TRESBActualizado Mi�rcoles,
julio
08:00Mientras buena parte de Espa�a busca refugiarse del calor intenso del verano, en la provincia de Teruel hay un peque�o rinc�n en el que las noches invitan a taparse con una manta. Nos referimos a Griegos.Este peque�o pueblo de apenas 150 habitantes, ubicado en plena Sierra de Albarrac�n, est� considerado uno de los m�s frescos de Espa�a en verano. Asimismo, se encuentra rodeado por un paisaje espectacular y cuenta con un valioso patrimonio rural.Uno de los pueblos m�s frescos de Espa�a en verano: GriegosDurante los meses de julio y agosto, la temperatura media m�xima es de 24 grados y la m�nima de apenas 10. El problema es en invierno, ya que hay d�as en los que el term�metro puede llegar a marcar los 15 bajo cero.Su microclima se debe a su ubicaci�n a 1.604 metros sobre el nivel del mar. De hecho, se trata del segundo pueblo m�s alto de toda Espa�a, solo por detr�s de Valdelinares, tambi�n en la provincia de Teruel.Griegos, un precioso pueblo entre pinares que bien merece una visitaSu entorno natural tambi�n contribuye a esa sensaci�n de refugio clim�tico. Los extensos bosques de pino que rodean el municipio ayudan a mantener un ambiente fresco y agradable, convirtiendo la localidad en un destino ideal para quienes buscan desconectar del calor, el ruido y las aglomeraciones.No obstante, Griegos no destaca �nicamente por sus temperaturas. Sus calles tranquilas, las casas de arquitectura tradicional serrana y las espectaculares vistas sobre los montes de la Sierra de Albarrac�n crean una estampa que parece detenida en el tiempo.Desde la localidad parten varias rutas de senderismo que permiten adentrarse en bosques, miradores y paisajes de gran valor ecol�gico. Sus alrededores tambi�n albergan una rica fauna silvestre: ciervos, jabal�es, zorros y aves rapaces, entre otras.En el casco hist�rico, merece la pena visitar la iglesia parroquial de San Pedro, del siglo XVI, la ermita de San Roque y el Museo de las Mariposas, en el que se exhiben numerosos insectos.Griegos es aire puro, silencio, naturaleza y noches frescas bajo el cielo de la monta�a. Un lujo sencillo que convierte a este peque�o pueblo de Teruel en uno de los refugios m�s agradables para escapar del calor estival.







