Las sofocantes temperaturas no dan tregua y no es cosa solo del verano. El calor aprieta incluso en mayo, con valores más propios de la canícula. Una anomalía con la que toca lidiar a base de mucha agua, sombra, ventiladores, ropa fresca, aire acondicionado y un buen chapuzón. Ahí comienza una búsqueda nada fácil, sobre si no se tiene piscina en casa o de si se trata de un sitio de interior.
Ante la lejanía de la costa, a los vecinos de la Comunidad de Madrid o Castilla-La Mancha no les queda otra que recurrir a ríos, pozas o embalses. Y muchos recurren al embalse Bolarque, un enclave único para disfrutar de la naturaleza, de un buen baño, del deporte y del ocio al aire libre.
Los embalses que forman el Mar de Castilla
El embalse de Bolarque se localiza en el término municipal de Almonacid de Zorita, una villa medieval fundada bajo la influencia de la Orden de Calatrava, que aun en la actualidad conserva en sus calles la huella en templos y escudos heráldicos y cuya población no supera el millar de habitantes.
Más allá de su fundación y su pasado medieval, esta localidad castellanomanchega destaca por dar cobijo al popular embalse, cuya ubicación es estratégica, al extenderse entre las provincias de Guadalajara y Cuenca. Tampoco queda lejos desde Madrid, desde donde se tarda algo menos de dos horas en coche, según informa Dirección General de Turismo, Comercio y Artesanía de Castilla-La Mancha.












