A menudo, cuando una empresa necesita contratar, recurre a los canales tradicionales para buscar candidatos. Pero hay un talento que permanece oculto, por fuera del radar del mundo corporativo. Se trata de los jóvenes de bajos recursos que, una vez capacitados para el mundo del trabajo, luchan por insertarse en el mundo del trabajo formal. De eso se trató el panel “Ampliar oportunidades para descubrir nuevos talentos” del evento de RRHH organizado por LA NACION. En él se exploraron los múltiples beneficios que tiene la inclusión laboral de jóvenes que vienen de contextos vulnerables. El impacto positivo no es sólo para ellos sino que también derrama dentro de la cultura organizacional. También se habló del rol de las fundaciones que, por un lado, capacitan a los jóvenes y, por el otro, los conectan con el mundo del trabajo. Un empleo en blanco significa para ellos mucho más que tener obra social o vacaciones pagas. En el caso de estos jóvenes, reduce en un 85% las chances de que pasen hambre o vivan en la pobreza. Sin embargo, según datos del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, apenas 3 de cada 100 logran insertarse en el mercado formal. Adrián Saporiti (Grupo Saporiti)Fabián MalavoltaEntre las barreras que los alejan, algunas son invisibles. Según una encuesta de la Fundación Forge, estos jóvenes suelen ser resistidos dentro del mundo corporativo porque se supone que no tienen cultura de trabajo y se teme que ingresen malos hábitos dentro de la organización. Sin embargo, las experiencias de quienes los contratan, suelen ser totalmente opuestas. De estos jóvenes se valora su nivel de compromiso y su bajo nivel de rotación. En el panel estuvieron presentes Adrián Saporiti, presidente del Grupo Saporiti y uno de los fundadores de la Fundación Empujar, una de las organizaciones de la sociedad civil que sirven de puente entre ambos mundos; Oscar Szente, director de operaciones de Noble Transfer, una pyme textil que le da trabajo a jóvenes capacitados por Empujar, y Javier Duete, un joven de 23 años, oriundo de José León Suárez, que llegó a Noble Transfer de la mano de Empujar y está haciendo carrera dentro de la empresa. Adrián Saporiti comenzó la charla valorando el potencial y las ganas de superarse que tienen los jóvenes. “Son chicos que tienen ganas de progresar y superarse, pero más del 60% viene de familias que no pudo acceder al empleo formal”, explicó el empresario. Esta falta de referencias familiares, agregó, hace que, en muchos casos, no sepan qué hacer al momento de buscar un trabajo. Tal fue el caso de Javier Duete. El joven contó que tuvo que abandonar la escuela secundaria a los 16 años para cuidar a su papá que estaba enfermo. “Una vez que falleció, tuve que salir a trabajar para aportar en mi casa”, dijo. Lo que siguió fue una sucesión de empleos en negro que no sabía cómo describir al momento de armar su CV. “Yo no sabía armar mi CV. Esa es una de las cosas que aprendí en Empujar”, agregó Duete. Oscar Szente (Noble Transfer)Fabián MalavoltaOscar Szente lidera la pyme que le dio trabajo a Javier hace cuatro años. Gran parte de su plantel, compuesto por 85 empleados, llegó de la mano de la Fundación Empujar. “Son jóvenes que ya sostuvieron todo el proceso de capacitación dentro de la fundación. Traen consigo historias muy duras, conmovedoras. Emociona verlos progresar”, reconoce Szente. El directivo, ingeniero de profesión, reconoce que el proceso de inclusión requiere una dosis de docencia y también conversaciones con los mandos medios. “En algún momento me tocó gestionar alguna resistencia. A esa persona le pregunté quién le había dado su primera oportunidad y le dije que ahora le tocaba a él devolver esa oportunidad que alguna vez le habían dado”, sostuvo. Javier Duete (Noble Transfer)Fabián MalavoltaJavier Duete cerró el panel contando todos los logros personales que pudo cumplir desde que trabaja en Noble Transfer. “Estoy mejorando mi casa, me compré una moto y hasta pude irme de vacaciones por primera vez. Conocí la Costa”, dijo. Ahora, entre los jóvenes que tiene a su cargo, uno llegó como él, de la mano de Empujar. “Es como ver un antes y un después de mi propia vida. Es emocionante” concluyó.
Inclusión laboral: las empresas, ante el desafío de ampliar oportunidades para descubrir nuevos talentos
Todos los años, miles de jóvenes de bajos recursos se capacitan para el mundo del empleo pero tienen cinco veces más barreras para lograrlo















