Carmen Fern�ndez BarcelonaActualizado Jueves,

mayo

12:56Un equipo de los hospitales Sant Joan de D�u y Cl�nic, en Barcelona, ha operado a un feto de 700 gramos en el vientre de su madre para resolver una malformaci�n cong�nita que le provocaba que los intestinos se desarrollaran fuera de su cuerpo. La intervenci�n ha sido pionera en Europa.Seis semanas despu�s de la operaci�n, el beb�, llamado Thiago, naci� sin complicaciones, seg�n han explicado este jueves los facultativos responsables de esta cirug�a fetal, del consorcio BCNatal.Todo acab� con "mucha alegr�a", ha se�alado Camila, madre de Thiago, en una rueda de prensa en la que ha relatado que pas� "muchos nervios porque no esperaba pasar por esto en el embarazo".Los m�dicos que inicialmente atend�an a la madre se dieron cuenta al principio de la gestaci�n -en una ecograf�a rutinaria realizada en la semana 20 de embarazo-, de que el feto sufr�a una grave malformaci�n cong�nita: ten�a los intestinos fuera de su cuerpo, un problema que se denomina gastrosquisis. En concreto, le sobresal�an a trav�s de un orificio en la pared abdominal, situada a la derecha del cord�n umbilical. Al no estar protegidos, los intestinos quedan expuestos al l�quido amni�tico, se inflaman, pierden riego sangu�neo y pueden sufrir necrosis, con consecuencias muy graves para el beb� despu�s del nacimiento que pueden implicar hasta la necesidad de un trasplante intestinal. La madre fue derivada al BCNatal, que es centro de referencia en obstetricia y medicina fetal. All�, el equipo multidisciplinar que lo oper� el pasado 10 de febrero, llevaba m�s de un a�o prepar�ndose para poder intervenir como lo hizo en este primer paciente cuando se presentase un caso en el que estuviese indicado. Y Thiago cumpl�a con los requisitos, por lo que tras evaluar diferentes opciones para tratar de resolver su problema y de consultar el caso con el comit� de �tica, fue operado en el vientre de su madre cuando estaba la semana 28 de gestaci�n.Un momento de la cirug�a.BCNatalComo ha sucedido en otras intervenciones fetales previas, el beb� naci� prematuro y por ces�rea en la semana 34 de gestaci�n, seis semanas despu�s de la intervenci�n. Tras los dos primeros meses de seguimiento los especialistas que le atienden consideran la intervenci�n un �xito puesto que en ni�o se est� alimentando con normalidad.El director del consorcio BCNatal, Eduard Gratac�s, ha explicado que, normalmente, los fetos con gastrosquisis son intervenidos despu�s de nacer, "pero este caso era tan grave que el beb� corr�a un riesgo muy elevado de perder gran parte del intestino si esper�bamos al nacimiento. Ten�a pr�cticamente todo el intestino fuera del abdomen y comprimido por un orificio de apenas un cent�metro". "Si no se hubiera intervenido en el vientre de la madre -ha a�adido Xavier Tarrado, jefe del Servicio de Cirug�a del Hospital Sant Joan de D�u- el beb� corr�a el riesgo de sufrir el s�ndrome del intestino corto y tener que requerir nutrici�n parenteral a largo plazo e incluso un trasplante intestinal".La cirug�a fetal dur� dos horas y media y fue llevada a cabo por un equipo integrado por especialistas en medicina y cirug�a fetal, cirug�a pedi�trica, anestesiolog�a y neonatolog�a. Seg�n han explicado los portavoces del equipo multidisciplinar, la duraci�n de la intervenci�n, posiblemente, se reducir� en casos posteriores.Todo planificado de antemanoAntes de intervenir todos los pasos estaban perfectamente planificados. Los m�dicos han relatado que d�as antes de la operaci�n le inyectaron b�tox para relajarle la pared abdominal.En primer lugar, seg�n han relatado, realizaron una incisi�n en el vientre de la gestante para acceder al �tero y seguidamente recolocaron el feto (en ese momento de 700 gramos de peso) en la posici�n adecuada para poder acceder a su min�sculo abdomen e intervenirlo mediante laparoscopia. Recolocarlo no fue f�cil puesto que los fetos en la semana 28 de gestaci�n ya est�n bastante encajados en el �tero y tienen la posici�n de espalda y piernas dobladas, explicaron. Para poder operarle el abdomen ten�an que ponerlo boca arriba, y hacerlo sin causarle demasiadas molestias.Luego introdujeron cuatro tr�cares en la bolsa amni�tica y despu�s de extraer el l�quido amni�tico e introducir gas para poder crear un espacio dentro del abdomen que les permitiera ver y operar con seguridad, fueron reintroduciendo cuidadosamente el intestino dentro de la pared abdominal del feto.Al acabar, cerraron la perforaci�n del abdomen tambi�n con mucho cuidado para no da�ar el funcionamiento normal del cord�n umbilical (es una estructura que contiene arterias y venas para el intercambio de sustancias nutritivas y sangre rica en ox�geno entre el feto y la placenta).Con un alto grado de precisi�nHan destacado que se trata de una intervenci�n que requiere de un alto grado de precisi�n teniendo en cuenta que el feto en el momento de la intervenci�n era muy peque�o y que su intestino ten�a una longitud de 80 cent�metros y un di�metro de 3 a 15 mm y, adem�s, deb�a de ser reintroducido por una perforaci�n de solo 1,5 cent�metros. Despu�s de la intervenci�n, la madre tuvo una buena recuperaci�n y el embarazo continu�. El feto fue objeto de seguimiento ecogr�fico, lo que permiti� confirmar que el intestino reduc�a su grado de inflamaci�n y recuperaba su aspecto habitual. Present� bajo peso al nacer pero la evoluci�n fue muy favorable y, tras una breve estancia hospitalaria, fue dado de alta.Los especialistas han remarcado que esta nueva t�cnica est� reservada para los casos m�s graves de gastrosquisis, un problema cuya causa se desconoce pero que se da en entre 2 y 3 de cada 10.000 nacimientos; lo que supone 120 casos anuales en Espa�a y 2.400 en Europa. La cirug�a fetal solo estar�a indicada en un 10% de estos casos, han informado los especialistas del BCNatal, que cada a�o realiza un centenar de cirug�as fetales, lo que lo sit�a como la instituci�n que m�s operaciones de este tipo realiza en Espa�a y una de las de mayor actividad de cirug�a fetal en el mundo. De las quince t�cnicas quir�rgicas fetales existentes, BCNatal ha sido pionero a nivel mundial en tres de ellas.