Hace tres años se aprobó la reforma del aborto en el Congreso de los Diputados. Uno de los cambios que recogía el nuevo texto era que se debía garantizar “la dispensación gratuita de métodos anticonceptivos de urgencia en los centros sanitarios del Sistema Nacional de Salud”, lo que se conoce popularmente como 'píldora del día después'. Sin embargo, la situación varía por comunidades autónomas, pero también incluso por municipios. En la Comunidad de Madrid, la situación de una mujer que quiera acceder a la anticoncepción de urgencia varía según dónde viva mientras la información que proporcionan las administraciones no es uniforme.

La norma es clara: los centros de salud están obligados a dispensar una pastilla que se recomienda que se tome cuanto antes porque se reduce su efectividad con el tiempo. Se puede tomar hasta dentro de las 72 horas, pero su efecto disminuye cuanto más se retrasa la toma, señalan en el Ministerio de Sanidad. Esto hace que sea fundamental que la respuesta desde el sistema sea rápida.

¿Qué ocurriría si, viviendo en un municipio fuera de Madrid, se quisiera acceder a la anticoncepción de urgencia? Después de llamar a varios centros de salud de diferentes poblaciones, atienden a elDiario.es telefónicamente en Collado Villalba: “No está financiada, tienes que ir a comprarla a la farmacia”, aseguran. Sin embargo, esto no es así o no debería serlo: en la reforma del 2023 se explicita que sí está financiada. Desde 2009 se puede acceder a la píldora del día después sin receta en la farmacia, pero su precio ronda entre los 18 y 30 euros, lo que dificulta su acceso a personas que no puedan pagarlo. En el 012 invitan a pedir cita en el centro de salud y dicen que efectivamente en los centros comunitarios se puede pedir la píldora.