A Espa�a le ha ido mejor cuando se ha abierto al exterior y ha anclado su futuro a la Uni�n Europea. EXPANSI�N renueva en el 40 Aniversario su compromiso con las instituciones y la Constituci�n.La econom�a espa�ola ha realizado con �xito una transformaci�n sin precedentes a lo largo de los �ltimos cuarenta a�os. Expansi�n ha sido testigo desde la primera l�nea informativa de todos esos cambios, que han permitido alcanzar hitos como el de convertirse en la cuarta mayor econom�a de la zona euro, liderando el crecimiento de la misma durante varios ejercicios, o que las empresas de nuestro pa�s hayan logrado situarse entre las m�s pujantes de sus sectores. Las claves del espectacular desarrollo de Espa�a han sido el aperturismo econ�mico, las reformas estructurales, la adhesi�n al proyecto europeo y el fomento de la iniciativa privada. De ah� que nuestra l�nea editorial se mantenga inamovible en los principios de libertad de empresa, libre competencia, defensa de las instituciones democr�ticas y fiscalidad equilibrada, desde la firme convicci�n de que la observancia de los mismos permitir� consolidar mayores avances para el conjunto de la sociedad espa�ola.De la CEE a los VeintisieteLa entrada de nuestro pa�s en la entonces Comunidad Econ�mica Europea el 1 de enero de 1986, el mismo a�o de la fundaci�n de EXPANSI�N, puso fin a d�cadas de aislamiento internacional y fue una palanca para impulsar, gracias a los fondos de desarrollo y de cohesi�n, la mejora de las infraestructuras p�blicas, los avances tecnol�gicos y la modernizaci�n del sector financiero. Estos, a su vez, posibilitaron que m�s industrias se incorporaran al creciente desarrollo y la aparici�n de nuevos sectores de actividad y ocupaciones profesionales, dotando a la econom�a de un car�cter diversificado que le hace ser m�s resistente frente a las crisis c�clicas. Cuatro d�cadas despu�s, Espa�a ha pasado a ostentar un papel protagonista en el devenir pol�tico y econ�mico de la Uni�n Europea ampliada a Veintisiete Estados, tanto en el desarrollo de iniciativas integradoras como gracias a la presencia de compatriotas en relevantes puestos de responsabilidad dentro de las instituciones comunitarias. En suma, a Espa�a le ha ido mejor cuando ha abierto su econom�a al exterior y ha sido capaz de anclar su futuro al del conjunto de Europa.La Espa�a del euroLa europeizaci�n de nuestra econom�a adquiri� un car�cter permanente con la incorporaci�n, gracias al enorme esfuerzo del conjunto de la sociedad, a la moneda �nica junto a los pa�ses m�s desarrollados del continente en 1999. Su entrada en circulaci�n en enero de 2002 sustituyendo a la peseta, junto a la eliminaci�n de las fronteras f�sicas en 1995 gracias a la puesta en marcha del Espacio Schengen y el alineamiento de las pol�ticas comercial y fiscal, fue otro impulso decisivo para Espa�a. La mayor estabilidad presupuestaria, la seguridad jur�dica, la desregulaci�n y la privatizaci�n de las empresas p�blicas han sido factores decisivos para que nuestro pa�s sea uno de los destinos preferidos de los inversores internacionales. El desaf�o colectivo es mantener ese atractivo, complementario al tur�stico, gracias al cual Espa�a es el primer destino del mundo por n�mero de visitantes, casi 100 millones de personas cada a�o, en una �poca como la actual, marcada por la inestabilidad geopol�tica y los acelerados avances que permite la inteligencia artificial.El valor de las instituciones Estas cuatro d�cadas de progreso econ�mico in�ditas en la historia reciente de Espa�a han tenido como cimientos las instituciones emanadas de la Constituci�n de 1978, entre las que sobresale la Monarqu�a como garante del principio de igualdad entre los espa�oles. La sociedad espa�ola ha vivido grandes convulsiones internas, como la lacra del terrorismo o los intentos golpistas, y tambi�n externas, pero ha sabido sobreponerse a todas ellas gracias a la solidez de su armaz�n institucional, a la valent�a de los servidores p�blicos honrados y a la convicci�n democr�tica de la mayor�a de los ciudadanos. EXPANSI�N renueva con motivo de su 40 Aniversario el compromiso inmutable con la defensa de las instituciones libres y la difusi�n de la informaci�n m�s valiosa para sus lectores.