Mientras la guerra entre EE. UU. e Irán continúa sin un final claro a la vista, los precios de la gasolina y el petróleo siguen aumentando. Y a medida que las temperaturas suben, propietarios e inquilinos tendrán que tomar decisiones difíciles entre si refrescar sus hogares —y enfrentar una elevada factura de energía— o sufrir en el calor.

Yale Climate Connections conversó con Natasha Vidangos, del Environmental Defense Fund, una organización sin fines de lucro dedicada a la defensa del medio ambiente, sobre la situación energética. Vidangos es vicepresidenta asociada de política de innovación y tecnología en el Environmental Defense Fund, donde supervisa el trabajo para impulsar una transición energética limpia, eficiente y equitativa.

Esta entrevista ha sido editada y condensada para mayor claridad.

Yale Climate Connections: Vamos a hablar un poquito sobre la realidad de nuestras comunidades latinas aquí en Estados Unidos. En este momento sabemos que los hogares hispanos están gastando más en costos de energía. ¿Por qué estamos en esta situación ahora?

Natasha Vidangos: Bueno, viene de múltiples razones. Hay primero la simple verdad de que el costo de la energía está subiendo. Estamos viendo que el costo del petróleo sube, el costo de la gasolina sube, el costo de las facturas de luz está subiendo. Así que eso es un problema que realmente está en todo el país. Y después, más allá de eso, vemos que la comunidad hispana está pagando más que una familia promedio en Estados Unidos.