La jornada Informar sobre el derecho al aborto, organizada este miércoles por Público y el Ministerio de Sanidad en el Ateneo de Madrid, ha reunido a representantes institucionales, periodistas, activistas y profesionales vinculadas a la defensa de los derechos sexuales y reproductivos con el fin de generar un diálogo sobre los obstáculos que todavía dificultan el acceso efectivo a la interrupción voluntaria del embarazo en todo el país. PublicidadEl encuentro ha partido de la premisa de que el aborto está reconocido legalmente como un derecho, pero su ejercicio continúa condicionado por desigualdades territoriales y barreras varias, como las administrativas, o las que se derivan de la objeción de conciencia y la falta de integración plena en los centros públicos. La ministra de Sanidad, Mónica García, ha inaugurado el acto defendiendo que "el aborto debe entenderse como lo que es, un derecho esencial de las mujeres integrado plenamente en el sistema público de salud". García ha argumentado que el reconocimiento legal no basta para garantizar su ejercicio real y ha insistido en que hacen falta "organización", "voluntad institucional", "voluntad política" y "mecanismos concretos" para que cualquier mujer pueda acceder a este derecho "en condiciones de igualdad, viva donde viva". Tras la intervención institucional de García, Noelia Adánez, jefa de Opinión y Feminismos de Público, ha dedicado su ponencia a situar el marco histórico y político de lo que después se debatiría durante el resto de la mañana. Adánez ha recordado que la última década ha estado marcada tanto por la reactivación de los discursos feministas como por la ofensiva de la extrema derecha contra los derechos de las mujeres. En su intervención, ha situado la defensa actual del aborto como una herencia de otros hitos que tuvieron lugar en el pasado, como el Tren de la Libertad, la movilización feminista que en 2014 contribuyó a frenar la reforma restrictiva impulsada por Alberto Ruiz-Gallardón durante el Gobierno de Mariano Rajoy. La jefa de Feminismos de Público ha apuntado que informar sobre el aborto implica atender dos planos: por un lado, la llamada "batalla cultural frente a los discursos reaccionarios"; por otro, la obligación periodística de explicar los obstáculos concretos que encuentran las mujeres cuando quieren abortar.PublicidadLa primera conversación, moderada por Adánez, ha contado con Blanca Cañedo-Argüelles Gallastegui, integrante de la Tertulia Feminista Las Comadres, fundadora de la Clínica Belladona y una de las impulsoras del Tren de la Libertad. Cañedo-Argüelles ha reivindicado la experiencia acumulada por las clínicas acreditadas y por las redes feministas de acompañamiento. "El aborto no es una técnica, que también", ha afirmado. "Sobre todo es la recepción. ¿Cómo llegan las mujeres? ¿Qué puedes vigilar? ¿Dónde ves el maltrato?", ha expresado. En esa misma mesa ha intervenido Montse Pujol Solà, productora del documental Les culpables, quien ha asegurado que el objetivo era precisamente contribuir a reducir el estigma que sobrevuela a las mujeres que deciden abortar. Pujol ha defendido la necesidad de abrir "una conversación más empática" que permita hablar del aborto sin culpa y sin silencios. "Poder decir 'yo he abortado', y ya está", ha resumido. A su vez, ha advertido de la presión política y mediática que siguen ejerciendo sectores contrarios a este derecho, especialmente en redes sociales y en espacios parlamentarios. Durante el coloquio que ha tenido lugar tras esta conversación, una representante de Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción Voluntaria del Embarazo (ACAI) ha intervenido desde el público para cuestionar el uso habitual de la expresión "clínicas privadas". "Nos duele que nos llamen clínicas privadas", ha señalado. "No somos el Grupo Quirón ni Ribera Salud". Esta mujer ha defendido desde las sillas de las asistentes que estos centros funcionan mediante conciertos que permiten que la prestación sea gratuita para las mujeres y que han logrado desarrollar unidades multidisciplinares con profesionales de la medicina, la psicología, el trabajo social y la atención directa. PublicidadSe ha tratado de una intervención que, ante todo, ha introducido uno de los asuntos centrales en la jornada y que se relaciona con cómo debe o puede asumir la sanidad pública la prestación. La representante de ACAI ha insistido en que las clínicas acreditadas no se oponen a que el sistema público realice interrupciones voluntarias del embarazo, si bien ha advertido de los efectos que puede llegar a tener una incorporación "de cualquier manera". En concreto, ha alertado de que en algunos territorios se está asociando la incorporación del aborto a la sanidad pública casi exclusivamente al método farmacológico, sin garantizar la libre elección entre este y el método instrumental. La segunda mesa -moderada por la redactora de Igualdad de Público, María Martínez Collado- ha reunido a la periodista Marisa Kohan y a Silvia Aldavert, politóloga y miembro de la Asociación de Derechos Sexuales y Reproductivos. Aldavert ha defendido que el debate sobre la objeción de conciencia no puede desplazar la pregunta principal: "Lo importante es si la mujer que entra por esa puerta va a tener acceso al aborto o no". También ha recordado la falta de información clara sobre dónde se puede abortar en España. "¿Existe un mapa sanitario a día de hoy que nos diga dónde están los lugares de España donde las mujeres pueden abortar? Pues no existe", ha afirmado. La politóloga ha planteado una serie de debates que, a su juicio, deberían formar parte de la agenda feminista y sanitaria, como la despenalización total del aborto, la eliminación de tutelas, la libre elección de método, el acceso universal y la discusión sobre la objeción de conciencia en el sistema público. Y ha mencionado fórmulas como la telemedicina, la entrega domiciliaria de fármacos, la dispensación en farmacias o la creación de zonas de acceso seguro alrededor de las clínicas, pueden ser vías a explorar de cara a un futuro donde se quiera seguir mejorando este derecho, así como todas sus garantías. Aldavert ha recordado que el aborto continúa dentro del Código Penal y que, aunque la ley permite abortar libremente hasta la semana 14, a partir de ese momento la decisión queda sometida a informes médicos y, más allá de la semana 22, a comités clínicos. Esa situación, ha sostenido, genera interpretaciones desiguales según el territorio y obliga a algunas mujeres a salir de España para poder interrumpir su embarazo. Marisa Kohan, por su parte, ha abordado el papel de los medios de comunicación. La periodista ha defendido que informar y hacer pedagogías sobre el aborto exige hacerlo desde una perspectiva de derechos. "Es un derecho humano fundamental de las mujeres", ha afirmado. Kohan ha advertido de que el aborto es uno de los pocos derechos en torno a los cuales se acepta todavía la entrada de discursos que cuestionan su legitimidad, y ha llamado a los medios a no presentar como un debate neutral lo que afecta directamente a la autonomía y la salud de las mujeres. Ya en el tramo final de la jornada, Noelia Adánez ha vuelto a intervenir para plantear una reflexión sobre la desvinculación entre aborto y libertad sexual femenina. En su opinión, el derecho al aborto parece haber sido desplazado en ocasiones hacia el terreno de la moral, mientras se ha desvinculado de la sexualidad de las mujeres. Una conexión que, a su juicio, se debería recuperar e insistir desde los discursos políticos y mediáticos. También ha reclamado investigar con mayor profundidad a las organizaciones antiabortistas: "¿Cómo se financia Red Madre? ¿Quiénes son esas personas? ¿De qué viven? ¿Qué conexiones tienen?". PublicidadLa clausura ha corrido a cargo de Pilar Campos Esteban, directora del Observatorio de Salud de las Mujeres del Ministerio de Sanidad. Campos ha agradecido la celebración de espacios de debate como este y ha recordado que "un derecho no puede depender del lugar donde uno vive o de los recursos que tiene". También ha citado un informe reciente del Ministerio de Sanidad que señala que ocho de cada diez interrupciones voluntarias del embarazo siguen realizándose fuera de la red pública. Campos ha defendido que el aborto no puede abordarse como una cuestión ideológica, sino como un asunto de "salud pública, igualdad y libertad". "Si no existe autonomía reproductiva, la igualdad entre hombres y mujeres no va a ser completa", ha concluido. La jornada ha terminado de nuevo, así, con la idea de que el reto ya no es únicamente reconocer el aborto como derecho, sino garantizarlo de manera efectiva, equitativa y accesible en todo el territorio.