Barcelona (EFE).- Un equipo de los hospitales Sant Joan de Déu y Clínic, en Barcelona, ha operado a un feto de 700 gramos en el vientre de su madre para resolver una malformación congénita que le provocaba que los intestinos se desarrollaran fuera de su cuerpo, una intervención pionera en Europa.

Seis semanas después de la intervención, el bebé nació sin complicaciones, según han explicado este jueves los facultativos responsables de esta cirugía fetal, del consorcio BCNatal.

La malformación que sufría el bebé llamada gastrosquisis es poco frecuente y consiste en que los intestinos salen de la pared abdominal, situada a la derecha del cordón umbilical, que no se cierra correctamente durante el embarazo.

Operado en la semana 28 de gestación

Por la gravedad del caso, el feto fue operado en el vientre de la madre en la semana 28 de gestación para evitar lesiones irreversibles en el bebé.