Madrigal de la Vera, situado al norte de la provincia de Cáceres, es uno de los municipios extremeños más vinculados al entorno de la Sierra de Gredos. Su localización en la vertiente sur del macizo explica la abundancia de gargantas, cursos de agua y zonas de baño que forman parte del día a día durante los meses más calurosos. Entre todos estos espacios destaca la Garganta de Alardos, un enclave natural que se ha convertido en uno de los principales atractivos del municipio.

Este curso de agua discurre entre roca granítica y vegetación de ribera antes de alcanzar la zona más transitada de Madrigal. A lo largo de su recorrido se forman distintos remansos y pozas que funcionan como piscinas naturales, con diferentes niveles de profundidad y varios accesos repartidos por el entorno. No es un recinto acondicionado ni una instalación cerrada, sino un espacio abierto en el que es el propio río el que define la forma del baño.

Además, la garganta tiene un papel territorial relevante. En este tramo actúa como frontera natural entre Extremadura y Castilla y León, en un área de transición entre la montaña y los pueblos de La Vera. Esta ubicación la convierte en un punto de referencia para quienes buscan refrescarse en el interior, especialmente en verano, cuando las altas temperaturas incrementan la afluencia a las charcas del municipio.