El vicepresidente primero del Gobierno destaca que "la marca pa�s es diferente de la de hace 40 a�os: la de una econom�a diversificada, tecnol�gica y verde". "El objetivo es mantener la trayectoria modernizadora para apuntalar la transformaci�n de los �ltimos 40 a�os".De aquella Espa�a conocida por su turismo de sol y playa hemos pasado a una econom�a diversificada, tecnol�gica y verde. Cuando Espa�a se incorpor� a la entonces Comunidad Econ�mica Europea en 1986, la marca con la que el pa�s se proyectaba al mundo era, esencialmente, la del sol y la playa. Una potencia tur�stica asentada en el litoral, una econom�a muy dependiente de la importaci�n de combustibles f�siles, una industria de baja productividad y un mercado laboral lastrado por un alto desempleo, con un PIB per c�pita muy por debajo de la media comunitaria. La adhesi�n -de la que EXPANSI�N, fundado el mismo a�o, ha sido testigo directo- abri� el pa�s no solo un mercado, sino un horizonte: la promesa de convertirse en una econom�a moderna, diversificada y competitiva. Cuatro d�cadas despu�s, ese objetivo se est� cumpliendo. La marca pa�s, hoy, es otra: una econom�a diversificada, tecnol�gica y verde, que se sustenta sobre algunos pilares.El primer pilar es la soberan�a energ�tica. Durante d�cadas, la econom�a espa�ola fue reh�n de los precios internacionales del petr�leo, el gas y el carb�n, con cada shock externo traslad�ndose con virulencia a la factura de hogares y empresas. Hoy esa vulnerabilidad estructural ya no es tal. Las renovables son ya el 60% del mix energ�tico. En 2019, el gas natural marcaba el precio de la electricidad el 75% de las horas; en lo que llevamos de 2026, solo el 16%. La consecuencia es que somos el tercer pa�s europeo donde menos han subido los precios mayoristas el�ctricos desde el inicio de la guerra en Ir�n.Espa�a no tiene petr�leo ni gas; pero tiene sol y viento, y los est� convirtiendo en su principal garant�a de competitividad, de protecci�n frente a los shocks y tambi�n de atracci�n de inversiones (somos el segundo destino mundial de proyectos en energ�as limpias, seg�n el Financial Times). La apuesta verde es, adem�s, la mejor refutaci�n del viejo dilema entre clima y crecimiento: estamos demostrando que crecer y descarbonizar se retroalimentan y son la misma estrategia.El segundo pilar es el talento de nuestros trabajadores. Hace cuarenta a�os, menos de uno de cada veinte adultos espa�oles ten�a un t�tulo universitario. Hoy, casi la mitad de los menores de 35 a�os cuenta con educaci�n superior. A ello se une el despegue de la formaci�n profesional, que ha pasado de ser una opci�n residual a una v�a determinante para responder a las necesidades de las empresas y facilitar la inserci�n en el mercado laboral. As� se observa especialmente el caso de la FP Dual, con tasas de empleabilidad superiores al 80%.La �ltima EPA confirma que el pa�s ocupa a m�s personas que nunca: 22,54 millones, m�ximo hist�rico. La creaci�n de puestos de trabajo se mantiene en el a�o en el entorno del medio mill�n. Pero lo decisivo es la calidad: la mitad del empleo creado en los �ltimos tres a�os se concentra en las cinco ocupaciones de mayores salarios, la temporalidad ha ca�do a m�nimos hist�ricos y la productividad por hora se acelera en 2026, rompiendo un patr�n de cuarenta a�os en el que solo crec�a cuando se destru�a empleo.Sobre esa base, est� emergiendo una generaci�n emprendedora: el ecosistema de start up, cada vez m�s orientado a deep tech, ha duplicado su tama�o en cinco a�os, con m�s de 8.000 empresas activas, una docena de unicornios y Barcelona como segunda ciudad de Europa por n�mero de fundadores extranjeros tras Berl�n.El tercer pilar es un tejido empresarial cada vez m�s moderno e internacionalizado. Espa�a es hoy la segunda gran econom�a m�s abierta de la UE, solo por detr�s de Alemania, con exportaciones que superan ya el 37% del PIB. La sostiene una infraestructura de primer nivel: novena del mundo en transporte, segunda en alta velocidad ferroviaria con cerca de 4.000 kil�metros, y segunda de la UE en cobertura de banda ancha que conecta a un 95,6% de la poblaci�n.Y Espa�a ya no es solo destino de inversi�n: es tambi�n origen. Nuestras grandes compa��as, referencia mundial en banca, infraestructuras, energ�a y retail, tambi�n en tecnolog�a aeroespacial o en producci�n ecol�gica, llevan su huella a Heathrow, al AVE La Meca-Medina o al t�nel del B�sforo; al transporte urbano de Riad, Londres, S�dney o S�o Paulo; al agua potable de millones de personas en el Mediterr�neo y Australia, mediante un sector de desalaci�n entre los primeros del mundo, y a parques e�licos en Reino Unido o plantas fotovoltaicas en Oriente Pr�ximo. En sectores emergentes, esa proyecci�n se renueva: hace apenas unas semanas lanz�bamos en Boston un fondo de venture capital biotech de 200 millones de d�lares para conectar nuestra I+D y ensayos cl�nicos con el principal ecosistema mundial de ciencias de la vida, y el sector aeroespacial figura entre los cinco primeros de Europa, con un 10% de su facturaci�n dedicado a I+D.Este cambio de pa�s, en la manera de hacer las cosas y de proyectar nuestra imagen al mundo no se entiende sin Europa.Desde el acceso a Schengen, el Tratado de Maastricht, una nueva visi�n de la pol�tica de cohesi�n europea y el euro, Espa�a ha vivido en primera persona los beneficios del proyecto integrador europeo.M�s recientemente, Next Generation EU despleg� tras la pandemia una iniciativa in�dita: una respuesta com�n y mutualizada, orientada al futuro. Espa�a la ha aprovechado. Hasta el momento, alcanzamos m�s de 67.000 millones en convocatorias resueltas y 1,46 millones de adjudicatarios, el 70% de los cuales pyme y micropyme. Un impulso que nos ha permitido liderar el crecimiento entre las grandes econom�as en los �ltimos a�os. Ahora el objetivo es mantener esta trayectoria modernizadora con Espa�a Crece, el fondo con una dotaci�n de capital de algo m�s de 10.000 millones procedentes del plan inyectados al ICO y con capacidad para movilizar hasta 120.000 millones, contando con el sector privado, para apuntalar la transformaci�n de nuestro pa�s.40 a�os, un pa�s distinto, otra marca pa�s, de la que no se puede disociar un ADN profundamente europeo abierto y solidario. Quedan retos por delante, a nivel dom�stico y de la UE, ahora m�s que nunca, para garantizar nuestra posici�n en un entorno internacional incierto. Resulta evidente que nuestra fortaleza reside en la uni�n y que la respuesta pasa por m�s integraci�n: una verdadera Uni�n de Ahorro e Inversiones, un mercado de capitales m�s profundo y l�quido, y un activo seguro que dote al euro del papel internacional que le corresponde.M�s Europa. Esa fue la promesa de 1986, cuando Espa�a y EXPANSI�N iniciaron un camino. Es la que vuelve a definir el pr�ximo cap�tulo de la marca pa�s. Es el momento de Europa, es el momento de Espa�a.Seguimos.Carlos Cuerpo es vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Econom�a.
"Espa�a no tiene petr�leo ni gas, pero tiene sol y viento, esa es su garant�a de competitividad"
De aquella Espa�a conocida por su turismo de sol y playa hemos pasado a una econom�a diversificada, tecnol�gica y verde. Cuando Espa�a se incorpor� a la entonces Comunidad...











