La economía de Argentina sigue inmersa en una especie de era de fragilidad, cambio y volatilidad que parece ser la transición hacia un futuro mejor, pero para la cual no hay garantía de éxito asegurado. Dentro de los aspectos positivos se puede destacar la caída del riesgo país o de la tasa de pobreza. Sin embargo, este año está destacando el sector exterior, gracias a cierto cambios regulatorios y de incentivos que están impulsando la competitividad del país, pero también a las fuerzas de los mercados globales, que están impulsando el precio del petróleo, gas y alimentos. Con todo, Argentina ha registrado en abril un superávit comercial de 2.711 millones de dólares, con un alza del 1.166% con respecto a igual mes de 2025 (es decir, que se multiplicó por más de doce), de la mano de un importante incremento en las exportaciones y una caída en las importaciones, según ha publicado el Indec este miércoles.El saldo positivo de marzo implicó, además, un aumento del 5% con respecto al superávit logrado en marzo de este año, que había sido de 2.581 millones de dólares. Con este resultado, Argentina logró encadenar 29 meses con superávit en la balanza comercial.

Caída del riesgo país

Al mismo tiempo, aunque quizá no existe causalidad, el riesgo país ha caído con intensidad en 23 puntos básicos para situarse muy cerca de la barrera psicológica de los 500 puntos básicos. El fuerte auge de las exportaciones ayuda al banco central del país acumular dólares, lo que a su vez supone una mayor certidumbre sobe la capacidad de Argentina para cumplir con sus deuda en dicha divisa.