España es un país de tragicomedia. Está en su historia y su ADN, y por lo tanto también en su arte. Resulta sencillo trazar una línea de puntos que una la obra de clásicos como Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Ramón María del Valle‑Inclán o Luis Berlanga. A su manera, todos ellos hacen humor de la miseria, al tiempo que retratan como pocos la realidad que les tocó vivir. Sobre este particular enfoque vital se ha teorizado mucho, ligándolo casi siempre a la particular idiosincrasia española de un país que procesa los numerosos conflictos internos a través del humor negro, la sátira y lo grotesco.PublicidadO dicho de manera menos pedante: nos gusta reírnos hasta de nuestra sombra. Algo que también se nota en la producción de series de televisión, el gran género contemporáneo. Evidentemente, en un mundo interconectado como el actual, las influencias exteriores son mayores y el tipo de comedia que se consume no siempre sigue los estándares básicos que asociamos a la tragicomedia o el esperpento. Sin embargo, hay algo reconocible en todas ellas.'Aquí no hay quien viva' (2003-2006)Cuesta creer que Aquí no hay quien viva apenas estuviese tres años en antena, sobre todo si se tiene en cuenta lo influyente que ha sido para varias generaciones de espectadores. Un efecto que, evidentemente, se ha visto amplificado por el fenómeno que también es su reencarnación La que se avecina (2007-actualidad), que bien podría formar parte de la lista por sí misma. Sin embargo, el encanto de las primeras veces es insuperable, también porque generó unas dinámicas que nunca llegó a agotar.No solo eso, sino que Aquí no hay quien viva recoge el high-concept de otra obra cumbre del humor español como 13 Rue del Percebe. La idea de una comunidad de vecinos disparatada, que en Antena 3 cobró vida en la forma de personajes ya icónicos como Juan Cuesta (José Luis Gil), Emilio Delgado (Fernando Tejero), Belén López (Malena Alterio) o el trío formado por Marisa, Vicenta y Doña Concha (Mariví Bilbao, Gemma Cuervo y Emma Penella respectivamente). La mayoría de ellos caricaturizados y llevados hasta el límite, y aún así capaces de reflejar de manera deformada algunos comportamientos y dinámicas que no podían resonar más fuerte con la experiencia personal de sus espectadores. En total fueron 91 episodios repartidos en cinco temporadas que no pocos han visto en bucle una y otra vez.Publicidad¿Dónde ver Aquí no hay quien viva? Todas las temporadas están disponibles en Prime Video y Movistar Plus+.'Poquita fe' (2023-2025)Aunque si se habla de costumbrismo, hay que hablar de Poquita fe. Ninguna serie ha retratado jamás el tedio vital de una manera más divertida que la creación de Pepón Montero y Juan Maidagán. En ella se cuenta la vida de José Ramón y Berta, un matrimonio anodino interpretado por Raúl Cimas y Esperanza Pedreño que trata de navegar su existencia lo mejor que puede. Así, sin comerlo ni beberlo, se ven envueltos en una serie de situaciones que podrían ser cotidianas, aunque lo cierto es que están retratadas todas ellas con un humor fino e hilarante.PublicidadFormalmente, Poquita fe utiliza los modos del falso documental, un recurso explotado en comedias como The Office (2005-2013) o Parks & recreation (2009-2015) y que permite a los personajes hablar directamente a cámara. Una muestra de que el costumbrismo español es permeable a tendencias internacionales sin la necesidad de perder su esencia profundamente socarrona. Todo ello con una mirada cínica que se extiende a lo largo de toda la serie y que refleja a la perfección con el absurdo vital que derrochan todos sus personajes.¿Dónde ver Poquita fe? Todas las temporadas están disponibles en Movistar Plus+.'Paquita Salas' (2016-2019)También utiliza como recurso el falso documental Paquita Salas, la serie creada por los Javis y que se convirtió en un pequeño fenómeno gracias a su salto a Netflix. Previamente había sido un proyecto de webserie de Flooxer, una plataforma propiedad de Atresmedia ya desaparecida. Sin embargo, entre todas las propuestas que allí se probaron, ninguna destacó más que la historia de una representante de actores que triunfó en los 90 pero que no supo adaptarse al paso del tiempo.Protagonizada por Brays Efe, la serie se caracteriza por mezclar personajes reales con la trama de ficción. Además, en ella se pueden ver algunos de los elementos que posteriormente definirían la obra de los Javis, tales como: la mezcla de costumbrismo cañí y mundo queer, su fascinación por los juguetes rotos de la cultura popular y una capa subyacente de emoción tras todo el patetismo mostrado. Aunque formalmente la serie finalizó en 2019, con sus creadores encaminados a otros proyectos más ambiciosos, lo cierto es que el fandom generado ha hecho que haya una cuarta temporada prevista, aunque sin fecha de estreno.¿Dónde ver Paquita Salas? Todas las temporadas están disponibles en Netflix.'Qué vida más triste' (2008-2010)PublicidadTambién saltó de Internet a la televisión, en su caso lineal, Qué vida más triste, una pequeña joya del humor que convirtió a Basauri en el Springfield español. Por medio de pequeños sketches, la serie creada por Rubén Ontiveros y protagonizada por Borja Pérez y Joseba Caballero generaron un pequeño universo repleto a base de mezclar costumbrismo puro y duro con cultura popular.Nacida en 2005 como una de las primeras webseries españolas, con formato de vlog semanal creado mucho antes del boom de Youtube, llamó la atención de La Sexta, que buscaba crear su identidad como cadena independiente previa a su integración en Atresmedia. Para pasar a la televisión, Qué vida más triste tuvo que aumentar la producción sensiblemente, también la longitud de sus gags. Sin embargo, a pesar del esfuerzo que ello supone, lograron crear un producto de culto absoluto.¿Dónde ver Qué vida más triste? Todas las temporadas están disponibles en Atresplayer.Publicidad'Aída' (2005-2014)“¿En qué serie habéis visto a un niño gay con mogollón de pluma, hablando de Baudelaire y comprándose vaselina por Ebay? A mi me parece súper punki eso”. Son palabras de Eduardo Casanova interpretándose a sí mismo en la película Aída y vuelta (2026), un ejercicio meta que plantea que hubiese pasado si la popular serie de Telecinco no hubiese sido cancelada en 2014 y se hubiera extendido hasta nuestros días (concretamente hasta 2019). La cinta, escrita y dirigida por Paco León, quien en la ficción daba vida al Luisma, sirve entre otras cosas para poner en valor una serie a cuyo humor el paso del tiempo quizá no ha jugado en su favor.Pero no se puede negar que Aída fue un fenómeno de audiencia desde su inicio hasta el final; y sus chistes funcionaban como un tiro en la sociedad española para la que fueron escritos. Fue, sin duda, una fábrica inagotable de muletillas que han quedado incrustadas en la memoria colectiva de todos los espectadores. Además, es una serie relevante ya que fue el primer spin-off de la televisión española, entendido este como se hacía en la televisión estadounidense. Esto es, otorgarle a un personaje muy querido de una serie coral, en este caso 7 vidas (1999-2006), su propio show.¿Dónde ver Aída? Todas las temporadas están disponibles en Prime Video.Publicidad'Arde Madrid' (2018)Y de un producto de Paco León a otro, pues Arde Madrid no solo está protagonizada por él, sino que es el cocreador y codirector de la misma junto a Anna R. Costa. La miniserie, de ocho episodios de media hora de duración cada uno, recrea las aventuras de Ava Gardner en la capital española durante la década de los 60, en plena época franquista. Un contexto, en principio, poco propicio para la vida de desenfreno absoluto llevada a cabo por la actriz, lo que genera una ironía que el show de Movistar Plus+ retrata con humor negro y mucha mala leche.La serie llama la atención en lo formal, pues fue rodada en blanco y negro. De hecho, imita la estética del cine clásico, mostrando con la estética del glamour de Hollywood algunas situaciones esperpénticas made in Spain. En ese sentido, es fácil conectarla con el legado dejado por Luis Berlanga y Rafael Azcona, pues claramente bebe de las mismas fuentes y no está exenta de dobles lecturas. En este caso, la miniserie reflexiona abiertamente sobre la liberación femenina en una época de absoluta represión.¿Dónde ver Arde Madrid? La miniserie está disponible en Movistar Plus+.Publicidad'Vergüenza' (2014-2017)Vergüenza es una de las propuestas más originales de la lista, pues apuesta directamente por hacérselo pasar mal al espectador. En ese sentido conecta profundamente con la corriente de aquello que se llamó posthumor, la cual prioriza la incomodidad sobre la carcajada. Aunque su principal influencia es el humor cringe abanderado por series como The Office UK (2001-2003) y Curb your enthusiasm (2000-2024).El objetivo es que el espectador sienta la desazón interior de sus protagonistas, un matrimonio formado por Jesús (Javier Gutiérrez) y Nuria (Malena Alterio), y desde luego lo consigue. Para ello, acumula una colección de desastres sociales y situaciones embarazosas que, incluso, invitan a pulsar el pause para tomar aire. Desde luego, no es un producto para todos los públicos, sino para aquellos que saben encontrar el gozo en la vergüenza ajena.¿Dónde ver Vergüenza? Todas las temporadas están disponibles en Movistar Plus+.Publicidad'El fin de la comedia' (2014-2017)El fin de la comedia es otra serie que no es para todos los públicos, sino que apela a un sector muy concreto de la población: los fans de Ignatius Farray. Básicamente, porque su argumento trata de manera ficcionada la vida del cómico canario, empapándose de su particular sentido del humor y forma de ver las cosas. Aunque se trata de un producto pequeñito, que en su momento fue emitido por un canal de nicho como Comedy Central, ha logrado convertirse en una auténtica serie de culto, especialmente gracia a boost de popularidad que Farray experimentó a raíz del fenómeno de La vida moderna (2014-2022).La influencia más evidente para El fin de la comedia es Louie (2010-2015), la serie que ficcionaba las andanzas de Louis CK, y que quedó suspendida a raíz de las acusaciones de conducta inapropiada vertidas sobre el cómico estadounidense. Sin embargo, en España, una serie de estas características es una rara avis, probablemente por la dificultad de apostar por una comedia de autor tan radical. En 2018, El fin de la comedia recibió una nominación para los Premios Emmy Internacional, en la categoría de mejor comedia. Lo que legitima aún más ese estatus de joya escondida solo para connoisseurs.¿Dónde ver El fin de la comedia? Por el momento, la serie no está disponible en streming.Publicidad'Vota Juan / Vamos Juan / Venga Juan' (2019-2021)La trilogía Vota Juan, Vamos Juan y Venga Juan sigue la ascensión, caída y regreso político de Juan Carrasco, un político gris pero con grandes ambiciones magníficamente interpretado por Javier Cámara. Así, en la primera temporada lo encontramos ocupando el Ministerio de Agricultura, desde donde planea asaltar el poder en su partido mientras se rodea de un grupo de perfectos incompetentes. Después, las dos siguientes entregas nos muestran al personaje alejado de los grandes focos, intentando rehacer su vida aunque sin perder nunca sus grandes aspiraciones.En líneas generales, la serie destaca por ser una sátira brillante de la política española, con todas sus miserias y mediocridad expuestas en la pantalla. Una mezcla de picaresca y patetismo que la emparenta con varias de las obras aquí listadas. Algunas de manera literal, pues Juan Cavestany, creador de Vergüenza, ejerce aquí de guionista. La referencia a la británica The thick of it (2005-2012), no obstante, es inevitable. Para bien, cabría matizar, pues Vota, Vamos, Venga Juan está a la altura de la misma.¿Dónde ver Vota Juan, Vamos Juan y Venga Juan? Todas las temporadas están disponibles en HBO Max. Las dos primeras se pueden ver, además, en Movistar Plus+.PublicidadAl final, todas estas series confirman que la comedia española sigue bebiendo de la tradición tragicómica, aunque sin cerrarse a las influencias internacionales. Especialmente en la forma, de ahí que podamos pasar del esperpento a la sitcom; o del falso documental al posthumor. Propuestas muy diferentes sobre el papel, pero con un hilo conductor innegable entre ellas.