El ex primer ministro Tony Blair, que llevó al Partido Laborista a la victoria en tres elecciones británicas, instó el martes a la formación a resistir la tentación de girar a la izquierda o revertir el Brexit para mejorar su situación -como proponen algunos de los posibles candidatos a sustituir al actual premier, Keir Starmer- y a concentrarse en las políticas en lugar de en la personalidad. En concreto, abogó por que el gobierno redujera drásticamente el gasto social, abandonara las restricciones al petróleo y al gas y mejorara las relaciones con el presidente estadounidense, Donald Trump.Mientras el Partido Laborista se prepara para una probable contienda por el liderazgo con el objetivo de derrocar a Starmer, Blair, quien fue el primer ministro que más tiempo ocupó el cargo entre 1997 y el 2007, se pronunció en un ensayo de más de 5.000 palabras, titulado: El Partido Laborista está jugando con fuego con su futuro y el futuro del país. “La única estrategia electoralmente viable del Partido Laborista es convertirse en el centro radical”, escribió.Los rivales de Starmer rondan al primer ministro, quien enfrenta uno de los índices de popularidad más bajos de cualquier líder y fuertemente debilitado por el varapalo electoral sufrido en las elecciones locales y regionales del 7 de mayo, y ofrecen cada vez más sus opiniones sobre cómo revertir la mala racha de un gobierno que ha tenido dificultades para ofrecer a los votantes una visión clara o un plan a largo plazo. El ex primer ministro se sumó a estas voces con una fuerte reprimenda al laborismo del actual inquilino de Downing Street por no tener un “plan coherente”. Para Blair, “el principal problema del gobierno no es la personalidad de Keir. Ni su incapacidad para comunicar 'nuestros logros'. Ni la necesidad de reafirmar con más fuerza los 'valores' del Partido Laborista”. “El problema radica en que carecemos de un plan coherente y bien elaborado para el país en un mundo en constante cambio, y nos encontramos en una posición política desfavorable para diseñarlo y lograr un segundo mandato”, argumentó. Que haya o no un cambio de liderazgo es irrelevante si no empieza con un debate políticoTony BlairEx primer ministro británico laborista La cuestión de fondo es la necesidad de abrir un debate político. “Que haya o no un cambio de liderazgo es irrelevante si no empieza con un debate político”, arguyó. El político consideró que el laborismo está “jugando con el futuro del país” por apoyar medidas como las leyes sobre los derechos de los trabajadores, la eliminación de la industria británica del petróleo y el gas y el aumento del salario mínimo por encima de la inflación. En su extenso texto, Blair afirmó que el laborismo ha frenado el desarrollo empresarial y el crecimiento económico desde su victoria en las elecciones generales británicas de julio de 2024. El político, que dimitió en el 2007 debido a la caída de popularidad que sufrió por su participación en la guerra de Irak, defendió en su ensayo un acercamiento con EE.UU. y describió a Trump como un ejemplo de liderazgo. “El líder poco convencional —en este caso, el presidente Trump— conduce por la carretera, ve el muro de ladrillos y acelera (...) Es una maniobra de alto riesgo y, a la vez, de gran efectividad”, escribió. Esta manera de gobernar es lo que, a su juicio, quiere ahora la gente y explica el auge de líderes como Trump, Giorgia Meloni o Javier Milei: “La gente no quiere “la política de siempre”.Su criticismo apunta a sacudir todavía más la crisis que atraviesa el partido, aunque en el fondo cuestiona las actuales luchas de poder: “Intentar forzar la dimisión del primer ministro antes de saber qué rumbo político vamos a tomar no es una forma seria de actuar”, afirmó.Las palabras del ex primer ministro se interpretan también como una confrontación a dos de los principales rivales de Starmer: el favorito, el alcalde del Gran Manchester, Andy Burnham, y el exministro de Sanidad, Wes Streeting. Ambos han indicado su intención de desafiar su liderazgo. Blair argumentaba en contra de sus propuestas para solucionar los numerosos problemas de Gran Bretaña: un giro a la izquierda o un intento de reincorporarse a la Unión Europea.“Una cosa es caer en la trampa de creer, estando en la oposición, en la ilusión de que cuando perdemos escaños a favor de la derecha el país está indicando que quiere que el Partido Laborista se incline a la izquierda; es peligroso hacerlo estando en el gobierno”, escribió. Según Blair, el gobierno debe centrarse en la energía más barata en lugar de la energía más limpiaY, en cuanto al regreso al bloque comunitario, “así como el Brexit nunca fue la solución a los problemas de Gran Bretaña en el 2016, revertirlo no es la solución a la situación mucho peor que afrontará el país en el 2026”. En cambio, el gobierno debería dar señales de que está del lado de las empresas a la hora de afrontar la revolución de la IA, debe centrarse en la energía más barata en lugar de la energía más limpia y tratar de forjar “una relación estructurada y formal” con la UE.