Los socialistas toman impulso en la cumbre progresista de Barcelona para la campaña andaluza y el juicio a Ábalos: “El PP dice que estamos aislados, pero se ha demostrado que no es así”
El PSOE regresa al vía crucis de la política doméstica después del “subidón de adrenalina” con el que uno de sus principales barones resume los dos días de la Cumbre para la Movilización Global Progresista en Barcelona. La tercera semana del juicio contra el exministro y exsecretario de Organización José Luis Ábalos volverá a enfrentar a los socialistas con los fantasmas de un pasado muy reciente que no terminan de espantar y con el horizonte sombrío de las elecciones andaluzas, donde el objetivo no es ganar, sino que Juan Manuel Moren...
o pierda la mayoría absoluta. Con ese panorama, la afluencia de referentes progresistas de los cuatro puntos cardinales, con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva a la cabeza, sirvió de bálsamo colectivo y para que Pedro Sánchez animase a “recuperar el orgullo” perdido. “Ya está bien de clavarnos cuchillos a nosotros mismos. Tenemos que ser optimistas, de lo contrario esto no va a tirar para arriba y así no remontaremos nunca”, porfiaba en la Fira de la ciudad condal una ministra.







