Uno fue que Espa�a se integr� de manera definitiva a las estructuras de las democracias occidentales. El otro, que Felipe Gonz�lez, l�der de un Partido Socialista que �l hab�a convertido en marcadamente moderado, se revalid� en un poder que seguir�a siendo suyo durante la siguiente d�cada al ganar c�modamente sus segundas elecciones sucesivas.Foto de familia de los participantes en la reuni�n del Consejo Europeo celebrado en Madrid en 1989, que puso fin a la primera presidencia semestral de Espa�a en la CEE, con Felipe Gonz�lez como presidente.Al celebrar el cuarenta aniversario de EXPANSI�N se constatan profundos cambios en la pol�tica, el pa�s y en el paisanaje cuyo alcance era inimaginable en aquella lejana fecha. Repasar de d�nde se viene es �til para saber d�nde se est� y hac�a d�nde se debe ir.1986 fue el mejor a�o en la historia de la Bolsa con una revalorizaci�n del 108,5%.Espa�a se ha consolidado como una potencia media a nivel global y como grande en el europeo. Se ha convertido en un pa�s m�s rico y m�s desigual, y mucho m�s diverso territorialmente, �tnica e ideol�gicamente. Pero, lo que m�s llama la atenci�n al echar la vista atr�s, es que la convivencia y la estabilidad pol�tica interna brillan por su ausencia.El Partido Popular celebra en el balc�n de la sede de G�nova su victoria sin mayor�a absoluta en las elecciones generales en 1996. En la imagen, Jos� Mar�a Aznar (en el centro) y su esposa, Ana Botella, con la directiva del partido.Al mismo tiempo, el marco occidental, consistente en una econom�a interdependiente y en una seguridad y defensa compartida, a la cual Espa�a se adhiri� entonces, est� sometido a un proceso de intensa revisi�n.Los l�deres sindicales, durante la celebraci�n de la huelga general de 1988.En 2016, Reino Unido vot� en refer�ndum a favor del Brexit, el divorcio con la Uni�n Europea y, en 2026, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, amenaza con abandonar la OTAN. El multilateralismo no pasa por sus mejores momentos y el nativismo se ha puesto de moda.Elon Musk, presidente y CEO de Tesla, muestra el Model X durante un evento en Fremont, California (EEUU), en septiembre de 2015.Cosas que parec�an s�lidas hace cuarenta a�os cuando el fin de la Guerra Fr�a estaba al alcance de la mano han dejado de serlas. Y la mendacidad es la moneda com�n de toda transacci�n en la vida p�blica.El CEO y cofundador de Apple, Steve Jobs, posa con el nuevo Apple iPhone en la Macworld Expo en San Francisco, California, el martes 9 de enero de 2007.Revoluci�n tecnol�gicaLa imparable revoluci�n tecnol�gica conduce a la instantaneidad universal de la informaci�n, o de la posverdad, y sus avances cuestionan y arrinconan convenciones y conductas que anteriormente cohesionaban la acci�n de los gobiernos y eran aceptadas con deferencia por las sociedades que dirig�an.El robot humanoide 'Tiangong Ultra-2026' particip� en la media marat�n de Beijing, el pasado mes de abril.La Tecnolog�a de la Informaci�n ha abierto brechas generacionales que son in�ditas en su amplitud. Y la pandemia del Covid-19, que provoc� millones de fallecimientos en el mundo y m�s de ochenta mil en Espa�a durante los a�os 2020 y 2021, transform� la vida social y econ�mica de este y de todos los pa�ses afectados. La gesti�n de las sucesivas olas de contagio cre� un fuerte escepticismo hacia las Administraciones P�blicas en Espa�a y en su entorno.Miles de alemanes celebran la ca�da del Muro de Berl�n en noviembre de 1989.Cualquier an�lisis de lo ocurrido en las pasadas d�cadas ha de partir de estas y de parecidas constataciones sobre los profusos y profundos procesos de cambio que han tenido lugar en todos los niveles. Cuando EXPANSI�N celebre su cincuenta aniversario, la transformaci�n ser� a�n mayor.Hoy en d�a, robots fabricados en China corren m�s r�pido que el mejor velocista humano. Y en la era de la inteligencia artificial, el ordenador le hace mate en cuesti�n de segundos al m�s afamado de los gran maestros de ajedrez.Imagen de la Exposici�n Universal de Sevilla en 1992.Entre 1986 y 2026, el Partido Socialista Obrero Espa�ol ha gobernado -bajo la presidencia de Gonz�lez, de Jos� Luis Rodr�guez Zapatero y de Pedro S�nchez- a lo largo de veinticinco a�os, y el Partido Popular, con Jos� Mar�a Aznar y Mariano Rajoy de presidentes, lo ha hecho durante quince.Reuni�n del sector el�ctrico en 1991. En la imagen, Victoriano Reinoso (Uni�n Fenosa), Luis Maga�a (Fecsa), Feliciano Fuster (Endesa), Juli�n Trincado (Uni�n Fenosa), Fernando Ybarra (Sevillana), I�igo de Oriol (Iberdrola), Mart�n Gonz�lez del Valle (HC) y Emilio Zurutuza (Sevillana).Turnismo pol�ticoSin embargo, tal turnismo no ha significado en los �ltimos a�os la pac�fica y enriquecedora alternancia en el poder que distingue la democracia competitiva de un sistema parlamentario bipartidista. Temas b�sicos en un r�gimen liberal como son la transparencia, la rendici�n de cuentas y el control del poder no se contemplan como en otras �pocas.El primer ministro brit�nico, Tony Blair, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el presidente del Gobierno espa�ol, Jos� Mar�a Aznar, en las Azores.Cumplidas las primeras tres d�cadas del periodo 1986-2026, los dos partidos din�sticos, el de centroizquierda y el de centroderecha, hab�an dejado de ser mayoritarios, debido a la irrupci�n de partidos insurgentes en los extremos del arco pol�tico y ambos se radicalizaron.El Corte Ingl�s compra Galer�as Preciados en 1995, tras haber pasado por las manos de Cisneros, del grupo Mountleight y, finalmente, de un grupo de inversores espa�oles.El sistema bipartidista, o la partidocracia en la jerga de sus cr�ticos, pas� a ser uno de bloques y las Cortes Generales, sede de la soberan�a nacional, acabaron fragmentadas. El ambiente pol�tico que se respira en la actualidad est� crispado y dista mucho del que reinaba en aquel comienzo de esa etapa tan clave y de cambio. La calidad de la Democracia ha deca�do.El empresario catal�n Javier de la Rosa, durante la primera jornada del juicio oral tras la quiebra de Torras en 1992.En 1986 Gonz�lez era un pol�tico popular y sus gobiernos, generalmente bien valorados, eran muy estables. S�nchez hoy no puede pasear por la calle sin que le insulten los transe�ntes y la sombra de corrupci�n encapota su familia y quienes fueron sus �ntimos colaboradores. La extrema debilidad parlamentaria del presidente del Gobierno le impide, un a�o s� y los dem�s tambi�n, conseguir la aprobaci�n de los Presupuestos Generales del Estado.Primera aparici�n p�blica de 'Los Albertos', Alberto Cortina y Alberto Alcocer, en 1988.Al Gobierno de S�nchez le precedi� uno tan in�til de centro derecha, el de Rajoy, que cay� en una moci�n de censura. Y al de este le antecedi� uno tan financieramente incompetente de izquierdas, el de Rodr�guez Zapatero, que cosech� el mayor fracaso electoral del socialismo hasta la fecha.Jos� Mar�a Ruiz Mateos se enfrent� a Miguel Boyer en uno de los juicios sobre la expropiaci�n de su empresa Rumasa.La fragmentaci�n pol�tica lleg� a tal punto que la XI Legislatura, 2015-2016, fue nonata porque hubo que disolver la Cortes y repetir las elecciones ante la imposibilidad de investir un nuevo Gobierno. Y en octubre de 2017, la disfuncionalidad y la anomal�a de la pol�tica en Espa�a bati� todos los r�cords con la convocatoria por la Generalitat de Catalu�a de un refer�ndum de autodeterminaci�n que era a todas luces ilegal y anticonstitucional.La crisis de Banesto estall� el 28 de diciembre de 1993. En la foto, Mario Conde abandonando la Audiencia Nacional.Pese a la decadencia pol�tica, a lo largo de cuarenta a�os Espa�a se ha consolidado como la cuarta potencia en la Europa de los Veintisiete y, como se sabe bien, cuenta con empresas globalmente punteras en energ�a, distribuci�n, ingenier�a civil y banca.Jos� Barrionuevo y Rafael Vera salen de la c�rcel de Guadalajara.El crecimiento del producto interior bruto (PIB) espa�ol en los �ltimos ejercicios ha superado la media de las econom�as de la Uni�n Europea y ha aventajado con creces el de Alemania, Francia e Italia. Y, paralelamente, nuevas generaciones de espa�oles han adquirido habilidades que antes les eran desconocidas.El Rey Felipe VI, entonces Pr�ncipe de Asturias, fue el abanderado del equipo ol�mpico espa�ol en los Juegos de Barcelona de 1992.Las escuelas de negocios, algunas muy prestigiosas internacionalmente, y las carreras de administraci�n de empresas han experimentado un boom en Espa�a, aunque este auge no ha sido del todo acompa�ado por la apertura de oportunidades profesionales en el mercado de trabajo. Mucho joven espa�ol, altamente cualificado, las busca en el exterior.Un tanque oxidado iraqu� en la Guerra del Golfo de 1991 frente a los pozos de petr�leo de Basora.Mientras tanto, la poblaci�n residente en Espa�a ha pasado de 38,6 millones en 1986 a casi 50 millones debido a una muy fuerte oleada inmigratoria que ha contrarrestado de manera eficaz el extraordinariamente da�ino efecto del invierno demogr�fico. El 1 de enero de este a�o, el total de nacidos fuera de Espa�a super� los diez millones y represent� el 20% de la poblaci�n total del pa�s.Wim Duisenberg, primer presidente del Banco Central Europeo. El euro entr� en circulaci�n el 1 de enero de 2002.En 1986, los extranjeros residentes en Espa�a apenas sumaban el 0,63% de la poblaci�n. El volumen y la voluminosa fuerza de la oleada inmigratoria, los llegados de Latinoam�rica en primer lugar, seguidos por magreb�es, probablemente no tenga precedentes en sociedades avanzadas. Y en t�rminos generales el impresionante flujo inmigratorio ha sido, hasta ahora, asimilado sin los traumas xen�fobos que se han hecho presentes en muchos pa�ses desarrollados.A la vez, Espa�a va camino de recibir cien millones de visitantes anuales. En 1986, los turistas sumaron 47 millones, menos de la mitad actual. El turismo, un pilar fundamental de la econom�a, se recuper� r�pidamente del desastre que supuso la pandemia; aporta un 15% al producto interior bruto (PIB) y representa el 12% del empleo.Lehman Brothers quebr� el 15 de septiembre de 2008 desatando una crisis financiera mundial.Los brotes de desencanto en la poblaci�n no son correspondidos por una mirada negativa desde el exterior y prueba de ello es el buen ritmo de la inversi�n extranjera. Uno de los grandes activos con los que cuenta Espa�a es la percepci�n fuera de ella de que el territorio entre Hendaya y Gibraltar goza de muchos atractivos, el estilo de vida entre ellos.Atentado terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001.Un hecho que pasa casi desapercibido es que Espa�a se ha constituido en el pa�s de preferencia entre los estudiantes europeos adscritos al programa Erasmus y que lo es tambi�n de los pensionistas europeos que eligen jubilarse en un clima c�lido fuera de su pa�s. Y otro no suficientemente valorado es el buen conocimiento de ingl�s que ha adquirido la juventud espa�ola.Restos de uno de los vagones, en la estaci�n madrile�a de Atocha, momentos despu�s de los atentados terroristas que causaron 193 muertes y dejaron m�s de 2.000 heridos el 11 de marzo de 2004.Hace cuarenta a�os, algo m�s de 12 millones de espa�oles estaban afiliados a la Seguridad Social de los cuales casi 11 millones estaban ocupados. Al finalizar el primer trimestre de 2026 esa cifra se hab�a doblado en virtud de impacto migratorio y de la masiva incorporaci�n de la mujer al mercado laboral. El n�mero de cotizantes ocupados ha aumentado en m�s de medio mill�n desde finales de marzo de 2025 y se ha situado por encima de los veintid�s millones.Jos� Luis Rodr�guez Zapatero saluda a los militantes y simpatizantes tras conocer la victoria socialista en las elecciones generales del 14 de marzo de 2004.Tales datos positivos abundan a lo largo de un proceso de modernizaci�n y de transformaci�n durante el cual EXPANSI�N se ha convertido en el l�der de la informaci�n econ�mica y de los mercados espa�oles y en un referente en el an�lisis de su pol�tica.El presidente ruso, Vlad�mir Putin, se re�ne con su hom�logo chino, Xi Jinping, durante la Cumbre de la Cooperaci�n Econ�mica Asia-Pac�fico de 2014 celebrada en Pek�n (China).Cualquiera que haya estado atento a lo transcurrido en estas cuatro d�cadas reconocer� los avances en derechos y prestaciones sociales que han tenido lugar. El aumento del bienestar material en Espa�a ha sido, incuestionablemente, muy considerable. Sin embargo, a pesar de tanta circunstancia halag�e�a, las encuestas muestran insatisfacci�n.La canciller alemana Angela Merkel saluda al presidente de Estados Unidos Barack Obama durante una reuni�n en la Cumbre G7 celebrada en mayo de 2016, en Ise-Shime (Jap�n).Por mucho que las terrazas est�n atestadas de gente y den la apariencia de una sociedad feliz, son mayor�a los que afirman que el a�o anterior les fue mejor y que el que viene ser� peor que el actual. Por primera vez desde la d�cada de los sesenta del pasado siglo, la del milagro econ�mico de franquismo, una nueva generaci�n de espa�oles cree que no podr� prosperar m�s de lo que lo hizo la de sus progenitores. Estar�n comparativamente empobrecidos.Don Felipe, Do�a Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sof�a, el d�a de la proclamaci�n como Rey de Felipe VI, el 19 de junio de 2014, en el Congreso de los Diputados.La mayor muestra de aspiraciones frustradas es el prolongado periodo de dependencia en el n�cleo paterno de j�venes y no tan j�venes. Debido a bajos sueldos y empleos precarios los hijos no consiguen emanciparse. Uno de los persistentes agravios que destacan las encuestas es el de la ausencia de viviendas asequibles para las nuevas generaciones.El expresident de la Generalitat de Catalu�a, Carles Puigdemont, junto a su predecesor, Artur Mas.El estado an�mico del conjunto de los espa�oles ha empeorado y, naturalmente, se culpa de ello a las elites dirigentes. La desconfianza hacia la clase pol�tica es muy amplia y la susceptibilidad es entendible dado el deficiente reparto del crecimiento econ�mico. Aunque el �ndice de Gini, que mide el bienestar, muestra una ligera tendencia a la baja despu�s de a�os al alza, Espa�a se mantiene como uno de los pa�ses con mayor desigualdad de renta en la Uni�n Europea.Los acusados por el proceso independentista de Catalu�a se sientan en el banquillo del Tribunal Supremo en frebrero de 2019.Y lo que hiere tanto o m�s es la sucesi�n de esc�ndalos en las alturas de la gobernaci�n y la de ejemplos -el apag�n el�ctrico, el estado de las v�as ferroviarias, la quema de los bosques, la ausencia de presas para contener las riadas de la gota fr�a- de una Administraci�n que no funciona.El cortejo f�nebre del expresidente del Gobierno Adolfo Su�rez, en marzo de 2014.Lo que flota en el ambiente es esa irritada afirmaci�n que se dice a lo Torrente en la barra, y que uno se dice, tambi�n, en melanc�lica reflexi�n, que el tiempo anterior fue mejor. Se idealiza un cercano pasado cuando los mejores gobernaban desde la centralidad y se denuncia la polarizaci�n pol�tica que en la actualidad protagonizan los mediocres del pensamiento desordenado. Las certezas de ayer han dado paso a las incertidumbres de hoy.Pablo Iglesias en una asamblea ciudadana de Podemos con el lema 'S� se puede'.Aquel a�o clave de 1986 arranc� el 1 de enero con la solemne ceremonia en el Palacio Real que convirti� Espa�a en miembro de lo que entonces era la Comunidad Econ�mica Europea y hoy es la Uni�n Europea. En marzo de ese a�o, se celebr� un refer�ndum sobre la permanencia de Espa�a en la Alianza Atl�ntica y gan� el s� a la OTAN con el 52,5% de los votos.El extesorero del PP Luis B�rcenas, condenado por el 'caso G�rtel'.El ineludible corolario de la Transici�n a la libertad pol�tica en la d�cada anterior fue la incorporaci�n de Espa�a, como socio y aliado, a los grandes organismos de las democracias liberales. La hoja de ruta que habr�a que emprender Espa�a estaba muy clara.El exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato a su llegada a la prisi�n madrile�a de Soto del Real, el 25 de octubre de 2018, para cumplir su condena por las tarjetas 'black' de Caja Madrid.Otro hito en el a�o fundacional de EXPANSI�N fue el afianzamiento de la Corona como �rbitro y moderador de las instituciones y como s�mbolo de la permanencia de Espa�a en la historia. El 30 de enero de 1986, al cumplir la mayor�a de edad, Don Felipe, Pr�ncipe de Asturias, prest� juramento ante las Cortes Generales a la Constituci�n de 1978.El personal sanitario del Hospital 12 de Octubre de Madrid devolviendo el aplauso recibido por los ciudadanos, cada d�a a las 20:00, por su labor durante la crisis de la pandemia del Covid-19.Felipe VI, que sucedi� a Juan Carlos I en 2014, es indiscutiblemente la personalidad m�s admirada en la vida p�blica espa�ola.Y un hito m�s en 1986, que en este caso aseguraba la m�xima visibilidad de una Espa�a en pleno proceso de cambio socioecon�mico fue la elecci�n de Barcelona como sede de los Juegos Ol�mpicos de 1992.El 19 de septiembre de 2021, en la isla de La Palma, se produjo una erupci�n volc�nica que provoc� la evacuaci�n de 5.000 personas y graves da�os materiales.Como colof�n de aquel a�o, en diciembre, comenz� la construcci�n entre Madrid y Sevilla de la primera v�a de alta velocidad espa�ola. Se estren� a tiempo para la inauguraci�n de la Expo'92 en la ciudad hispalense que celebraba el quinto centenario del primer viaje de Crist�bal Col�n al Nuevo Mundo.El exministro Jos� Luis �balos y Koldo Garc�a, antes de su procesamiento.Al ganar un segundo mandato en las elecciones generales celebradas en junio de 1986 con una menor pero todav�a holgada mayor�a, Felipe Gonz�lez se benefici� de la prolongada expansi�n que vivi� Espa�a en su primer lustro como socio europeo. Creci� significativamente la recaudaci�n tributaria y tambi�n el gasto p�blico.Santos Cerd�n declara ante el Tribunal Supremo por el 'caso Koldo'.Ortodoxa, pragm�tica y ansiosa de flexibilizar el mercado laboral y de reformar el sistema de pensiones, la pol�tica econ�mica del felipismo colision� con el ala izquierdista e intervencionista del Partido Socialista y, sobre todo, con el sindicato fraterno, la Uni�n General de Trabajadores (UGT). Pero aquellas pol�micas estaban en el futuro. En 1986 la estabilidad fue la norma y Gonz�lez vivi� los momentos m�s dulces de su carrera pol�tica.Jeff Bezos, fundador de Amazon, inspecciona las instalaciones de su compa��a espacial, Blue Origin, antes del lanzamiento del cohete New Shepard, en julio de 2021.El a�o que naci� EXPANSI�N se dir�a que los espa�oles compart�an, seg�n la f�rmula orteguiana, un sugestivo proyecto de vida en com�n. Espa�a era un pa�s joven, una sociedad vibrante, un pueblo ilusionado y confiado. Hoy esa generaci�n ya es mayor, est� desenga�ada y est� de vuelta. Basta con meterse en las redes sociales para palpar un desencanto que est� a la orden del d�a.Coches destrozados como consecuencia de la dana que arras� Valencia el 29 de octubre de 2024. Fallecieron 238 personas.Seg�n las encuestas de opini�n, pol�ticos mediocres, cuando no corruptos, constituyen el principal problema. Este desaliento no es ni mucho menos particular a Espa�a porque se manifiesta en mayor o menor grado en todas las democracias avanzadas. Pero en Espa�a, que vivi� una exuberante fiesta de vacas gordas en la �ltima d�cada del siglo pasado, el des�nimo puede que sea m�s pronunciado. La contrariedad viene de lejos.Cuando en mayo de 2011 colabor� en un n�mero especial de aniversario, similar a este que el lector tiene ahora en sus manos, conclu�: "Al cumplir EXPANSI�N veinticinco a�os de vida, Espa�a est� estancada. Lo que m�s destaca de este par�n es el descr�dito en el cual ha ca�do la clase pol�tica".El 28 de abril de 2025 se produjo un apag�n que dej� gran parte de Espa�a sin electricidad durante varias horas. En la imagen, Madrid a oscuras.La sorpresa fue que las elecciones generales celebradas seis meses despu�s parec�an desmentir la t�trica afirmaci�n. El 20 de noviembre de aquel 2011 Mariano Rajoy, al frente del Partido Popular, gan� las elecciones en su tercer intento consiguiendo una muy confortable mayor�a absoluta de 186 esca�os. Sin embargo, y desgraciadamente, el pron�stico fue acertado.La oposici�n de centroderecha triunf� porque el Partido Socialista Obrero Espa�ol se hundi� en la miseria debido a la nefasta gesti�n de la crisis financiera de 2008 por su entonces l�der, Jos� Luis Rodr�guez Zapatero, que no se present� a la reelecci�n como presidente de Gobierno.El presidente de EEUU, Donald Trump, durante un acto en la Casa Blanca en su primer mandato mostrando una gorra con su lema 'Make America Great Again'.De nada le sirvi� al Ejecutivo socialista el haber supervisado el fin del terrorismo de ETA. Gracias, sobre todo, a la presi�n policial y judicial y a la cooperaci�n internacional, singularmente la de Francia, la banda anunci� en octubre 2011 el cese de su actividad armada tras 43 a�os de violencia y 854 v�ctimas mortales.El PSOE, dirigido por Alfredo P�rez Rubalcaba, perdi� 59 diputados y obtuvo 110 esca�os, su peor resultado desde la restauraci�n de la Democracia. Su penuria no acabar�a ah�. En las dos siguientes elecciones generales, en 2015 y en 2016, y siendo ya secretario general Pedro S�nchez, el voto socialista segu�a en ca�da libre.Cristina �lvarez (a la derecha), nueva presidenta de El Corte Ingl�s desde 2026, en sustituci�n de su hermana Marta �lvarez.La abultada victoria del partido de centroderecha en 2011 result� ser enga�osa. No fue el presagio de una puesta a punto de las acertadas pol�ticas p�blicas que desarrollaron los primeros gobiernos de Gonz�lez, que Aznar fortaleci� y que Rodr�guez Zapatero despilfarr�. No se produjo la ansiada regeneraci�n pol�tica.Lo m�s agravante fue que, salvo casos aislados como la reforma de la Ley Laboral, no se intent� retomar y profundizar la v�a liberalizadora que hab�a marcado Aznar durante los gobiernos del Partido Popular entre 1996 y 2004.Marta Ortega, presidenta de Inditex, junto a �scar Garc�a Maceiras, CEO de la compa��a, en la junta de accionistas de 2023.Cuando el curso de un r�o se estanca, las aguas se desbordan de manera desordenada. Esto fue lo que lo que le sucedi� al Partido Popular. Aznar consigui� hacer elegible al partido que dirig�a cuando atrajo a lo que llamaba una casa com�n a todos quienes estaban a la derecha del socialismo. En ella cab�an conservadores, cristianodem�cratas y liberales, te�ricos centristas y hasta supuestos social dem�cratas.Rajoy se mostr� incapaz de mantener el flujo de la amplia coalici�n aznarista. La opini�n p�blica y la publicada pronto percibieron que su Gobierno estaba paralizado y sus cr�ticos, dentro y fuera de su partido, le acusaron de padecer un insondable letargo que le imped�a responder a los shocks ex�genos que se suced�an.El 24 de febrero de 2022 Rusia invadi� Ucrania. Tras m�s de cuatro a�os de guerra la paz sigue estando lejos.Grandes grietas aparecieron en las fachadas de la casa com�n y unos y otros no tardaron en abandonarla. Los primeros en marcharse fueron los liberales que se agruparon en Ciudadanos, un partido de nuevo cu�o, de pronta potente presencia y de poco recorrido. Despu�s se largar�an los conservadores que fundaron Vox, un segundo partido y m�s resiliente insurgente. La contundente mayor�a que obtuvo Rajoy en las elecciones generales hace quince a�os fue flor de un d�a.La victoria de Rajoy fue ilusoria porque en las elecciones generales que se celebraron en diciembre de 2015 el partido de centroderecha perdi� la tercera parte de sus votantes, al igual que le ocurri� al PSOE en 2011, y su grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados pas� de 186 esca�os a tener 123.La inteligencia artificial ha desatado una revoluci�n tecnol�gica, energ�tica y financiera, con ingentes cantidades de dinero invertido.Al partido Socialista, liderado por Pedro S�nchez, le fue igual de mal. Su ya limitado grupo parlamentario de 110 diputados se redujo a 90. El PSOE sangraba copiosamente por la herida que le hab�an abierto los izquierdistas de Podemos, un tercer partido insurgente que "asaltaba el cielo" con su ret�rica rupturista y que moviliz� a los desahuciados y a los "indignados" de las acampadas en las plazas p�blicas.Bien es cierto que las circunstancias le aconsejaban prudencia a Rajoy. La crisis financiera comenz� en 2008 y la de la deuda soberana y el rescate bancario se produjeron entre 2010 y 2014. Espa�a formaba parte del grupo PIGS, ofensivo acr�nimo que se design� a las insolventes e incompetentes econom�as en la periferia de la eurozona, Portugal, Irlanda, Grecia y Spain.La percepci�n del Gobierno de Rajoy no tard� en ser muy negativa y el poco aprecio que cosechaba aument� a�n m�s su desidia a la hora de tomar iniciativas y construir un relato medianamente entendible e ilusionante para sus votantes. Ni siquiera consigui� sacar partido del haber evitado la llegada de los "hombres de negro" de la burocracia europea cuyas taca�as recetas amargaron el bienestar de portugueses, irlandeses y griegos. No se le agradeci�.La desenfrenada fiesta de las vacas gordas se hab�a acabado y Rajoy no supo o no pudo gestionar a la orquesta que dej� de tocar ni a la s�bita extinci�n de las luces. El br�o de un reformismo institucional a fondo, que nunca es un plato de buen gusto para ning�n pol�tico, jam�s existi� bajo su presidencia. Y por consiguiente su mayor�a parlamentaria se derrumb�.Espa�a va camino de recibir 100 millones de turistas.Cuando cumpli� EXPANSI�N un cuarto de siglo acompa�ando a sus lectores, Espa�a estaba ya en trance de estar a todos los efectos pol�ticamente estancada. Una depresi�n econ�mica limita la capacidad de maniobra de todo gobierno pero la alarma y el desasosiego que arrastraban las medidas de reajuste engendrar�an mayores dificultades en Espa�a que en otros lugares debido a la complexi�n invertebrada del Estado espa�ol.Al a�o de estar Rajoy en el poder volvi� a hacerse presente el "problema catal�n" que ha empa�ado la convivencia nacional en tantas etapas del pasado -desde la Guerra de Sucesi�n a comienzos de siglo XVIII, seg�n el relato de los independentistas-. Con creciente virulencia cobr� carta de naturaleza el eslogan, tan medi�tico como falaz, de Espanya ens roba que puso en circulaci�n la Generalitat de Catalu�a.Las relaciones entre Espa�a y EEUU se han tensado m�s tras la negativa del Gobierno a autorizar a Washington para utilizar las bases espa�olas en la guerra contra Ir�n.El 11 de septiembre de 2012, d�a de la celebraci�n de la Diada, mill�n y medio de manifestantes, seg�n la guardia urbana, y dos millones, seg�n los organizadores, protagonizaron una impresionante demostraci�n de fuerza independentista. La seguir�an otras, tambi�n masivas, y fue un punto de inflexi�n porque en adelante los gobiernos de la Generalitat, presionados por la calle, apostaron por el independentismo.El separatismo catal�n pudo aprovecharse del reducid�simo margen de reacci�n con que contaba Rajoy debido a la crisis financiera de la eurozona, al abultado d�ficit que le leg� Rodr�guez Zapatero y, sobre todo, a la paralizaci�n del Gobierno en Madrid tras las inconclusas elecciones generales de diciembre 2015 y la vergonzosamente fracasada, por nonata, XI Legislatura que fue incapaz de investir un Gobierno.El hidr�geno verde se ha convertido en una apuesta firme por las energ�as renovables de cara al futuro pr�ximo.Las elecciones generales fueron repetidas en junio 2016 y resultaron ser igualmente desconcertantes puesto que ni el bloque de derecha y de centro -Partido Popular, 137 diputados; Ciudadanos, 32- ni el de la izquierda y la extrema izquierda -Partido Socialista, 85 diputados; Podemos, m�s sus confluentes mareas, 71- alcanzaron los votos necesarios para elegir presidente a su candidato.Despu�s de estas segundas elecciones, los pol�ticos siguieron mareando la perdiz durante cuatro meses y finalmente Rajoy consigui� ser reelegido cuando el Comit� Federal socialista ces� como secretario general a un exaltado S�nchez que dec�a "no es no" a la continuaci�n del l�der popular en la presidencia del Gobierno.Jensen Huang, cofundador y CEO de la compa��a de chips para IA Nvidia.A los diputados socialistas se les orden� abstenerse en la votaci�n de la investidura de Rajoy para evitar lo que ser�an las terceras elecciones generales en un a�o y la defenestraci�n de S�nchez, que ser�a el verdadero n�mesis del renqueante dirigente del centroderecha, result� ser temporal. La abstenci�n socialista significaba que Rajoy comenzaba su segundo mandato de prestado. La deuda la recolectar�a S�nchez.Lo que destaca de la crisis pol�tica de hace una d�cada es que tras mostrase negados a la hora de consensuar el desbloqueo parlamentario surgido tras las elecciones de diciembre 2015, los dos principales, aunque menguados partidos nacionales se presentaron a las de junio 2016 con los mismos l�deres, Rajoy y S�nchez, y con pr�cticamente los mismos programas. Mayor disfuncionalidad y cortoplacismo no cabe.El Gobierno y los m�ximos dirigentes de algunas de las mayores empresas espa�olas reunidos en el contexto del Foro de Davos.En cualquier sistema parlamentario consolidado los humillados l�deres hubieran presentado su dimisi�n tras recibir el rechazo de los votantes en v�speras de la navidad de 2015. Se lo hubieran exigido sus bases en aras de una honda regeneraci�n pol�tica. Pero ese aggiornamento no entraba en los c�lculos de las c�pulas de la partidocracia.La regeneraci�n no tendr�a lugar porque el Partido Socialista pospuso indefinidamente el Congreso Nacional que ten�a que haber celebrado a comienzos de 2016 y el Partido Popular segu�a sin anunciar la convocatoria del suyo que, seg�n sus estatutos, se ten�a que haber celebrado en 2015.El Ibex 35, principal �ndice burs�til espa�ol, logr� su m�ximo hist�rico el 26 de febrero de este a�o en los 18.496 puntos.Rajoy, cuyo Partido Popular estaba involucrado en casos de corrupci�n, fue un pato cojo durante su segundo mandato e intent� sacar tajada de esta condici�n suya Carles Puigdemont, el intransigente presidente de la Generalitat que ten�a como �nicos objetivos la celebraci�n de un refer�ndum de autodeterminaci�n y la declaraci�n de independencia de Catalu�a.El plebiscito, unilateral e ilegal, que organiz� el gobierno de Catalu�a el uno de octubre de 2017 fue anulado por la fuerza p�blica enviada desde Madrid y supuso la detenci�n y condena de sus protagonistas, el autoexilio de Puigdemont, la pasajera suspensi�n de la autonom�a catalana y el comienzo de la cuenta atr�s para la ca�da de Rajoy.Tras su paso por los tres ej�rcitos, la Princesa Leonor comenzar� a cursar en oto�o de este a�o el grado de Ciencias Pol�ticas en la Universidad p�blica Carlos III de Madrid.Quien mejor supo aprovechar la debilidad del pato cojo fue S�nchez que, habiendo recuperado la secretar�a general socialista, se vali� del en�simo proceso judicial por corrupci�n al Partido Popular y sustituy� a Rajoy en la presidencia del Gobierno al ganar una moci�n de censura en junio 2018.En el n�mero especial de EXPANSI�N, mayo 2016, que celebraba el treinta aniversario del peri�dico escrib� que Espa�a se encontraba en "en el umbral de una segunda Transici�n" debido al hundimiento de los dos partidos "din�sticos" y a la fragmentaci�n de las Cortes Generales.El presidente de Vox y diputado, Santiago Abascal, durante un acto de su partido.Al iniciar un muy debilitado Rajoy su segundo mandato hace diez a�os, Espa�a estaba entre el tr�nsito de un "antiguo" r�gimen que molde� el cambio pol�tico del posfranquismo que "se resist�a a desaparecer" y uno de nuevos actores que "no acababan de generar grandes consensos".En 2019, al a�o siguiente de su inesperado triunfo en la moci�n de censura, S�nchez convoc� dos elecciones, en abril y de nuevo en diciembre, y hubo por lo tanto cuatro convocatorias electorales en el espacio de cuatro a�os. Todas ellas fueron inconclusas ganando por m�nimos el Partido Socialista las dos �ltimas igual que el Partido Popular gan� a gran distancia de una mayor�a las de 2015 y 2016.Pablo Isla es presidente de Nestl� desde octubre de 2025.Y en enero 2020, un Gobierno de coalici�n "contundentemente progresista", al decir de S�nchez, formado por el Partido Socialista y Podemos, estren� la era del sanchismo. El "estancamiento" de la partidocracia en la d�cada anterior dio paso a la configuraci�n de un nuevo reparto de poder y a una nueva manera de entender y de articular la pol�tica.Amparo Moraleda ser� presidenta de Airbus a partir del pr�ximo 1 de octubre.En cuanto a lo primero S�nchez fue obligado a complacer a los partidos nacionalistas, los vascos y, sobre todo, los catalanes, al ser minoritario su gobierno de coalici�n. Se finiquit� as� la norma de espa�oles libres e iguales.Los separatistas condenados por su liderazgo en el anticonstitucional refer�ndum de octubre 2017 en Catalu�a fueron amnistiados y se negoci� una Hacienda "singular" para la Generalitat catalana. Aumentaron, a la vez, las competencias del Gobierno Vasco y se facilit� el adelanto de la excarcelaci�n de presos etarras. Con delitos de sangre.El espa�ol Joaquin Duato es CEO de Johnson & Johnson.En cuanto a lo segundo, S�nchez anul� por completo el esp�ritu de reconciliaci�n y la b�squeda de consensos que aseguraron el �xito de la Transici�n y enmarcaron la Constituci�n de 1978. La ley de Memoria Democr�tica, enraizada en la distop�a de las "dos Espa�as", que introdujo S�nchez reforz� el retorno al guerracivilismo de la de Memoria Hist�rica que aprob� Rodr�guez Zapatero.Bel�n Garijo, CEO mundial de Sanofi, adem�s es consejera de BBVA.Al cumplir EXPANSI�N cuarenta a�os, la pol�tica en Espa�a se articula en bloques, en el de izquierdas y en el de derechas. La centralidad no est� en la conversaci�n y ni el Partido Socialista ni el Popular aspiran a ser mayoritarios. Al radicalizarse los dos han abandonado el decoro de otros tiempos y se echan en brazos de quienes cuestionan con mayor o menor intensidad aspectos de la Constituci�n.La guerra emprendida por Israel y Estados Unidos contra Ir�n ha tensado la econom�a mundial y tendr� consecuencias en el crecimiento global.El primero se al�a con los partidos de extrema izquierda y nacionalistas, antimon�rquicos todos ellos, en lo que viene a ser la reedici�n del Frente Popular de la II Rep�blica. El segundo se junta con la derecha dura y soberanista de Vox en una especie de Frente Nacional que, con frecuencia, se muestra inestable e inc�modo para ambos.El Ozempic, de la farmac�utica europea Novo Nordisk, y otros f�rmacos similares, formulados en principio para combatir la diabetes se utilizan para perder peso.Las elecciones de 2023 las gan� el PP dirigido por Alberto N��ez Feij�o, con 137 esca�os en el Congreso de los Diputados pero S�nchez, cuyo PSOE se tuvo que conformar con 121, fue investido presidente del Gobierno por un escaso margen gracias a sus variopintas alianzas. El desenlace de esas elecciones, no pudo ser m�s distinto a las que gan� Felipe Gonz�lez hace cuatro d�cadas. Al traspasar el umbral se transit� al sanchismo.40 Aniversario Expansi�neconom�a
El tr�nsito del felipismo al sanchismo
Uno fue que Espa�a se integr� de manera definitiva a las estructuras de las democracias occidentales. El otro, que Felipe Gonz�lez, l�der de un Partido Socialista que �l...














