Nueva jornada negra para el PSOE y para el Gobierno, con la UCO prácticamente todo el día mirando archivos y documentación en la sede central del principal partido del poder en la madrileña calle Ferraz. El día arrancó con una sensación de legislatura en riesgo cuando corrió el rumor, difundido por algunos medios, de que se investigaba al PSOE por financiación ilegal, precisamente la línea roja que han puesto varios socios. Después se supo que no era eso, sino una investigación sobre el equipo de espionaje que según un auto del juez Santiago Pedraz, de la Audiencia Nacional, montó el ex secretario de organización, Santos Cerdán, pagado por el partido, para buscar datos negativos sobre algunas personas que estaban detrás de investigaciones contra la familia del presidente. Esta segunda opción tampoco es menor, pero era mucho menos grave que la financiación ilegal, que sí sería algo sistémico, según la visión de los socios, y tumbaría la legislatura por el mismo motivo por el que cayó Mariano Rajoy. Sánchez ha ordenado una vez más resistir, esperar a que escampe, a que se aclare todo, para que se vea que esta es una cuestión limitada a los manejos de Santos Cerdán. En plena presión, y con la UCO en la sede de Ferraz y el Congreso en ebullición en una sesión de control durísima para el Gobierno -“ha sido como ir al dentista en el lejano oeste”, ironizaba un ministro- Sánchez volvió a despejar cualquier duda e insistió en que piensa agotar la legislatura porque merece la pena para seguir mejorando la situación económica. “No podemos meter al país en una parálisis”, insistió. La instrucción política es clara: resistir, seguir gobernando y confiar en despejar el escenario judicial y policial cuanto antes, aunque en el PSOE crecen los nervios ante un goteo de sustos, que muchos dirigentes ven como algo organizado. A esta sensación le puso palabras el ministro Óscar López, una persona de absoluta confianza del presidente. “Más allá del recorrido judicial que tenga cada asunto, donde insisto y subrayo, colaboración y respeto máximo a los procedimientos, sobre el calendario, cuanto más mayor se hace uno, menos cree en las coincidencias”, sentenció. También entre los socios hay cada vez más inquietud y algunos como Junts, PNV, Podemos e incluso Sumar, que está en el Gobierno, se distancian claramente de los escándalos que afectan al PSOE, aunque sin dar en ningún caso el paso de apuntar a una moción de censura.Cuando aún está muy caliente el caso Zapatero, los socialistas intentan encapsular esta nueva presión judicial en una cuestión que afecta directamente a un ex secretario de organización ya expulsado del PSOE, a una ex militante como Leire Díez que también dejó el partido, y alega que la gerente actual, la única que podría realmente ser destituida por su implicación, no tiene responsabilidad directa a pesar de haber sido imputada porque en el peor de los casos solo habría obedecido instrucciones de Cerdán sin conocer para qué eran los pagos. El propio Pedro Sánchez defendió a la gerente desde Roma, donde estaba para visitar al papa, lo que indica que no está pensando en entregar su cabeza. “La gerente, Ana Fuentes, es una mujer que ha llevado las cuentas de manera escrupulosa del PSOE”, dijo el presidente. Para él, el caso es el mismo que ya se conoció hace un año, y todos los responsables están fuera del partido. “Si al final estamos hablando de este caso de la exmilitante Leire Díez, evidentemente se tomaron las decisiones sobre ello inmediatamente cuando saltó a la luz este caso hace más de un año”.En el PSOE y en otros círculos políticos hay quien teme que pueda haber un intento de imputación del propio presidente si los investigadores interpretan que Cerdán le tenía informado de todos estos pasos que hacía con el intento de espionaje, pero Sánchez ha decidido aguantar con todas las consecuencias, y en su entorno consideran improbable esa imputación porque él no tiene ninguna responsabilidad directa en las decisiones que tomó Cerdán. Solo cambiarían las cosas si el ex secretario de organización le implicara, algo que nadie ve posible porque el presidente insiste en que nunca habló de este asunto con él.Mientras, la sensación de angustia en los socialistas es absoluta. El PSOE es un “sinvivir”, resume un líder territorial que ya no sabe qué pensar del frente judicial con siete causas simultáneas que “desborda” al partido. “No salimos de una y nos metemos en otra, pasamos del sumario de Zapatero al segundo registro de la UCO en Ferraz en menos de un año, y este jueves empieza el juicio del hermano del presidente para ver si le enchufaron en la Diputación de Badajoz... Yo ya no sé qué pensar, pero todo esto nos devora”, se lamenta el secretario general de otra federación. “Los militantes sienten que hay una cacería y que nos están persiguiendo de una forma muy clara, pero al mismo tiempo mucha gente piensa que algo tiene que haber después de los precedentes de [José Luis] Ábalos y Santos [Cerdán]”, cuenta el alcalde de una capital de provincia, que echa en falta “una estrategia” ante la sucesión de malas noticias. “Aguantar por aguantar aunque el tiempo te dé la razón… Vemos al presi supercontundente, pero ya no sé si es mejor convocar para fin de año y mejor perder con 110 diputados que dentro de un año y quedarnos con 80″, reflexionan en una de las baronías socialistas. “Nadie nos está diciendo nada, hay mucho hermetismo”, abundan. La secretaria de Organización, Rebeca Torró, hizo una ronda el martes de la semana pasada con secretarios generales en la que, según fuentes de la cúpula de varias federaciones, se atribuyó la investigación sobre Zapatero “a una campaña orquestada”. Esa fue la primera reacción de Ferraz, que optó por una posición más cauta tras conocerse el auto del expresidente por tráfico de influencias. Desde entonces no ha habido más comunicaciones con los territorios, de acuerdo con los dirigentes consultados.La calle Ferraz volvió a ser este miércoles el escenario de una tragicomedia mientras el PSOE se debatía entre quienes se creen bajo una “operación de derribo” y quienes se resisten a caer en las acusaciones de lawfare, aunque nadie pronuncie el término empleado por los independentistas para achacar las penas del procés a una persecución política y judicial.Entretanto, la sensación de los socialistas era de déjà vu, con los aledaños de la sede federal del PSOE convertidos de nuevo en un plató televisivo. Como ya ocurrió el 1 de octubre de 2016, cuando se celebró el convulso comité federal que terminó con la dimisión de Pedro Sánchez, un grupo de mariachis —que no revelaron quién les había contratado— interpretó Rata de Dos Patas, la canción que inmortalizó a Paquita la del Barrio; El Rey, compuesta originalmente por el cantautor mexicano José Alfredo Jiménez; y La Cucaracha. Unas horas antes, dos activistas de la organización ultraderechista Hazte Oír tocaron con un violín la melodía de la película del Titanic “para celebrar el hundimiento del PSOE”.Un miembro de la dirección del PSOE que hace una semana no se creía “una mala palabra” sobre Zapatero daba este miércoles la legislatura por amortizada. “Yo creo que no aguantamos más”, era su impresión a diferencia de Sánchez, que volvió a negarse a convocar “por interés partidista” las elecciones generales. Otros dirigentes de la ejecutiva federal se aferraban en cambio al ejemplo de José Folguera Crespo, exmagistrado del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que acudió a Ferraz a intentar afiliarse como militante del PSOE. Los trabajadores de seguridad del partido le explicaron que no podían atenderle, con los agentes de la UCO en el interior de la sede del partido. “Ya estoy jubilado y me puedo afiliar, esto es una operación contra el PSOE”, afirmó el exmagistrado a las puertas de la sede. Una miembro de la dirección socialista explicó que en el chat de whatsapp de los diputados del Congreso se difundió la imagen del ex magistrado con el mensaje “El que pueda hacer que haga, afíliate al PSOE”. La ejecutiva federal del PSOE, que se suele reunir una vez cada dos semanas, está convocada para el próximo lunes. Sánchez parece absolutamente decidido a seguir. Y sus ministros insisten: si ha resistido otros momentos muy duros, ¿por qué no lo hará con este? Pero la sensación de descontrol es muy fuerte y el Gobierno va por detrás de la UCO, la UDEF y la justicia, que le marcan el paso cada semana.
Sánchez ordena resistir tras una nueva jornada negra de presión judicial por los manejos de Cerdán
El PSOE trata de encapsular el caso a los movimientos turbios del ex secretario de organización pero los socios se tensan














