Sin todavía haber digerido el contenido del sumario que ha servido para imputar al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, los socialistas valencianos recibieron ayer otro “golpe brutal” a sus expectativas electorales. A menos de un año de los comicios municipales y autonómicos, la entrada de la UCO en su sede de Ferraz provocó desconcierto y temor en las filas del PSPV. Aunque su portavoz en las Corts, José Muñoz, se acogía a las palabras de Aznar (el que pueda hacer que haga) para explicar lo sucedido ayer, de puertas para adentro, dirigentes y diputados del partido reconocían que el daño a la imagen del partido.Incluso los más alineados con la línea de la campaña orquestada admitían que las informaciones de la Guardia Civil en la sede -pese a que lo que empezó siendo un registro acabó en un requerimiento- causan mucho daño entre el electorado progresista. Otros, menos fieles a la línea oficial, sin descartar que la sucesión de casos judiciales estuviera organizada, sí que admitían que el partido había puesto “la materia prima” con nombres como Ábalos, Koldo García o Leire Díez. “Demasiados errores propios”.Los más confiados esperan un efecto rebote ante lo que consideran “una campaña contra el PSOE”Y ante ello, la pregunta que todos se hacen. ¿Es posible remontar el vuelo? Los más optimistas se aferran a que Pedro Sánchez puede, como ha hecho hasta ahora, sortear la situación, o que “la campaña contra el PSOE”, como la definen, “tenga un efecto rebote” y “movilice al electorado progresista”. Apuntan que el caso Zapatero no se juzgará de forma inminente y, dado que muchas causas todavía no tendrán sentencia, empezará “una batalla por el relato” que irá recolocando al electorado.En el lado contrario, hay quienes lamentan que a un año de las elecciones autonómicas estos golpes son insuperables y aquella opción de ganar la Generalitat que se abrió tras la dana se desvanece. La valenciana era una de las autonomías donde parecía -a raíz de las encuestas- que la batalla electoral entre bloques estaba más reñida tras la mala gestión de la riada del 29-O. La revuelta del sector educativo también parecía alumbrar un debate sobre la defensa de los servicios públicos, pero es que ayer, mientras miles de manifestantes se dirigían -en el día 13 de la huelga indefinida del profesorado- hacia la Conselleria de Educación, los agentes de la Guardia Civil estaban en Ferraz.Y es que el PSPV depende mucho de la buena salud de su partido en España para tener unos buenos resultados. En los últimos comicios celebrados, la marca del puño y la rosa prácticamente ha copiado los resultados de las generales y las autonómicas (siempre un poco por debajo en estas últimas). Si en 2023, Pedro Sánchez logró un 32% de los votos, el PSPV consiguió en las autonómicas de unos meses antes un 29%. En las dos generales de 2019, los socialistas se movieron en España entre el 28% y 29% de los votos y en las valencianas de ese mismo año, se quedaron en el 24%. En esta ocasión sí que hubo más diferencia, pero en 2015 y en 2011 los porcentajes en España y en la Comunidad Valenciana fueron muy parecidos mismos: 22% y 21% (generales y autonómicas de 2015) y 29% y 29% (generales y autonómicas de 2011).Licenciado en Periodismo (2005) y Ciencias Políticas y de la Administración (2012). Redactor de La Vanguardia en la Comunidad Valenciana desde enero de 2021. Antes, en El Mundo. Ha participado en varios libros sobre la Comunidad Valenciana
Otro “golpe brutal” al PSPV que se debate entre el daño irreparable y un cierre de filas
Los socialistas en la Comunidad Valenciana se acercan mucho al porcentaje de voto de las generales del PSOE por lo que, si Sánchez se hunde, la izquierda no tendrá opciones de recuperar la Generalitat en 2027














