Golpe tras golpe, casi sin solución de continuidad, en el Gobierno y el PSOE asisten con desconcierto y estupefacción, con alarma e inquietud, al aluvión de causas judiciales que presionan a Pedro Sánchez. Este jueves, con el hermano del presidente, David Sánchez, sentando en el banquillo de los acusados en la Audiencia de Badajoz, después de que agentes de la unidad central operativa (UCO) de la Guardia Civil volvieran a irrumpir el miércoles en la sede de Ferraz para recabar datos de la trama supuestamente orquestada por el ex secretario de organización, Santos Cerdán, tras la imputación del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, la sentencia pendiente al ex ministro José Luis Ábalos, o el proceso en curso contra la mujer del jefe del Ejecutivo, Begoña Gómez.Antes de que la agenda judicial cercara aún más a Sánchez en estas últimas semanas, la reunión de la ejecutiva de Ferraz celebrada el pasado 11 de mayo, antes de la entonces ya prevista derrota de María Jesús Montero en las elecciones andaluzas –ampliamente confirmada el domingo siguiente en las urnas, como colofón a un desastroso ciclo electoral autonómico-, ya se adelantó a convocar al comité federal del PSOE, el máximo órgano de decisión del partido entre congresos, para el próximo 27 de junio.El objetivo inicial de esta reunión, casi un año después de la última cita del comité federal, era empezar a preparar ya el próximo ciclo electoral: la cita con las urnas municipales y autonómicas será en mayo del año que viene, y las elecciones generales, si la enorme presión que afronta no acaba por doblar el pulso a Sánchez, están previstas para dos meses después, ya en julio del 2027. Pero la aceleración inusitada de las causas judiciales que impactan contra el Gobierno y el PSOE se abre paso a codazos para ser objeto de debate, y también de tensiones internas, en la anunciada reunión del comité federal.El problema, para los críticos de Sánchez, es que una amplia mayoría de los miembros del comité federal siguen cerrando muy prietas las filas en torno al secretario general del PSOE. Los adversarios internos se resignan a criticar que al menos un 70% de las nóminas de los integrantes del comité federal, con delegados de todas las federaciones del PSOE además de una amplia representación del PSC, dependen, precisamente, del líder del partido y jefe del Ejecutivo. Por tanto, ni fieles ni críticos contemplan que se pueda producir una rebelión interna en el partido que pueda alterar la hoja de ruta de Sánchez, determinado a resistir todas las presiones y a agotar la legislatura en julio del 2027. Por muchos chuzos de punta que caigan. “¿Y cuándo ha sido fácil?”, alegan en la dirección del PSOE.Así, es muy probable que el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se vuelva a quedar solo en sus imperiosas demandas a Sánchez: “O cuestión de confianza o elecciones”. Unos y otros asumen o resaltan que Page se encuentra en absoluta minoría en el máximo órgano de decisión del PSOE entre congresos, si bien en su equipo siempre alegan que, en cambio, es el único presidente autonómico socialista que goza de mayoría absoluta en su territorio. Page ya se quedó prácticamente solo en la última reunión del comité federal, celebrada en julio del 2025, de nuevo en un ambiente de gran convulsión tras el ingreso en prisión provisional del hasta entonces secretario de organización de Ferraz, Santos Cerdán, acusado de varios delitos de corrupción, un año después ampliados ante las nuevas investigaciones judiciales sobre el caso de la ex militante Leire Díez.“El capitán no se desentiende cuando viene mala mar, se queda a capear el temporal”, defendió Sánchez ante el comité federalEn aquella ocasión, no obstante, Sánchez acometió una urgente remodelación de la cúpula de Ferraz, situando a Rebeca Torró como relevo de Cerdán al frente de la organización del partido. Aunque aquel mismo sábado se sumó otro inesperado golpe de última hora, tras la retirada de Francisco Salazar –que iba a ascender a adjunto de Torró- debido a unas acusaciones de presunto acoso sexual. Una vez resuelta esta nueva crisis orgánica, el comité federal cerró filas con Sánchez. “En plena curva, no te puedes tirar del coche”, alegó entonces un veterano dirigente. “Vosotros me elegisteis como capitán de este barco, y el capitán no se desentiende cuando viene mala mar, se queda a capear el temporal, a salvar el rumbo y ganar el puerto”, defendió el propio Sánchez.La de Page fue, una vez más, casi la única voz discordante en aquella reunión, que se prolongó durante nueve horas. “O se recupera la confianza parlamentaria que hemos perdido, y no a cambio de más chantajes de los independentistas, o elecciones”, advirtió el líder de los socialistas de Castilla-La Mancha. Una disyuntiva que, un año después, tiene previsto volver a plantear en el comité federal del próximo 27 de junio.Page volverá a plantear la disyuntiva de la cuestión de confianza o elecciones: “Si alguien piensa que el PSOE está en encefalograma plano, se equivoca”Y, aunque de nuevo se quede solo en su demanda en el comité federal, Page asegura que no está solo en las filas socialistas. “Hay una grandísima mayoría que piensa en el PSOE cosas muy parecidas, pero muy discretamente. Si alguien piensa que el PSOE está en encefalograma plano, se equivoca”, ha señalado este jueves en la Cope. “Hay muchísima gente, no solo muy honrada, muy trabajadora, mucha gente joven con muchas ganas, mucha gente que sabe que finalmente van a llegar momentos difíciles, pero que algunos, muchos, nos estamos cuidando de este espacio de consensos mayoritarios que fue la socialdemocracia, que comenzó en España con la democracia, con Felipe González, con Alfonso Guerra”, ha defendido.Page, como muchos alcaldes socialistas, demanda que Sánchez adelante las elecciones generales a las municipales y autonómicas de mayo del 2027. Y así lo ha vuelto a reiterar este jueves: “Es notablemente injusto que se utilice a todos los responsables públicos del PSOE en los ayuntamientos como valladar, como muro de contención”, ha advertido, ante la “bomba de racimo” de las numerosas investigaciones judiciales en curso que salpican a Sánchez, a quien ha acusado de “bunkerizarse” en la Moncloa.En el Gobierno y la dirección del PSOE, en todo caso, hay plena disposición a no rendirse y plantar cara a la enorme presión política disparada por la sucesión de causas judiciales en curso. Así lo ha evidenciado de nuevo este jueves el ministro de Transportes, un combativo Óscar Puente, que ha sido explícito en declaraciones en los pasillos del Congreso: “No vamos a doblegarnos”, ha advertido.Puente denuncia una operación para tratar de tumbar al Gobierno: “No vamos a doblegarnos a los intentos de perturbar la democracia con métodos que no son nada democráticos”Puente ha denunciado el intento de algunas fuerzas políticas, en referencia al PP, de “derribar a un gobierno, no en las urnas sino con otras mañas”. “Y desde luego el PSOE no lo va a consentir y no lo va a tolerar. No vamos, desde luego, a doblegarnos a los intentos de nadie de perturbar nuestra democracia a través de métodos que no son democráticos”, ha recalcado. “Dejemos trabajar a la Justicia, que se esclarezca lo que se tenga que esclarecer, pero dejemos también claro que en el entorno de estas investigaciones hay intereses claros en derribar al Gobierno”, ha denunciado.“Hay un gobierno al que se quiere derribar con métodos, desde luego, nada democráticos, eso es indudable”, ha insistido el dirigente socialista. Y, ante los procesos abiertos contra la mujer y el hermano de Sánchez, o la condena al ex fiscal general Álvaro García Ortiz, ha asegurado que “hay causas judiciales que no se sostienen”.El ministro, que es también secretario general del PSOE de Valladolid, ha advertido de que “hay una profunda indignación de la militancia socialista”. En velada referencia a las críticas de Page, o del ex presidente Felipe González, Puente ha señalado que “las personas que habitualmente siempre disconformidad con lo que hace o dice Sánchez son poco indicativas de lo que es el partido en su conjunto”. “Algunos que no están midiendo bien, al final van a tener el efecto contrario del que pretenden”, ha asegurado. Es decir, que ante estos ataques internos la militancia hará piña para defender a Sánchez. “Hay mucha gente que ya manifiesta un absoluto hartazgo por la utilización política de estas causas de manera espúrea, están ya al límite”, ha recalcado.Puente también ha replicado a las demandas de algunos socios parlamentarios, como el PNV, de poner fin a la legislatura este mismo año. “Las legislaturas concluyen cuando se convocan elecciones o cuando hay una moción de censura. Y la decisión de convocar elecciones solo le corresponde al presidente del Gobierno”, ha asegurado. “Y la decisión del presidente del Gobierno es firme”, ha zanjado. Nada, por tanto, de adelanto electoral.El comunicadoEl PSOE niega las acusaciones y ofrece colaboración a la justiciaEl PSOE afirma “con rotundidad” en un comunicado que el partido “no ha ordenado, amparado ni cooperado en ninguna de las conductas delictivas” que relata el auto del juez Pedraz y que atribuye a los socialistas supuestos pagos para boicotear investigaciones judiciales. El PSOE insiste en que es el “primer interesado” en esclarecer el caso y espera a que se levante el secreto del sumario para analizar “en profundidad todos los detalles” y “dar todas las explicaciones pertinentes. Con la transparencia que caracteriza a esta organización”. La presencia de la UCO en la sede socialista se alargó hasta las 0.30h de hoy.En el comunicado se recuerda que ya existía una causa abierta con los mismos protagonistas y hechos coincidente. El partido manifiesta su contrariedad por la existencia de dos causas sobre los mismos hechos y ofrece toda la colaboración que la justicia requiere. “Respeto absoluto a la Justicia y máxima colaboración. El Partido Socialista tiene el compromiso firme de actuar con contundencia ante cualquier comportamiento irregular, como siempre hemos demostrado”, concluye la nota.Madrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997
El PSOE se prepara para un comité federal tenso y el Gobierno denuncia “mañas” para derribarlo
Page volverá a ser la principal voz discordante en el cónclave socialista del 27 de junio, donde está previsto que la mayoría de los dirigentes vuelva a cerrar filas en torno al jefe del Ejecutivo














