No hace tanto tiempo que los dos principales partidos políticos españoles, PP y PSOE, buscaban la manera de encarnar el ideal del cambio. Tanto es así que, en la campaña electoral de 1982, el PSOE de Felipe González logró captar la atención de los ciudadanos con el eslogan “Por el cambio”. El lema pretendía mostrar el camino que debía tomar España hacia la modernización, la europeización, el relevo generacional y el abandono de la moral y la estética franquistas. Jesús Hellín/Europa PressEn la campaña electoral del 2011, el PP de Rajoy se presentó con el eslogan “Súmate al cambio” para ofrecer una alternativa a la España de Zapatero para combatir la crisis económica y recuperar la credibilidad económica dentro de la UE.Tanto el PSOE como el PP acudieron al poderoso y evocador vocablo cambio para prometer a sus electores una ruptura con el pasado, aunque sin provocar una fractura política que pudiera comprometer el futuro democrático de España.Todas las fuerzas políticas han dejado al margen el cambio entendido como energía de transformación política, social o económicaAhora, cuando nos encontramos a un año de las próximas elecciones generales –si no se adelantan–, observamos que todas las fuerzas políticas, tanto de izquierdas como de derechas, han dejado al margen el cambio entendido como energía de transformación política, social o económica para abrazar el uso del término ya desprovisto de convicción, meramente utilitario y alejado de su capacidad de generar ilusión, confianza y esperanza en el futuro.Núñez Feijóo, tras los excelentes resultados en Andalucía, señaló que “España quiere un cambio” para dejar atrás el Gobierno de Sánchez. Rufián plantea un cambio en la izquierda situada a la izquierda del Partido Socialista y en la izquierda soberanista, con el objetivo de recomponer el espacio de la “izquierda verdadera” , y no como alternancia al PSOE o al PP.Por su parte, Pedro Sánchez sostiene desde el poder que son necesarios cuatro años más de gobierno para profundizar en los cambios sociales emprendidos y consolidar los ya realizados. Santiago Abascal, a su vez, apela al “sentido común”, eslogan utilizado por Vox en la última campaña andaluza, dejando atrás parte de su retórica de ruptura con el sistema bipartidista representado por PP y PSOE.La aspiración actual de los partidos de derechas e izquierdas consiste en proponer un cambio profundo en España que, en realidad, se percibe como un giro político erosionado, confuso, defensivo y marcado por el ánimo de revancha: un cambio concebido para alcanzar el poder, mantenerse en él o simplemente para sobrevivir políticamente. El cambio ya no se presenta como promesa de futuro, sino como técnica de conservación del statu quo político.
El cambio político en España, por Fèlix Riera
No hace tanto tiempo que los dos principales partidos políticos españoles, PP y PSOE, buscaban la manera de encarnar el ideal del cambio. Tanto es así que, en la campaña electoral de 1982, el PSOE de Felipe González logró captar la atención de los ciudadanos con el eslogan “Por...













