En la historia de la televisi�n en Espa�a y, probablemente, en Europa, pocos litigios han sido tan "intensos, largos, complicados y angustiosos" como el de Pasapalabra y, de rebote, el de El Rosco. As� lo reconocen quienes lo han vivido desde dentro y, todav�a hoy, siguen sorprendidos por la magnitud de una batalla judicial que dura ya casi tres d�cadas.El pasado jueves, la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo se pronunciaba sobre los derechos de propiedad intelectual de la legendaria prueba y obligaba a Antena 3 a dejar de emitirla. Miles de espectadores, esos que han convertido al concurso en mucho m�s que un programa de televisi�n, se quedaron estupefactos al conocer la noticia. �El Rosco ya no se iba a poder ver m�s en la cadena de Atresmedia? �Qu� iba a pasar con el resto de Pasapalabra? �Por qu� con el primer tramo del espacio no hab�a ning�n problema y con el otro s�? �Se iba a quedar Mediaset con el popular d�nut de iniciales?En ese momento, en pleno shock, a la mayor�a de los televidentes no les sorprendi� la sentencia en s�, sino descubrir que Pasapalabra y El Rosco nunca hab�an pertenecido a la misma empresa.El desconcierto es comprensible. Para entender sus causas hay que remontarse a finales de los a�os 90 y adentrarse en un laberinto de contratos, licencias, cesiones de derechos y sentencias cruzadas que ha acabado desembocando en "el conflicto televisivo m�s novelesco de la historia reciente de la televisi�n espa�ola", seg�n fuentes del sector.Televisi�nPorque El Rosco, aclar�moslo, no es �nicamente la prueba final de Pasapalabra. Es m�s. Mucho m�s. Se trata de uno de los grandes fen�menos televisivos y culturales del pa�s. Su impacto es gigantesco a tres niveles: los relativos a audiencia, industria televisiva y conversaci�n social. En la trastienda de las grandes cadenas, directivos, productores y abogados saben perfectamente lo que mueve y la conexi�n que genera. Desde el casting, que atrae a miles de personas en 14 pa�ses del mundo, hasta la emisi�n."Desde hace a�os, El Rosco suele concentrar el momento m�s visto de toda la televisi�n espa�ola cada d�a. Mucha gente entra espec�ficamente para ver los �ltimos minutos del concurso", explica un experto en audiencias. Es m�s: cuando se acumula un bote hist�rico, como el que reparti� 2,7 millones de euros el pasado mes de febrero, pasa de ser el desenlace de un concurso a convertirse en un acontecimiento televisivo comparable a cualquier final deportiva o a una gran gala en directo.Es Alberto Rey, experto en televisi�n y cr�tico de series de EL MUNDO, quien explica por qu� un programa de televisi�n ha llegado hasta esta situaci�n: "El hecho de que un concurso televisivo, la cosa m�s fr�vola del mundo, est� dando tanta guerra tanto legal, econ�mica e informativa durante 25 a�os, indica hasta qu� punto es un activo muy importante para una industria que mueve tanto dinero como la televisi�n". Sabe que la situaci�n no es para tom�rsela a risa, "mucho menos en Atresmedia y Mediaset", pero, por otro lado, es "tan chiflada" que "es una manera muy interesante de que los lectores entiendan los entresijos de la televisi�n y del dinero que mueve esta industria".Por todo ello, Pasapalabra ha terminado siendo el tesoro que toda cadena quiere tener. No s�lo por el share que consigue el concurso, sino tambi�n por su capacidad para arrastrar espectadores hacia los informativos nocturnos y el prime time posterior. De ah� que este litigio sobre propiedad intelectual -concretado en dos demandas- haya acabado provocando una guerra empresarial entre gigantes audiovisuales.No es exagerado afirmar que este conflicto estall� pr�cticamente el mismo d�a que Reto Luigi Pianta y Ren� Mauricio Loeb crearon en Holanda una prueba llamada 21x100. Era 1998. Dos a�os antes, Rebecca Thornhill, Mark Maxwell-Smith y Andrew O'Connor hab�an desarrollado The Alphabet Game, el formato brit�nico que terminar�a dando lugar a Pasapalabra.Ah� est� el origen de casi 30 a�os de conflicto judicial: dos creaciones distintas acabaron fundidas en un mismo programa. Por un lado, un concurso basado en las letras del alfabeto; por otro, una prueba final independiente con forma de ruleta con iniciales que acabar�a siendo tan famosa o m�s que el resto del formato.Lo que sucedi� a partir de entonces no lo habr�a podido escribir ni el guionista mejor dotado. Con la C: telenovela sumamente larga y de acentuado car�cter melodram�tico. Pianta y Loeb cedieron los derechos de 21x100 -recuerde: el nombre original de El Rosco- a su productora, MC&F, que posteriormente los transfiri� a otra, Einstein. Poco despu�s, el 8 de enero de 1999, los creadores de The Alphabet Game firmaron tambi�n un contrato de licencia con Einstein.Sin embargo, la propiedad del concurso pertenec�a a Action Time, una tercera productora que m�s tarde pasar�a a llamarse ITV.Entre contratos, licencias y acuerdos internacionales naci� Passaparola, la versi�n para el Canale 5 italiano del hoy m�tico espacio. Einstein obtuvo la licencia del concurso brit�nico y a�adi� la prueba de 21x100, cuyos derechos pertenec�an a MC&F. O lo que es lo mismo, uni� el concurso de ITV y la prueba final de MC&F. Ese es precisamente el nudo gordiano del conflicto que ha ido gest�ndose desde entonces.En el a�o 2000, Pasapalabra lleg� a Espa�a. En concreto, a Antena 3 y con Silvia Jato al frente. Casi desde su estreno, y para una generaci�n de telespectadores, fue m�s que un concurso. Fue el espacio que cambi� la forma de entender las tardes televisivas. La mec�nica era sencilla: pruebas r�pidas de cultura general, concursantes an�nimos, invitados famosos y, como momento clim�tico, un c�rculo de letras con definiciones que hab�a que encontrar a contrarreloj. Una f�rmula tan aparentemente simple como insuperable.La primera etapa de emisiones en Antena 3, entre 2000 y 2006, consolid� al programa como uno de los concursos estrella de la televisi�n espa�ola. Todas las temporadas cerraron por encima del 20% de cuota de pantalla -salvo la �ltima, que hizo un 18%- y el programa reparti� algunos de los mayores botes nunca vistos en Espa�a.Casi desde su estreno, y para una generaci�n de telespectadores, 'Pasapalabra' fue m�s que un concurso. Fue el espacio que cambi� la forma de entender las tardes televisivasSilvia Jato se convirti� en uno de los rostros m�s reconocibles de la cadena de San Sebasti�n de los Reyes. Durante su baja de maternidad fue sustituida por el legendario Constantino Romero. En la �ltima etapa fue el vers�til Jaime Cantizano quien tom� las riendas del concurso. Muchos espectadores apenas lo recuerdan hoy, pero fueron a�os en los que Pasapalabra estaba escribiendo su futuro con letras de oro.Mientras el �xito se fraguaba delante de las c�maras, entre bambalinas comenzaba la batalla legal. Aquel primer Pasapalabra se emit�a bajo licencia de la productora Granada -la actual ITV-, aunque MC&F alegaba que El Rosco no formaba parte de los derechos del concurso. En aquellos a�os el conflicto todav�a se limitaba a advertencias, cartas y discusiones entre abogados.La salida de Pasapalabra de Antena 3 en 2006 no estuvo relacionada con el litigio. Seg�n fuentes de la cadena de aquella �poca, influyeron "el desgaste natural del formato, una cierta ca�da de audiencia y cambios estrat�gicos dentro de la programaci�n, adem�s de que la marcha de Silvia Jato hab�a hecho un roto que en aquel momento no se quer�a coser".Ah� apareci� Telecinco.Mediaset anunci� pocos meses despu�s que Pasapalabra ten�a nueva casa. Y acert� con la apuesta. El programa regres� con Christian G�lvez como presentador y se convirti� en uno de los grandes pilares de la parrilla de Telecinco durante m�s de una d�cada. Primero se emiti� con licencia de Bocaboca Producciones, que pose�a los derechos de ITV. M�s tarde, Mediaset firm� directamente con ITV un contrato denominado Format License Agreement. Una firma que ser�a determinante a�os despu�s.Porque si con Antena 3 MC&F se limit� a advertir sobre la propiedad de El Rosco, con Telecinco decidi� ir mucho m�s lejos. Exigi� a la cadena de Fuencarral que dejara de emitir la prueba final y, tras distintas negociaciones, Mediaset acab� firmando en 2010 un acuerdo espec�fico de licencia con MC&F para poder seguir utiliz�ndola.Fue entonces cuando Paolo Vasile y el departamento jur�dico de Mediaset llegaron a una conclusi�n: ITV les hab�a vendido la licencia de un concurso cuya prueba m�s importante no pod�a explotarse libremente. Y demandaron a la productora.Con la L: embrollo, confusi�n. A partir de ah� comenz� un interminable intercambio de demandas, recursos y reconvenciones. �L�o a la vista! TV acus� a Telecinco de incumplir los contratos. Mediaset defendi� que hab�a sido enga�ada. MC&F, a su vez, reclam� la propiedad de El Rosco. Y los tribunales comenzaron a emitir resoluciones cruzadas.El golpe definitivo se produjo el 1 de octubre de 2019. El Tribunal Supremo dio la raz�n a ITV y oblig� a Telecinco a dejar de emitir Pasapalabra. Adem�s, conden� a Mediaset a desembolsar los beneficios obtenidos con la explotaci�n del programa. En un primer momento se estimaron en 44 millones de euros; despu�s, el pasado mes de abril, en 73 millones.La salida del concurso supuso un terremoto para Mediaset. Durante 12 a�os, con su inercia, Pasapalabra hab�a sido el motor de las tardes y el gran impulsor de los informativos de la noche. "Fue el principio del fin", aseguran hoy fuentes del grupo audiovisual. Un golpe que primero acus� el informativo de Pedro Piqueras -"una tragedia", lo calific� el presentador hace unos d�as- y que despu�s empez� a afectar a la programaci�n vespertina y, por tanto, tambi�n al prime time, que a la vez empezaba a vivir el desgaste del coraz�n y de los realities de an�nimos.Mientras Mediaset iniciaba su v�a crucis en audiencias, Antena 3 materializ� una operaci�n estrat�gica impecable: recuperar Pasapalabra. El concurso regres� a Atresmedia en 2020 con Roberto Leal como presentador y volvi� a convertirse en un fen�meno de masas. Sin embargo, la cadena repiti� parcialmente el mismo error que a�os antes hab�a cometido Mediaset: adquiri� los derechos del concurso a ITV, pero no los de la prueba final."El Rosco no tiene raz�n de ser sin 'Pasapalabra' o, al menos, dif�cilmente podr�a atraer a alguien simplemente incluy�ndolo en otro formato, m�s all� de la curiosidad inicial"Israel �lvarez, experto en televisi�n y mediosMC&F ya hab�a advertido de ello incluso antes del estreno y termin� demandando a Atresmedia. Ese litigio es el que desemboc� en la sentencia conocida la semana pasada. El golpe es importante, aunque no tan devastador como muchos espectadores pudieron temer al conocer la noticia. Antena 3 no tiene que retirar Pasapalabra. 'S�lo' debe sustituir la popular prueba final. �Afectar� eso al 'share'? A corto plazo, sin duda; a largo plazo, Antena 3 cuenta con la fortaleza de una parrilla que no depende s�lo de Pasapalabra."Pasapalabra puede existir sin El Rosco, pero habr� que ver qu� impacto tendr� su ausencia en el que suele ser el minuto de oro de cada programa", vislumbra Israel �lvarez, ex colaborador de Telecinco y experto en televisi�n y medios en el diario 20 Minutos. "Por otro lado, El Rosco no tiene raz�n de ser sin Pasapalabra o, al menos, dif�cilmente podr�a atraer a alguien simplemente incluy�ndolo en otro formato, m�s all� de la curiosidad inicial".El Rosco es, seg�n los datos de FiftyFiveBlue -la antigua Kantar Media-, la parte m�s vista de Pasapalabra y la art�fice del 'minuto de oro' de la televisi�n espa�ola. Para que usted se haga una idea: el �ltimo Rosco ganador del bote, en el que se llev� Rosa Rodr�guez, reuni� a 3,6 millones de espectadores de media, alcanz� un 36,8% de cuota de pantalla y lleg� a picos de 4,2 millones y un 45,7% de share. Incluso un Rosco normal, el de cualquier tarde, re�ne alrededor de 2,6 millones de espectadores y roza el 29% de cuota en el momento decisivo.Las primeras pruebas del programa suelen oscilar entre el 12% y el 16% de share. Despu�s, la audiencia crece progresivamente hasta superar el 20% en el tramo previo al desenlace. Cuando comienza El Rosco, Pasapalabra entra en otra dimensi�n. Por eso directivos y programadores lo consideran la llave del prime time.Sin embargo, Pasapalabra tambi�n ha demostrado que puede sostenerse sin esa prueba concreta. En Reino Unido existen versiones del formato con finales diferentes, y tanto ITV como Atresmedia trabajan ya en una alternativa que mantenga la tensi�n hasta el final.La pregunta es: �por qu� Antena 3 no paga simplemente por utilizar El Rosco? Y la respuesta vuelve a apuntar a la batalla empresarial. En pleno debate judicial sobre la propiedad de la prueba, Mediaset cerr� un acuerdo con MC&F para adquirir sus derechos de emisi�n. Es decir, la compa��a de la que es consejero delegado Alessandro Salem consigui� quedarse con la explotaci�n de la mec�nica creada originalmente como 21x100. Si en 2020 el jaque lo dio Antena 3 al adquirir Pasapalabra, en 2026 el jaque lo ha dado Telecinco.Es aqu� donde se produce un giro de gui�n m�s. Una sentencia del Tribunal General de Justicia de la Uni�n Europea decret� en 2023 que 'El Rosco' es una marca vinculada a Pasapalabra y, por tanto, propiedad de ITV. Dicho de otra forma: MC&F puede explotar la prueba, pero no puede utilizar el nombre 'El Rosco'. La conclusi�n tiene tintes surrealistas. Mediaset posee los derechos de emisi�n de la mec�nica, pero no del nombre comercial. Antena 3 puede seguir emitiendo Pasapalabra, pero no la prueba tal y como se conoce hoy. Por eso, desde fuentes de Mediaset, ya han dejado claro que, de momento, "no prepara ning�n programa espec�fico alrededor de El Rosco".Con la D: final de una acci�n o suceso. Nadie conoce el desenlace. La situaci�n actual deja a las dos grandes cadenas atrapadas en un escenario parad�jico: una no puede utilizar la prueba y la otra no puede convertirla f�cilmente en un programa.
La guerra de El Rosco: tres d�cadas de negocio, audiencias y demandas millonarias en la batalla legal de Pasapalabra
En la historia de la televisi�n en Espa�a y, probablemente, en Europa, pocos litigios han sido tan "intensos, largos, complicados y angustiosos" como el de Pasapalabra...













