Su familia, sus empleados, sus jefes, sus amigos... hasta sus mascotas. Todos le agradecer�n que reduzca ese estr�s que a veces provoca que no les preste la atenci�n que se merecen, que d� alguna que otra mala contestaci�n o que no pueda disfrutar plenamente de momentos tan especiales como dar un paseo por el barrio o ver un funci�n en el colegio. Seg�n la encuesta OSH Pulse 2025 de la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo, el 40% de los espa�oles dice sufrir estr�s, ansiedad o depresi�n por su trabajo, una cifra muy superior a la de la media europea, que se sit�a en el 29%. Y, aunque el refr�n dice que mal de muchos, consuelo de tontos, los espa�oles empiezan a ser conscientes de lo que este estado puede provocar en su salud y est�n intentado poner remedio.Si es uno de ellos, sepa que no deber�a pensar s�lo en las consecuencias sobre su entorno y que hay otros motivos para tomar las riendas de su vida. "El cerebro y el aparato digestivo est�n conectados y el estr�s psicol�gico puede alterar la composici�n de la microbiota, la barrera intestinal y la respuesta inflamatoria", explica Malena Garc�a Arredondo, creadora y directora de MGA Healthy Digest, una unidad especializada en gastroenterolog�a integral y avanzada. La doctora, que acaba de incorporarse al nuevo Memorial Publio Cord�n Hospital (en Pozuelo de Alarc�n), a�ade que "la microbiota es un ecosistema formado por bacterias, virus, hongos y otros microorganismos y cuando vivimos bajo estr�s mantenido, puede perder diversidad y equilibrio. Es lo que se conoce como disbiosis y no significa que haya una bacteria mala concreta que nos est� da�ando, sino que se rompe la armon�a entre especies protectoras y especies con mayor potencial inflamatorio".Ante el estr�s, el organismo activa el eje hipot�lamo-hip�fisis-adrenal y aumenta la liberaci�n de cortisol. �Es eso necesariamente malo? "Esta respuesta es �til ante una amenaza puntual, pero si se cronifica puede modificar la motilidad intestinal, la secreci�n digestiva, la sensibilidad visceral y el equilibrio microbiano. Por eso muchas personas notan m�s hinchaz�n, diarrea, estre�imiento o dolor abdominal en periodos de tensi�n", se�ala Garc�a Arredondo. Para Jos� Vigaray, experto en microbiota y alergolog�a, que se acaba de incorporar a Wone Health, ecosistema formado por una cl�nica en Madrid, una inteligencia artificial supervisada por m�dicos o un comit� de expertos, "la microbiota es transversal a todos los componentes del hex�gono de la salud y es cr�tica para la prevenci�n y la longevidad saludable".Por eso, Garc�a Arredondo propone algunos consejos para controlar el estr�s y evitar que se da�e ese ecosistema fundamental:Regular horarios de comida y sue�o. "La microbiota tambi�n sigue ritmos circadianos", advierte la experta, que explica que comer de forma ca�tica, cenar muy tarde o dormir poco desorganiza el eje intestino-cerebro y da�a la microbiota.Aumentar fibra y alimentos vegetales. Las verduras, las legumbres, la fruta, los frutos secos, los cereales integrales y el aceite de oliva virgen extra favorecen una microbiota m�s diversa y productora de metabolitos antiinflamatorios.Reducir el consumo de ultraprocesados, alcohol y diferentes tipos de az�cares. Garc�a Arredondo argumenta que hay ya evidencia cient�fica que demuestra que "estos patrones diet�ticos se asocian con menor calidad de la microbiota y m�s inflamaci�n".Moverse a diario. El ejercicio moderado mejora la motilidad, el metabolismo y la diversidad microbiana. "En consulta vemos con frecuencia que los s�ntomas digestivos empeoran en �pocas de sobrecarga emocional. El estr�s puede actuar como desencadenante o amplificador de s�ntomas a trav�s de la microbiota, la inflamaci�n, la sensibilidad intestinal y el sistema nervioso ent�rico y el deporte act�a como barrera", afirma Garc�a Arredondo.Manejar el estr�s como parte del tratamiento digestivo. Hacer ejercicios de respiraci�n, terapia psicol�gica, mindfulness, descansar adecuadamente y mantener el contacto social forman parte del cuidado del eje intestino-cerebro. "El estr�s no solo se piensa, tambi�n se digiere. La buena noticia es que el intestino es un �rgano muy sensible a los h�bitos y podemos revertirlo", concluye Garc�a Arredondo.Estancias ligeras Tania Alves, Wellness & Spa director, de Six Senses Ibiza, aconseja prestar atención a lo que comemos. En el hotel, el equipo tiene una visión integral del bienestar de los huéspedes y analiza desde lo que comen hasta cómo duermen. Por ejemplo, "los probióticos ayudan a mantener un sistema digestivo equilibrado, potenciando la energía, la salud de la piel y una duradera sensación de ligereza", explica la experta.
Su microbiota tambi�n le agradecer� que reduzca el estr�s
Su familia, sus empleados, sus jefes, sus amigos... hasta sus mascotas. Todos le agradecer�n que reduzca ese estr�s que a veces provoca que no les preste la atenci�n que se...












