Marta Sader llevaba años viviendo en un pueblo del sur de España, en plena naturaleza, cuando comenzó a llevar a su hijo al colegio. Allí, de manera casi inevitable, comenzó a estrechar lazos con los padres de los otros niños.

Con ellos compartía muchísimas cosas, se sintió como en casa, pero pronto se dio cuenta de que también tenían enormes diferencias. “Me decían cosas con total naturalidad que a mí me parecían de otro planeta”, recuerda. El momento decisivo llegó durante una fiesta. Una pareja le explicó que, si su hija enfermaba, no la llevarían al médico porque ellos creían en la Nueva Medicina Germánica, una pseudoterapia que sostiene que las enfermedades se originan en conflictos emocionales no resueltos.

“Pero, ¿qué conflicto iba a tener su hija, si apenas acababa de cumplir tres años?”, afirma sorprendida. “Ellos me decían que quizá el conflicto no era suyo, sino de un antepasado que se podría haber reencarnado en ella. Me fui a casa pensando: ‘¿cómo puede ser posible?’.

Aquella pregunta terminó convirtiéndose, tras años de investigación, en Espiritualidad líquida. Misticismo pop en la era del yo (Debate, 2026), un ensayo que explora el auge del esoterismo pop, las pseudoterapias y las nuevas formas de misticismo contemporáneo.