El pequeño Tiago, un bebé de apenas dos meses de vida, iba a nacer con los intestinos fuera del abdomen. Se trata de malformación rara llamada gastrosquisis, que en los casos más graves puede dañar irreparablemente las tripas de los recién nacidos. Pero una operación insóltia en Europa, llevada a cabo en Barcelona, consiguió curarlo durante el embarazo.
El Hospital de Sant Joan de Déu ha dado a conocer la pionera intervención de Tiago este jueves en un acto junto al Hospital Clínic de Barcelona, con quien comparte el programa BCN Natal. La cirugía se llevó a cabo con éxito el pasado 10 de febrero, cuando la madre, Camila, estaba en la semana 28 de gestación y el bebé pesaba 700 gramos.
“Inicialmente no ibamos a aceptar la cirujía, pero me ayudaron a tomar la decisión y aceptamos”, explicaba Camila en un acto junto a los especialistas que la operaron. Tras la intervención, Tiago nació a la semana 34, de cesárea, y a día de hoy pesa cuatro kilos y goza de una dieta normal, algo impensable para los bebés con gastrosquisis.
A Tiago le detectaron la gastrosquisis en una ecografía rutinaria durante la semana 20 de gestación. Esta malformación, que afecta a entre dos y tres de cada 10.000 niños, se produce cuando un pequeño orificio en el abdomen, al lado del ombligo, hace que salga el intestino. La mayoría de afectados se someten a cirugía una vez han nacido.








