez)”. Esos son los diez mandamientos de Shego, un grupo de punk-pop que encarna con rebeldía el sentir de las jóvenes generaciones.
Compuesta por Raquel Cerro y Charlotte Augusteijn desde sus inicios en 2021, e incorporando más recientemente a Irenegarry y Elena Sabio, esta banda femenina se ha convertido en una de las voces más importantes del panorama musical nacional. Lo ha hecho, además, con la convicción de que no es necesario —ni se debe— moldear el discurso para agradar a todos los públicos. Shego utiliza sus letras para poner de manifiesto la incomodidad, llenando sus canciones de desahogo, rabia contenida e incluso violencia, de todas esas introspecciones que no cualquiera se atreve a expresar en voz alta.
El resultado de la nueva unión forjada por las cuatro ha sido un excelente EP que nace de la “pura desesperación”. Titulado Miau, el proyecto aborda la ruptura de la amistad a través del dolor, el rencor y la dulzura. “A veces duele más este tipo de ruptura que cuando cortas con tu pareja, porque al amigo crees que lo tendrás toda la vida”, reflexionan en la redacción de elDiario.es, donde aprovechan el lanzamiento de Amiamiga, Mala suerte y Casi no vivo para contarlo, los tres temas del EP, para conversar acerca de la paridad en la industria, la relevancia de los discursos reivindicativos o la imaginería cristiana como tendencia.







