La economía de Argentina y su tejido empresarial están vivienda una situación prácticamente inédita que revela el buen momento del sector exportador y generar una oportunidad única para seguir creciendo. Según publica la agencia financiera Bloomberg, la enorme acumulación de dólares dentro del sistema financiero argentino, producto de unas exportaciones disparadas y de una creciente demanda relativa del peso, está logrando lo que parecía imposibe: que las empresas argentinas se financien a un coste relativamente bajo (incluso más barato que el Tesoro de EEUU). Esa abundancia de liquidez está permitiendo a empresas y al propio Estado financiarse a costes mucho más bajos que hace apenas unos años, algo especialmente positivo para una economía históricamente castigada por los elevados tipos de interés y las crisis de deuda.La mejor prueba de este cambio está en el mercado de bonos. Varias empresas argentinas han conseguido emitir deuda en dólares en el mercado local pagando intereses incluso inferiores a los de algunos bonos del Tesoro de EEUU. El caso más llamativo fue el de Banco Supervielle, que colocó deuda a un año al 3,25%, mientras que YPF logró emitir bonos con vencimiento en 2030 al 5,5%. Para las compañías argentinas, esto supone una gran ventaja: financiarse más barato reduce costes, facilita nuevas inversiones y mejora su capacidad para expandirse en un momento en el que el crédito internacional sigue siendo caro para Argentina.